El que implicó a Andy en el 'huachicol'

Ciudad de México /
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M+.- Es impensable que los cabecillas del mayor contrabando de combustible en la historia mexicana sean dos mandos navales de mediano pelo: el exvicealmirante Fernando Farías Laguna y su hermano Manuel Roberto, excontralmirante.

Ni siquiera lo eran los otros 10 ya encarcelados, pero sí quizá el número 11, capturado en Zapopan la madrugada del 2 de octubre: el excapitán de corbeta Ángel Solano Ruiz (Capitán Sol, Mike o El Fantasma), con quien suman 13 los detenidos por una operación delictiva y transexenal tan compleja que debió requerir centenares de cómplices y capos mucho más superiores.

Solano es un personaje de gran relevancia, equiparable quizás al secretario de Marina con López Obrador, José Rafael Ojeda Durán, quien para la Fiscalía General de la República es “ilocalizable” para que declare ante la jueza federal que ordenó su comparecencia porque estuvo enterado y no levantó la denuncia formal.

Ambos personajes tienen una importancia singular: Solano porque un testigo “colaborador” de la FGR involucró al júnior Andrés Manuel López Beltrán —llamándole “Andy”— y al actual titular de la Semar, Raymundo Pedro Ángeles, como supuestos facilitadores de la descarga ilegal de combustible en Pajaritos, Tuxpan, Madero, Salina Cruz, Guaymas, Rosarito, La Paz, Topolobampo, Mazatlán, Lázaro Cárdenas, Acapulco, Manzanillo, Lerma y Veracruz (en Veracruz, Tamaulipas, Oaxaca, Sonora, Baja California, Baja California Sur, Sinaloa, Michoacán, Guerrero, Colima y Campeche). Pemex dice contar con 15 instalaciones portuarias divididas en cinco terminales y diez residencias de operación y servicios portuarios.

Según la causa penal 325/2025, el Capitán Sol, sin cargo activo en la Agencia Nacional de Aduanas ni en la Semar, operaba como “articulador externo” del sistema portuario, y peor: en las denuncias integradas también se afirma que favoreció el tráfico de fentanilo (en complicidad con el civil identificado como Iván Merino).

Otro testigo colaborador, con el seudónimo Santo, afirmó que Solano coordinó el reparto de hasta un millón 750 mil pesos por cada barco descargado en Tampico, donde según él ordenaba mantener las descargas durante los primeros meses de 2025, pese al temor entre los mandos locales a la exposición mediática del caso.

Santo y el subdirector de la aduana, Carlos Estudillo Villalobos, buscaron a Solano para que se frenaran las operaciones pero éste, para tranquilizarlos, les dijo que “se trataba de choques políticos entre el secretario de Seguridad Omar García Harfuch y el hijo del Presidente, pero que ya habían llegado a un acuerdo y que todo se iba a arreglar”.

En la carpeta se consigna que el subdirector de Operación Aduanera de Guaymas, Juan Carlos Soto Picha, dijo:

“Le mandé un mensaje a Solano diciéndole que eso no estaba autorizado, que ya se había salido de control, y me dijo que ya le iban a hablar al secretario de Marina para decirle que era un tema de Andy, a ver si a él no le hacían caso, y me dijo ‘esto es sólo para tus ojos’…”.


  • Carlos Marín
  • cmarin@milenio.com
  • Periodista con 55 años de trayectoria, autor del libro Manual de periodismo, escribe de lunes a viernes su columna "El asalto a la razón" y conduce el programa del mismo nombre en Milenio Televisión
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