Andrew Paxman ha escrito un muy buen libro. Uno que los que nos dedicamos a esto lo tendremos siempre cerca para revisar, corroborar; Paxman mismo anuncia que lo revisará y ampliará para nuevas ediciones: Es un libro que cuenta, más que adjetivar o elogiar. Que recorre la historia del personaje político más importante de nuestros tiempos recientes. Andrés Manuel: Una biografía en 50 episodios, se llama. Vale mucho la pena leerlo.
Hoy recurro a él por la crisis en el sistema de salud que hoy agobia a su heredera, Claudia Sheinbaum.
Andrew revisa, en uno de los 50 episodios, esta especie de fijación que López Obrador tenía con Dinamarca cuando hablaba de su reforma al sistema de salud. Cosa que hacía desde su segunda campaña presidencial.
¿De dónde salió esa obsesión?
Escribe: “Como era su costumbre en general, en materia de salud López Obrador prefería las opiniones de personas en las que confiaba a los datos recopilados por expertos. Durante muchos años había oído hablar del sistema sanitario danés a quienes lo habían visto con sus propios ojos. El embajador de México en Dinamarca, entre 1999 y 2004, fue Héctor Vasconcelos; López Obrador entabló amistad con él durante su primera campaña presidencial. La sucesora de Vasconcelos, entre 2004 y 2013, fue Martha Bárcena, quien más tarde se convertiría en la primera embajadora del tabasqueño en Estados Unidos. Vasconcelos cree que las conversaciones que ambos mantuvieron con López Obrador contribuyeron a que el ejemplo danés quedara grabado en la mente del presidente. Además, recuerda que su segundo hijo, Andy López Beltrán, tenía una novia danesa que trabajó durante algunos años en México y hablaba de su país natal con el político”.
Hoy, queda más que claro que lo de Dinamarca fue “otro dato” más.
Por más que el propio presidente haya dicho en su último discurso: “Este sistema de salud pública ya es el más eficaz en el mundo. Dije que iba a ser el mejor, que iba a ser como en Dinamarca, no, no va a ser como en Dinamarca, es mejor que en Dinamarca”.
Tenemos claro que los datos, nunca fueron el fuerte de AMLO.