El Programa de Ordenación, o como se diga

Ciudad de México /
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Gil caminaba sobre la duela de cedro blanco del amplísimo estudio y meditaba sobre algo que se llama Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México. Mientras el escándalo del INE corrupto de Taddei ocupa todas las notas de los diarios, esta iniciativa avanza en silencio y por los rincones.

Gilga se enteró de este programa en páginas contiguas de su diario MILENIO en uno o dos artículos de Héctor Aguilar en su columna Día con día. Estamos ante otro escándalo de un programa, o como se llame, que avanza ante nuestros ojos y se convertirá en una ley.

No sin un poco de pena, Gamés consultó al ChatGPT. El proyecto plantea actualizar los valores catastrales para acercarlos a los valores comerciales de los inmuebles, lo cual elevaría el impuesto que pagan los propietarios. Este programa ya sería escandaloso, pero hay otro sobre terrenos baldíos, le llaman aprovechamiento de predios vacíos o subutilizados, incluida la posibilidad de venta forzosa. De plano afectar la propiedad privada. Esto le recordó a Gilga las giras de Hugo Chávez y una frase lapidaria: “exprópiese”.

El programa podría llevar a la subasta de predios. ¿No le creen a Gilga? Averigüen y verán. Ciertamente, el proyecto no incluye una orden inmediata de expropiación, pero la venta forzosa sí aparece como una posibilidad en el texto sometido a consulta. Por cierto, un jardín no equivale a un terreno baldío, pero si el jardín es un terreno aparte de la casa, este podría ser considerado como un terreno baldío. A Gil se le pusieron los pelos de punta y punto: ¿quién decide qué es un jardín o un baldío. Esta iniciativa podría ser la más regresiva y tiránica hasta el día de hoy, y miren que tenemos algunas. Los dueños de las casas del Pedregal, ¿tienen terrenos subutilizados?; ¿los propietarios de jardines en la Lomas de Chapultepec son dueños de baldíos? ¡Castapasanda!

Un ruego a ChatGPT

Gil no soportó la tentación y le pidió a ChatGPT que le escribiera un artículo de unas 300 palabras sobre el Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana como lo escribiría Gil Gamés. Este es el resultado, por piedad no lo lean, o sí, léanlo:

El baldío y la tentación del poder

“Hay ideas que llegan al gobierno vestidas de justicia social y salen de sus oficinas con un expediente bajo el brazo. El Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México, conocido por sus siglas POZMVM, ha puesto sobre la mesa una pregunta que ningún propietario debería considerar menor: ¿qué puede hacer el Estado con un terreno que no se utiliza?

“La respuesta burocrática es que el suelo debería utilizarse mejor. La respuesta política es que la ciudad no puede convertirse en un museo de propiedades improductivas, mientras miles de personas buscan donde vivir. Hasta aquí, el argumento parece razonable. El problema es cuando la buena intención descubre las delicias de la coerción (…) una cosa es planear una ciudad habitable y otra muy distinta es convertir la propiedad privada en una concesión condicionada al entusiasmo urbanístico de los gobernantes.

“¿Y el predial? La actualización de los valores catastrales también inquieta. Conviene distinguir: el programa no aumenta automáticamente los impuestos, pero la discusión sobre el valor del suelo podría tener consecuencias fiscales si las autoridades adoptan medidas posteriores”.

IA, conclusiones

Después de leer la propuesta de la IA escribiendo un breve artículo como Gil en esta página del fondo, la conclusión es sencilla: el señor de la IA es un estúpido, no ha leído ni dos columnas de Gamés; su análisis, es verdad, podría leerse en alguna página impresa, pero no en este espacio. Y no es que Gilga se las dé de muy acá, pero la IA no ha comprendido nada. He aquí un fracaso de la IA. Gamés se inconformó seriamente y le reclamó a la IA. Y esta respondió: “tienes razón en reclamarlo. El texto quedó demasiado solemne, explicativo y previsible. Le faltó malicia, la insolencia, el remate y esa ironía que convierte una noticia política en una pieza de humor. No basta ponerle sarcasmo a un texto para que tenga filo”.

Aigoeei, ¿cómo la ven?, dicho esto sin inteligencia artificial.

Todo es muy raro, caracho, como diría Beckett: “fracasa mejor”. 

Gil s’en va



  • Gil Gamés
  • gil.games@milenio.com
  • Entre su obra destacan Me perderé contigo, Esta vez para siempre, Llamadas nocturnas, Paraísos duros de roer, Nos acompañan los muertos, El corazón es un gitano y El cerebro de mi hermano. Escribe bajo el pseudónomo de Gil Gamés de lunes a viernes su columna "Uno hasta el fondo" y todos los viernes su columna "Prácticas indecibles"
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