De conciencia animal a riesgos en la salud

Estado de México /
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En un inicio el hombre, nómada, comenzó recolectando sus alimentos del suelo, conforme proseguía su andar errante desarrolló instrumentos que le permitieron no solo defenderse de depredadores, sino liquidar a otras especies para su consumo.

Finalmente logró desarrollar la agricultura que le proveería de frutas, verduras, semillas, etcétera. Pero, aun así, consideró que alimentarse de animales era una buena opción, comenzando una de las dietas más diversas en el reino natural, la del omnívoro. Pero los tiempos cambian, a pesar de tantos y tantos años de adaptación al medio, y desde el siglo pasado, se comenzó de nuevo a aplicar la alimentación libre de animales, pero esta vez por un discurso en contra de la violencia y en pro de la vida animal.

Pero cuando estos discursos, bien fundamentados sin dudas, llegan a una masificación social, tienden, por así decirlo, a distorsionarse o simplemente tener mala difusión. Con esto nos referimos a que en las modas tienden a tomarse a la ligera, en este caso estaríamos hablando de tomar a la ligera algo llamado alimentación. Efectivamente, el consumo de vegetales y cereales permite una desintoxicación del organismo, por medio de la ingesta de fibra, vitaminas, agua disponible en estos alimentos y minerales, que ayuden a aminorar los riesgos derivados de la ingesta de productos demasiado procesados, “enriquecidos” o sobre desarrollados como el caso de los cárnicos.

Por lo que sentimos que es necesario tener en cuenta ciertos aspectos antes de cambiar nuestros hábitos alimenticios de manera radical; primeramente, que al dejar de consumir carne será necesario tener las alternativas para sustituir los nutrientes que esta aporta, por ejemplo, los ácidos grasos, omega 3 y vitamina B12, pues estos evitan problemas cardiovasculares como lo son los trombos (coágulos en el interior de un vaso sanguíneo), hasta aterosclerosis (arterias tapadas).

Otro aspecto está relacionado con las proteínas que, aunque en ambas dietas, vegetariana y carnívora, se encuentran, cabe mencionar que la animal tiene una mayor asimilación al organismo, por lo que será necesario buscar alternativas como suplementos alimenticios. Erróneamente, y a esto nos referimos con la mala información, se llega a utilizar como medida para bajar de peso, cuando en realidad estás desnutriendo al músculo.

Existen muchas más repercusiones a la salud al momento de cambiar la dieta, no solo en el tránsito de omnívoro a vegetariano, sino en todos los sentidos. Como recomendación final, consideramos que el conducir esta transferencia debe estar monitoreada por un médico y/o nutriólogo, puesto que cada organismo es diferente y, por lo tanto, necesitará procesos diferentes para evitar problemas a futuro.


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