Oigamos: Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, aseguró que no se detectó alguna conducta ilícita del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien es señalado por Estados Unidos de tener nexos con el narcotráfico. “No se detectó, y no solo eso: estuvimos operando todo lo que va de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum con resultados que ustedes conocen que aquí se han informado. En Sinaloa se han detenido objetivos de alta prioridad, no solo para México sino de responsabilidad compartida, también personas con extradición y nunca hubo un impedimento para que el Gabinete de Seguridad desarrollara sus actividades”, dijo García Harfuch.
Aquí está el punto y punta: “¿No hay ninguna investigación?”, se le preguntó. “Por parte de nosotros, no”, respondió Omar García Harfuch. Carambas.
En la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, el canciller Roberto Velasco indicó que la Embajada de Estados Unidos en México, a cargo del embajador Ronald Johnson, no ha presentado pruebas.
¿De verdad creen que el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusaría sin pruebas? Y claro, de inmediato Gamés se convierte en un soberanicida. El gobierno de México defenderá a un cómplice del crimen organizado, esa es la verdad.
Un paso adelante
“Claro que hay comunicación, tanto con la Embajada de Estados Unidos en México como con Washington, con el Departamento de Estado. Tenemos una comunicación muy fluida y cotidiana, y sobre este tema se envió una nota diplomática como se hace siempre, se envió a través de nuestra embajada en Washington y estamos esperando la respuesta del Departamento de Estado”.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, reconoció lo que llamó “colaboración sin precedentes” del gobierno de México en la lucha contra las drogas, pero le exigió incrementar esfuerzos en la lucha antidrogas “para que nosotros no tengamos que hacerlo”. Oh, sí, usted leyó bien.
Durante una comparecencia en la Cámara de Representantes, Hegseth fue cuestionado sobre la amenaza de los cárteles de la droga, incluyendo el creciente uso de drones. El secretario de Guerra estadunidense habló de la colaboración del gobierno mexicano: “En México hemos tenido una colaboración sin precedentes. Y lo apreciamos. Llamamos a la Defensa y a la Marina a continuar, en la medida de lo posible, a seguir trabajando como socios y hacer más”, manifestó. Subrayó que “eso es lo que espera el gobierno de Estados Unidos del de México. Que den un paso adelante, para que nosotros no tengamos que hacerlo”.
La semana pasada, Trump advirtió que si México “no hace su trabajo, nosotros lo haremos”. Días después, insistió en que “los cárteles gobiernan México. Nadie más lo hace”. No son solo los cárteles, el Departamento estadunidense de Justicia anunció recientemente acusaciones contra el hoy gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios del gobierno estatal por tráfico de drogas y delitos relacionados con armas, en una medida que sacudió a la política mexicana.
Pues Gil ya se siente muy confundido. El fiscal general interino, Todd Blanche, quien también ha reconocido el apoyo del gobierno mexicano, advirtió que “vendrán más acusaciones” contra funcionarios, considerando la posibilidad de que varios de los líderes de los cárteles de las drogas que están detenidos en Estados Unidos, incluyendo Ovidio y Joaquín Guzmán, Los Chapitos, cooperen con la justicia y brinden información.
La lista negra
Pues de que se esperan más nombres de políticos mexicanos involucrados con el narco, es decir, las pandillas, los extorsionadores, los secuestradores, los tratantes de blancas, en fon. Entre más defienda la Presidenta a Rocha Moya, más difícil será la salida política. Gilga piensa, lo cual es una forma de la jactancia, que si no entregan a Rocha, todo será un delirio.
Y le dirán a Gil la misa, pero Morena no se salvará del desastre que significa el hecho de que el gobernador de Sinaloa le haya entregado al crimen organizado su estado.
Pues que con su pan se lo coman.
Todo es muy raro caracho, como diría Edgar Allan Poe: “Cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento de ponerle la camisa de fuerza”.
Gil s’en va