La gran joya de toda la televisión noticiosa de este país, hoy, es “Punto medio” de Milenio Televisión.
¿Por qué? Porque es el único espacio donde podemos decir que pasan cosas, que se da nota, que hay carácter.
¿Qué es “Punto medio”? Un segmento de “Milenio Noticias con Pedro Gamboa”, programa que se transmite de lunes a viernes a las 20:00 en Milenio Televisión.
¿En qué consiste? En una mesa de debate.
Sí, ya sé lo que usted debe estar pensando: ¿Y? ¿Qué tiene eso de relevante si prácticamente toda la televisión mexicana está atascada de mesas de debate?
Tiene mucho de relevante porque esta mesa de debate sí es de verdad.
Un altísimo porcentaje de las porquerías que usted, millones de mexicanas, millones de mexicanos y yo nos chutamos a diario, tanto en medios públicos como en medios privados, son todo menos mesas de debate.
Se les nota la actuación, la línea, la mentira. Son escandalosamente obvias en sus esfuerzos propagandísticos. Unilaterales es poco. Militancia pura. ¡Todo mal!
Sentarse a verlas es perder el tiempo aunque la gente que sale en ellas viva permanentemente engañada con “ratings” que nomás les dan por su lado. ¡No, gracias!
“Punto medio”, en cambio, es una delicia. Ahí sí van representantes de todas las corrientes ideológicas, de todos los partidos políticos, de todos los niveles, a darse con todo.
Pedro Gamboa conduce como un auténtico maestro porque, en contraste con su “competencia”, no se mete. Nadie lo puede acusar ni de ser de derecha ni de ser de izquierda. Es de verdad.
Y lo que más le aplaudo es que, a diferencia de lo que hacen todas y todos los demás, él no es la estrella, él no es el genio que lo sabe todo, él no regaña a sus invitados.
¡No! Él hace lo que tiene que hacer. Él nos representa a todas y a todos, al público, y pregunta lo que un periodista profesional tiene que preguntar.
Es sorprendente cómo, lo primero que hace, es vincular la mesa con el gran tema noticioso del momento y, a partir de ahí, comenzar la discusión.
Y las ideas crecen, y las emociones se desbordan y su directora o director de cámaras debe ser lo máximo de lo máximo porque siempre está captando las “jetas”, las reacciones que debe captar para darle ritmo y pasión a algo que, en otros lados, es de flojera absoluta.
Amo que Milenio Televisión siga siendo el gran canal de las noticias en México, pero amo más lo que está pasando con el señor Gamboa.
Desde que Azucena Uresti se convirtió en la nueva estrella del periodismo mexicano tras su participación en aquel famoso debate del INE en el que se atrevió a preguntarle a “El Bronco” si le iba a cortar la mano a los que roban, que yo no veía con tantísima claridad la formación de un talento así de grande por parte de esta marca.
Y es que aquí hay muchas cosas muy admirables. Primero, que “Punto medio” es sólo un segmento de “Milenio noticias con Pedro Gamboa”. ¡Imagínese lo demás!
Segundo, que a don Pedro no se le ha subido. Tener un conductor de noticias de alto nivel que siga conectando con el pueblo, en este momento, es un acontecimiento. Punto.
Y tercero, el poder de convocatoria. Usted no está para saberlo ni yo para contarlo pero no existe nada peor en toda la industria de la televisión, nacional e internacional, que organizar debates.
La razón es muy simple: todas las invitadas y todos los invitados quieren poner sus condiciones, que no vayan sus enemigos, que no se luzcan. Y así, la verdad, no se puede debatir.
Entre eso y que la mayoría de los canales de televisión y de las estaciones de radio tienen intereses demasiado descarados, el resultado es precisamente el estercolero de falsas mesas de debate que tenemos al aire.
“Punto medio” es un garbanzo de a libra en toda la industria de la televisión mexicana. Y si así está de bueno ahorita, no me quiero ni imaginar cómo se va a poner en 2027 con las elecciones.
Luche con todas sus fuerzas por verlo ya, ya, pero ya dentro de “Milenio noticias con Pedro Gamboa” en Milenio Televisión. Le va a gustar. De veras que sí.