Es un problema que Televisa estrene tantas propuestas de comedia casi al mismo tiempo porque inevitablemente el impacto se diluye. Yo hubiera querido dedicarle una columna completa a cada uno de estos conceptos, pero me voy a ver en la penosa necesidad de ponerlos todos en un mismo texto. Por favor tome nota.
Bebé a bordo
Qué cosa tan más fabulosa Lorenza, bebé a bordo, el nuevo programa cómico que se estrenó la semana pasada y que se transmite los viernes alrededor de las 23:00 por Las Estrellas. ¿Por qué? Porque es una idea fresca, dinámica, actual y familiar que contrasta con el común de los contenidos cómicos mexicanos. Pero, además, porque está deliciosamente bien escrito, increíblemente bien dirigido y porque sus actores, todos, desde Bárbara Torres, Moisés Arismendi y Marcela Lecuona hasta Luis Gatica, María Prado y Violeta Isfel, están sensacionales. Lorenza, que trata de la peculiar relación entre un bebé y una mujer soltera, está llena de aportaciones creativas y tiene todo para convertirse en la nueva Criada bien criada. Lo único malo es el horario. ¿Qué tiene que estar haciendo esta emisión 100 por ciento sana, blanca y familiar en el día y la hora de los adultos y de la picardía? Es un éxito, pero le podría ir mejor. ¿O usted qué opina?
Mejor que nunca
Qué acierto tan más grande la nueva temporada de Vecinos, la que se estrenó el domingo pasado a las 20:00 por Las Estrellas. La razón es muy simple: le da certeza a las audiencias, ya que millones de personas lo conocen, lo dominan y saben lo que van a recibir cuando Televisa les anuncia que le van a dar continuidad. Esto que suena tan elemental es poco menos que un milagro en esta industria donde nadie sabe nada justo ahora que, por tantos problemas sociales, lo que más queremos es estabilidad, seguridad. Por si no fuera suficiente, los responsables de este cañonazo tuvieron a bien abrir temporada con el regreso de Benito (Octavio Ocaña), que cuando inició la serie era un niño, que ahora es un muchacho, y que había estado ausente del programa. Vecinos 2019 está mejor que nunca porque tiene lo mejor de sus orígenes, un reparto sólido, espectacular, y mucho qué darle a los televidentes. ¡Bravo!
El que sabe, sabe
Si hay un programa cómico bueno en la tv abierta privada es Renta congelada de Pedro Ortiz de Pinedo y esto es porque coincide al 100 por ciento con lo que son las reglas de esa pantalla en la actualidad. Analícelo: cuesta poco, da resultados espléndidos, tiene a puro actorazo maravilloso y sus libretos están llenos de situaciones, de golpes dramáticos y de puntadas que hacen que uno se quede pegado a la tele de principio a fin. ¿Cuál es la nota? Que desde hace varias semanas tenemos una nueva temporada de este programón los jueves después del noticiario de Denise Maerker y que no solo se siente un crecimiento en general, ya están sentadas las bases para que aquello dure muchos años. Ver Renta congelada hoy es como ver los grandes clásicos de la tv cómica de antes. Hay una suerte de ritual en el hecho de sintonizar este concepto y eso solo se logra cuando se domina el formato y el género. ¿A poco no? ¡Felicidades!
alvaro.cueva@milenio.com