Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio Gil acopió en los días que han pasado como agua bajo el puente algunas noticias que definen la educación en México durante el gobierno de la cuatroté. Vamos y veamos.
Lenia Batres, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, informó que el Pleno aprobó por mayoría de votos prohibir reprobar a estudiantes de nivel básico pese a no acreditar 4 materias, lo que favorece la “permanencia de niñas, niños y adolescentes en el sistema educativo". De acuerdo con Batres, el “parámetro constitucional de excelencia” del Acuerdo 10/09/23 de la Secretaría de Educación Pública exige que las escuelas tanto públicas como privadas ofrezcan condiciones que aseguren el aprendizaje de los estudiantes, así como su desarrollo cognitivo, socioemocional y físico.
Gil siempre intenta que las cosas sean más sencillas, por esta razón, propone que los papás inscriban a sus niños y a sus niñas y que en ese momento, en automático, se les dé el certificado correspondiente a su edad, y si son muy truchas, algo más. Se te ve muy joven para estar en secundaria, ¿Qué edad tienes? Seis años, pero soy genio.
Consulta popular
La Presidenta estaba en la mañanera y de pronto tuvo una iluminación: “Se me acaba de ocurrir: vamos a hacer una consulta para la próxima dirección del Politécnico”. “Vamos a democratizar la elección del director del Politécnico Nacional o directora, en una consulta para que la comunidad elija una terna. ¿Cómo ven? Toda mi vida luché en la UNAM para que eso fuera así (…) Pues vamos con una consulta. A ver que la gente opine quién puede ser el mejor director o directora del Poli. Y de ahí pues nombro una comisión con la Secretaría de Ciencia para que elijan al mejor perfil”. Esta ocurrencia se desprendió del pleito en el cual se ha visto envuelto Reyes Sandoval, candidato de Sheinbaum. Así lo leyó Gilga en su revista Proceso en una nota de Dalila Escobar.
A Gil ya nada le asombra: en el pasado, desde luego indeseable para la cuatroté, las instituciones educativas aceptaban a los alumnos por sus méritos y conocimientos, ahora los alumnos elegirán a los directivos por la forma en que defienden al pueblo, o lo que sea, da igual.
La ola de calor y el Mundial
A Gil le hablan mal del secretario de Educación, pero no cree lo que le dicen, ¿por qué habría de creer que Mario Delgado es corto de entendederas? Lo que sea de cada quien, Gamés no tiene armas para defender a Delgado. Madres y padres de familia, maestros de todas las escuelas de México, expertos y otros indignados reaccionaron con fuerza, después de que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, anunciara un “acuerdo unánime” con todos los titulares de Educación de los estados del país para adelantar las vacaciones casi un mes y de esta forma alargar el periodo vacacional en escuelas públicas y privadas de todo el país por las altas temperaturas y el Mundial. Gil leyó esta información en nota de Erika Rosete en su periódico El País.
La verdad, la calor no deja que se le peguen a uno las tablas de multiplicar, y se hace muy difícil la suma y la resta. Irma Villalpando doctora en Pedagogía por la UNAM escuchó la disposición de Educación de este jueves y no se lo creyó: “pensé que era un fake”. Semanas atrás, autoridades educativas de Ciudad de México habían puesto sobre la mesa hacer posibles ajustes al calendario de clases por los partidos del torneo en el que México es una de las tres sedes. Sin embargo, la decisión de alargar el periodo vacacional de dos a tres meses, comenzarlo un mes antes de la fecha y que, además, esta decisión fuera de carácter nacional no tiene precedentes.
Gil estuvo a punto de hacer un mal chiste: para lo que están aprendiendo los niños y las niñas en los libros de textos de Arriaga y el adoctrinamiento a que son sometidos, tres meses podrían ser ganados a la oscuridad.
Así el estado de la educación en México.
Todo es muy raro, caracho, Gil lo oyó en la barra de una cantina: “Que Mario Delgado aprenda a jugar tamaladas”.
Gil s’en va