La Opo, además de su reconocida Loka Academia de Miramones, tiene también su Lokísima Academia de Dipuporros que se extiende a lo largo y ancho del mundo mundial. Es una cofradía muy exclusiva pues hasta entre Dipuporros hay clases y con calidad de exportación que se enfrentan por el prestigiado título del Dipuporro del año.
En México tenemos por un gran ejemplar encantador que es el Dipuporro Gutiérrez Mancilla -destacado heredero de las glorias de su domador, el dueño del RIP- que ha ofrecido espectáculos muy entretenidos y edificantes de corte muy cavernicolita. Podemos recordar cuando persiguió al Noroñas, golpeó a un camarógrafo, insultó al diputado Arturo Ávila con un lenguaje corporal como de orco del Bloque Negro, y que en estos días correteó por todo el recinto legislativo con su alma de sacaborrachos al señor NoMaMaynez que valientemente, se escondía tras la figura bonsai del chanclas fosfo fosfo, Gibrancito Bravo.
El diputeibol Gutiérrez Mancilla ha dejado la vara muy alta en la competición, pues a pesar de sonar falso y éticamente desnutrido, se hace la vístima como el tío Pinchi, López Dumbolín y Fernández Meliendres.
Sin embargo, el presiduende Milei le está arrebatando el lugar por la mirada desgobernada y sus cachetes de globo de cantoya cuajados de sudor espeso y su manera extraña de moverse cual pingüino en primavera. Llegando a España insultó al presidente Pedro Sánchez llamándole dictador, lo cual viniendo del Videla del chimichurri es por lo menos paradójico. Luego fue a reunirse con la Ayuso como si fueran los Lucerito y Mijares de los derechairos, y más tarde tuvo una llamada con el franquista en celo, Santi Abascal de Vox, que no pudo verlo directamente porque estaba persiguiendo migrantes y reclutando fachos. Eran como Sauron y Voldemort en Tinder sorpresa. Eso sí, Milei y el Dipuporro comparten un discurso profundamente anticomunista, claramente narcisista y díazordacista-trumpista.
Hay quienes llevan el oficio del Dipuporro a lo sublime, pero también quienes lo llevan al ridículo como el CEO del Cartel Inmobiliario del PAN, Jojojorge Robero de Terrenos. Sintiéndose el Fidel Velázquez del KuKluxPAN, creyó que se podía meter de manera oportunista a las luchas de los trabajadores del IMSS y que me lo mandan a lavarse las nylon al ritmo de ahí están, esos son, los que chingan la nación.
Milei quizá termine en La Bastilla, pero el Dipuporro, el Bruto en Ciernes de su jefe, es políticamente tan crucial como el PeRDeré.