Gil oyó algo así como unos pasos en la azotea de la casa de la economía mexicana, y se asustó. El ajuste al gasto público que está preparando el gobierno federal para evitar el gasolinazo derivado de los altos precios del petróleo por el conflicto en Medio Oriente podría venir del gasto corriente y en inversión física, consideraron analistas consultados por El Universal. Coincidieron los sabios en que hay margen para apretarse el cinturón en sueldos y otros rubros sin poner en riesgo los programas sociales y la operación del sector público. ¿Y de dónde saldrá el billete?
A diferencia del sexenio anterior, cuando Liópez agotó el ahorro que se tenía en los fondos de estabilización por más de 253 mil millones de pesos, ahora se cuenta con un colchón de 127 mil millones de pesos. Un colchón que pronto será un petate.
Algo pasa, y Gil no se va a hacer el desentendido. La Presidenta dijo en la conferencia matutina, o como se llame, que cada semana están revisando los ingresos y egresos con proyecciones al cierre de 2026 para evaluar dónde realizar recortes al gasto para seguir aplicando los estímulos a los combustibles a fin de suavizar el precio a los consumidores de gasolinas y diesel. Dicho subsidio tiene un costo semanal estimado en 5 mil millones de pesos, monto equivalente a lo que gastó tan solo en febrero pasado la Secretaría de Salud o la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Debajo de las piedras, dinero
Al menos ya sabemos de dónde traerán los dineros para subsidiar el precio de la gasolina: de salud, seguridad y protección ciudadana. Porque un gasolinazo podría ser fatal para la aprobación de la presidenta Sheinbaum, antes dejamos sin atención médica a miles y miles, desprotegemos a la ciudadanía, si ya de por sí.
Sheinbaum informó que el gasto neto presupuestario pasaría de 10 billones 193 mil millones de pesos a 10 billones 140 mil millones, es decir, 100 mil millones de pesos por debajo del monto aprobado por la Cámara de Diputados para este año. 100 mil. Aquí se oyen los pasos en la azotea.
Más bocas y becas
Todo esto ocurre en un contexto en el que no hay crecimiento económico, sin ingresos sostenibles y en un contexto geopolítico de tensiones, lo que revela la afectación de las finanzas públicas. “Se está presentando un deterioro muy importante en las finanzas públicas, ya que tan solo en enero-febrero pasado el déficit fiscal subió 12 mil millones de pesos”.
Pues Gil entiende poco, pero sabe cuando las cosas van mal. Analistas de BBVA hicieron notar que las causas de la caída en la inversión son principalmente internas y se explican por el deterioro en la confianza en el marco del Estado de derecho, sobre todo a raíz de la reforma judicial. Pues que querían: ¿destruyes al México institucional y ofreces certeza jurídica?
Sheinbaum informó que se realizarán recortes a diversos gastos del gobierno federal para mantener el subsidio a la gasolina y diesel, que es de aproximadamente 5 mil millones de pesos a la semana. En conferencia de prensa, a la mandataria federal se le preguntó cuál será el periodo en el que tendrá vigencia dicho subsidio para que la gasolina y el diesel no suban más de 24 y 28 pesos, respectivamente, por litro. La Presidenta dijo que se mantendrá esa política sin dar una fecha de término y afirmó que los recursos serán tomados de presupuestos aprobados por el Congreso de la Unión para otros propósitos, sin especificar alguna dependencia federal o programa específico.
Y eso sí, la Presidenta no contempla realizar recortes al presupuesto destinado a las becas escolares o a los programas sociales que entrega el gobierno federal, superior a un billón de pesos para este año. “Tenemos que garantizar los programas de Bienestar, el apoyo de educación, el apoyo a salud, los programas de vivienda y la inversión”.
Ay, mis hijos, están viendo y no ven.
Todo es muy raro caracho, como diría Mencken: “Para todo problema humano hay siempre una solución fácil, clara, plausible y equivocada”.
Gil s’en va