No importa que por años se hayan mantenido calladitos y en más de una ocasión hasta defendiendo a la hoy defenestrada presidenta del Instituto Nacional Electoral. Es hora de salir corriendo, de alejarse de quien hoy ha sido condenada por todo mundo e investigada por el gobierno que ahí la puso.
Cito lo de la consejera Rita Bell, quien apareció en una foto con quien presuntamente es el gran corruptor. Valga decirlo, aparecer en una foto no es complicidad.
“He sido amenazada, llevo mucho tiempo buscando gente, diciéndoles que estaba pasando esto, hace poco incluso me recomendaron de un colectivo tener una ruta de seguridad, porque he sido amenazada. Sobre todo cuando yo pedía información, cuando me posicionaba, me llegaban anónimos y llamadas de gente que no conozco. La señora fue metiéndonos en un montón de problemas. Yo con mucho miedo he estado durante este tiempo, he trabajado en esas circunstancias, muy angustiada. Por eso celebro que esto ya se haya destapado”.
¿Y por qué no lo destapó ella antes? Es una duda razonable.
La pregunta podría plantearse a otros consejeros.
Huyendo están también los personajes de confianza de Taddei. Con un poco de suerte o la buena voluntad de Morena igual y no les pasa nada. Iliana Rodríguez Gómez, titular de la Unidad de Género; y José Alberto Pérez de Acha, coordinador de Servicios de Informática ya renunciaron. Igual que Mario Burciaga, director de Recursos Materiales y Servicios, el funcionario de los contratos y, que se dice, fue recomendado por Hernández, el gran corruptor. Faltan varios de los puestos por Taddei al servicio de eso que hoy conocemos. Veremos qué deciden.
O qué decide la presidenta interina quien ayer anunció que se revisarán las actuaciones de aquellos nombrados por Taddei, congeló contratos y más importante, dijo que más allá de las facultades que Morena le regaló a la presidencia del instituto ella volverá a la colegialidad. “El INE –dijo– no fue concebido para depender de una sola voluntad”. Veremos.
La elección del año que viene no se ve nada bien. Y ahora depende de los diputados… Uff.