Me declaro conmovido por la ultraderecha mediática que salió a hacer un sustancial melodrama reguetonero por la cabeza hueca de Calderón. Ni Doña Lucha sufrió tanto por Albertano, y pelusearon de manera harto clasista a los trabajadores del SME, que, después de haber sido mandados al infierno, generaron algún tipo de resentimiento contra el señor de la narcoguerra fallida y la Estafa de Luz.
Curiosamente, ninguno de este sector calderonicolita acongojado lloró por las estatuas del Che y Fidel secuestradas por la alcaldesa de poca monta. Incluso la aplaudieron y casi la nombraron como la nueva Xóchitl Gálvez. Bueno, hay un fanático muy saturnino que hasta quiere demandar a los nacos que osaron jugar coladeritas con el Calderas.
No sé qué tan buena idea sea retar así al proletariado
Y qué decir de Raymundo Rivapayacho, que comparó absurdamente a los electricistas jugando bote pateado con la cabeza de Jelipillo con los procesos de la Unión Soviética. Que no se le perestroika. Es que claro, para el señoro los trabajadores son tan irrelevantes como la verdad.
La cosa es más o menos sencilla, si abusas del proletariado tarde o temprano puedes terminar como María Antonieta. O, lo que es lo mismo, el pueblo se cansa de tanta pinche transa.
Es como el caso de Fernando Cerimedo, que los grandes de libertad de expresión en México no han pelado, ni siquiera porque Trump Jr. y Trump senior mandaron a apañar a los fiscales para que el señor de los bots, dicen, pueda seguir operando para ellos.
Así como van las cosas, Cerimiedo, que es como García Luna Productions, será declarado zar antidrogas de Bolivia.
De hecho, en cualquier momento, Calderón encabezará un aplauso por todo lo alto por los fachos bolivianos que están más entreguistas que la Loka Academia de Miramones. Así son los grandes demócratas. Hay gente malvada que dice que el maridito de Margarita trae en su cartera el retratito de Cerimedo, los Trump y del amigo de todos los fachos, Dick Morris, creador de la campaña “AMLO, un peligro para México”.
Lo malo es que Calderón y su cumbre fachistrola no ha tenido el pegue que esperaba, quizá por culpa de tanto discurso MAGA.
Y es que también les pegó el huracán AMLO, que con la presentación de su libro arrasó con todo el rating, los likes y las visualizaciones, mientras a las 12 horas de su rollito apelmazado y untraconservas en almíbar, Jelipillo juntó un mendrugo de apoyo, pobrecito.
Tan guango como una supuesta ley antimemes que no habla de memes.