Gil caminaba sobre la duela de cedro blanco. Cabizbundo, incólito, adenosano, incofrade (por favor, no corrijan), así avanzaba hacia la nada o el todo. Un día, en la estrella nova, Gil recordará el día en que con la renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del Instituto Nacional Electoral, aparecerá el fantasma del proveedor del alma y el corazón, el proveedor favorito. Resulta que el senador, saludos, senador, ¿no tendrá usted algún contratito? Adán Augusto López Hernández está perdiendo a una aliada estratégica en el sistema electoral, quien ha colocado a personas vinculadas con el llamado Grupo Tabasco en algunos de los cargos clave del INE, de la mano del consejero tabasqueño Jorge Montaño Ventura.
Ah chirriones, ya salió un señor Montaño. Mecachis, la red sí está muy cañona. Después de que el Senado de la República —entonces dirigido por Adán Augusto López Hernández— le otorgara, de manera subrepticia, facultades nuevas para realizar los nombramientos de los más altos funcionarios del INE sin pasar por el Consejo General, Taddei ha colocado a personas incondicionales en las direcciones generales y al frente de las unidades del organismo autónomo. Todo esto lo ha leído Gamés en su revista Proceso.
La nota
La verdadera nota ha sido un escándalo: la presidenta Sheinbaum culpa a Lorenzo Córdova, sí señoras y señores, a Córdova, de los desvaríos y corruptelas de Taddei. Así de plano. Pero si íbamos bien, Presidenta, a una funcionaria corrupta, se le investiga y se le retira de su cargo. Pero ahora resulta que Córdova es el culpable.
Mecachis, Presidenta, eso no lo va a creer ni el hijo de Taddei mientras bebe champán en París. En serio, ¿esa es la salida política inverosímil, inane, osdomita, aunquelarre y lasdomina (no corrijan) que ofrecerá en el salón de la tesorería cuando ocurra la osdosis de cularre? (no corrijan).
El abogado
Sigan los nombres, no dicen mucho, pero dicen todo: el abogado tabasqueño Mario Alberto Alejo García, cuyo nombramiento realizado por Taddei al frente de la muy estratégica Unidad Técnica de Fiscalización causó polémica, pues no reunía los requisitos constitucionales para ocupar el cargo. Antes de trabajar como asesor de Montaño, Alejo había desempeñado varios cargos en el Congreso de Tabasco mientras la entidad era gobernada por Adán Augusto López Hernández. ¡Mocos! Ay perdón, se le salió a Gilga.
En la Unidad Técnica de Calificiación, Alejo García se llevó a otro asesor de Montaño Ventura, José Luis Hernández Villarruel, como director de análisis de riesgo, así como a la tabasqueña María del Carmen Cruz Tolentino, otrora funcionaria del Tribunal Superior de Justicia de Tabasco y del tribunal electoral en la misma entidad. Así era la onda, crear un grupo de leales y corruptos.
Durante los tiempos de Adán Augusto López Hernández en el gobierno tabasqueño, 21 de los 35 escaños del Congreso eran ocupados por diputados de Morena, incluyendo el del distrito 12 de la capital, ocupado por la diputada morenista Nelly del Carmen Vargas Pérez, quien anteriormente había sido diputada federal por Movimiento Ciudadano.
Esa exlegisladora se encuentra actualmente en la nómina del INE, adscrita a la Dirección General de Administración, con un sueldo de 93 mil pesos brutos al mes, donde se encuentra bajo las órdenes de la potosina Liliana Díaz de León Zapata, recientemente nombrada por Taddei al frente de la estructura burocrática del INE. Como diría aquel clásico: no comments.
Durazo, Durazo, Durazo
Guadalupe Taddei es vinculada con el gobierno de Alfonso Durazo Montaño —quien es al mismo tiempo presidente del Consejo Nacional de Morena— en Sonora, estado en el que sus tres hijos, así como media docena de familiares, tienen cargos públicos. Aigoeeei. Me cae que se despachan con el cucharón del puchero.
Uno de sus colaboradores más cercanos en el INE, Christian Arteaga Ríos, había trabajado para Álvaro Bracamonte Sierra, el tío político de Taddei, en la Secretaría de Gobierno de Sonora bajo el mandato de Durazo, y otra es Karla Beatriz Ornelas Monroy, quien fue nombrada por Durazo titular provisional del Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización en 2022. A Gil le va a dar algo. Me cae, que raterazos.
Psst. Hasta el cuello.
Todo es muy raro, caracho, como diría Voltaire: “¿el fanatismo es a la superstición lo que el delirio a la fiebre y lo que la rabia a la cólera?”.
Gil s’en va