Pareciera, si uno lee los lineamientos de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, muy sencillo lo de saber qué es “veraz” o qué es “información falsa”.
El periodismo, el bueno, el de verdad, no la propaganda; trabaja todos los días con eso. Verificar, verificar, verificar. Los medios de verdad tienen editores, redactores, fact checkers para poner frente a las audiencias lo más cercano a lo que realmente ha sucedido. No es sencillo, es una batalla de todos los días, de eso está construido el oficio. Y sí, a veces las cosas no salen bien, aunque la mayoría de las veces se logran.
Déjenme poner un ejemplo.
Desde el principio de su sexenio hasta marzo de 2024, el expresidente Andrés Manuel López Obrador dijo una y otra vez que en México no se producía fentanilo. En un par de ocasiones dijo que aquí solo “se troquelaba”; es decir se convertía en pastillas.
Digamos, entonces, que usted fuera un habitante de Sinaloa –elija comunidad– y sabe que por ahí se hace fentanilo. Lo cuentan sin rubor, se enorgullecen. Pero resulta que un pariente suyo se hizo consumidor, usted sabía que había trabajado con aquellos y murió de sobredosis, lo que destruyó a su familia.
Usted escucha a AMLO en un noticiero de la televisión y usted piensa… pues no, eso que escucho no es cierto.
Es su derecho de audiencia que la televisora corrija. Dice la norma “Concesionarias de Televisión Abierta y Radio, así como las del servicio de Televisión y/o Audio de Paga o las Programadoras, adoptarán las medidas necesarias para no difundir información falsa, descontextualizada o información histórica como si fuera actual”.
Redacta su queja como lo manda la norma: “El nombre de la persona radioescucha o televidente; II. Dirección de correo electrónico para recibir notificaciones; III. Los datos que permitan identificar el Contenido, programa o Publicidad que se estima transgreden sus derechos como Audiencia o el Código de Ética de la Concesionaria de Televisión Abierta y Radio, y los motivos y, en su caso, la evidencia por los que considera que fueron vulnerados sus derechos”.
Lo manda.
Y pues no. ¿Quién va a contradecir al presidente?
Pues solo él, que en marzo de 2024 le dijo a CBS que, pues sí, si se hacía fentanilo en México.
Lo de la veracidad es complicado.
Que lo quiera regular el gobierno, más.
Y sí, si se hace fentanilo en México.