Gil no se da abasto. A este paso algo le va a dar, un supiritaco o un soponcio. Primero lo segundo: la presidenta Sheinbaum revela la conversación, que no lo fue tanto, con la gobernadora Maru Campos en un salón privado del aeropuerto de Ciudad Juárez: me dijo, le dije, le digo. De que no te pongas al tiro, de que yo no dije, le digo, y no me subas la voz, y que me la sube. Agarra y me dice.
En esas estaba Gil cuando revienta en el INE lo que ya había estallado. Primero, el video en el cual la presidenta consejera del INE, Guadalupe Taddei, asiste al grito de la Independencia con un proveedor del instituto, José Alfredo Hernández, representante o dueño de Cajas Graf, quien proveía al instituto electoral de Sonora y había obtenido contratos millonarios. Resulta que Cajas Graf reportó contratos por más de 245 millones de pesos. La Auditoría Superior de la Federación, investiga. Adjudicaciones directas, competencias falsas. Un desastre de corrupción. Cajas Graf, 583 millones de pesos en 22 contratos entre 20218 y 2023; Corporativo ZEG, 71 millones por 6 contratos entre 2018 y 2023.
En una mesa elegante con una marimba de cubiertos y copas, Hernández agradece a Taddei y a algunos altos funcionarios del INE su “apoyo al proyecto”.
Gilga pensó: son cínicos, pero sobre todo idiotas, ladrones descarados que se dejan grabar por un pillo mayor, Hernández.
París, chamaquito
El asunto ardía cuando Latinus reveló un video del proveedor Hernández en el cual un joven, no tan joven, abre la ventana y ve la torre Eiffel de un lado y del otro el Louvre. Se trata del hijo de Guadalupe Taddei. El Hotel Maurice cuesta 200 mil pesos la noche. Alegre y sorprendido, el joven abre una botella de champaña y dice: “Qué buena es la champaña de París”.
Guadalupe Taddei había caído en desgracia. Tartamudeó algunas respuestas a la prensa y luego la presidenta Sheinbaum mandó un mensaje. Se acabó.
L’ amour
Entretanto, manos negras filtraron llamadas de amor entre Hernández y Lupe. Ya se los ha dicho Gil, pero no le hacen caso, caramba: el amor loco todo lo destruye. Entre quienes bien podrían ser Taddei y el proveedor Hernández hay frases de gran ternura, carantoñas telefónicas, caricias que reblandecieron al mismísimo Gil que es duro como el coyol para las freses de amor pedigüeño. “Sí: voy por ti y te recibo con un pescado y un poco de fideo”, dice el hombre, “tal vez sea poca cosa para ti”. “No”, dice ella, “contigo cualquier cosa me gusta”. La verdad, el pescado y el fideo no se llevan para nada, pero así es el amor, nunca se lleva con nada.
Gilga recordó los amores desesperados de Rosario Robles y Carlos Ahumada, el proveedor y la mujer enamorada. ¿Lo recuerdan? Cartas, amor desaforado, transas, corrupción y cárcel. Oh, sí. Es que son muy voraces, la mera verdad.
Renuncia
Después de esta historia de robo, traición y mentira, dicho sea de paso, Taddei renuncia al INE. Gil lo vio y lo oyó en MILENIO TV en una nota de Jannet López Ponce. La Auditoria Superior de la Federación inicia una investigación. A Lupe siempre le quedará París, y a su proveedor la empresa Cajas Graf. Ya en serio: qué pillos, qué corruptos.
Gil sostiene que el expresidente Liópez logró lo que se propuso desde el primer día de su gobierno: destruir al INE. La Cámara de Diputados analiza, anjá, quien ocupará el lugar de la apasionada Taddei. Mónica Soto o Arturo Chávez
Todo puede siempre empeorar: Mónica Soto le dio a Morena la mayoría calificada. La mayoría del Tribunal en la que participó Soto rechazó anular los resultados impugnados de la reforma judicial. Arturo Chávez obtuvo misteriosamente 99 aciertos de 100. Se dice que le filtraron el examen para convertirse en consejero. Por lo demás su cercanía a la presidenta Sheinbaum se encuentra a la vista de todo mundo. Por eso dice Gil que todo puede empeorar. Pero volvamos: el gobierno de Morena ha destruido al INE.
Todo es muy raro, caracho, Gil ignora quién escribió esta frase cierta y sabía: “el poder corrompe; la impunidad enseña a presumirlo”.
Gil s’en va