¿Quiénes son los traidores?

Ciudad de México /

El cartujo mira con espanto los carteles de quienes han sido señalados como “traidores a la patria” por la nomenklatura del oficialismo. Ahí están las fotos y los nombres y el nefando estigma indicando el desacato a la voluntad de López Obrador por parte de sus opositores, condenándolos a la vergüenza pública. Son traidores por haber votado contra la reforma eléctrica, lo dice el primer mandatario y lo repiten sus comparsas.

Mario Delgado, enardecido, anunció el pasado lunes una campaña nacional de información “para que no olvidemos nunca quién le dio la espalda al pueblo, a nuestros hijos, nietos, quiénes deshonraron tantos siglos de historia como nación”. Más allá de la histeria y la cursilería, está bien: no los olvidemos. Tampoco a quienes han dejado sin medicamentos a los pequeños con cáncer, sin estancias o escuelas de tiempo completo a los niños y las niñas más pobres, sin refugios a las mujeres víctimas de violencia, sin paz ni sosiego los hogares de miles de desaparecidos; no olvidemos la impunidad de funcionarios de incompetencia criminal, como la ex directora del Metro de la Ciudad de México y el ex secretario de Seguridad Pública, recompensado con la gubernatura de Sonora. ¿Podríamos olvidar a quienes hicieron de México uno de los países con mayor mortalidad en la pandemia, o a quienes han sido incapaces de contener al crimen organizado, o a los responsables del escandaloso número de homicidios dolosos y feminicidios durante el actual régimen?

En su poema Alta traición, José Emilio Pacheco dice: “No amo mi patria./ Su fulgor abstracto/ es inasible./ Pero (aunque suene mal)/ daría la vida/ por diez lugares suyos,/ cierta gente,/ puertos, bosques de pinos,/ fortalezas,/ una ciudad deshecha,/ gris, monstruosa,/ varias figuras de su historia,/ montañas/ —y tres o cuatro ríos”. En estos días hay quienes luchan en defensa de la selva, de varios cenotes y algunos ríos subterráneos. Esa es su alta traición. No los olvidemos; menos aún olvidemos a quienes porfían en desaparecer esa riqueza natural para construir una obra producto de la insensibilidad y el capricho.

Queridos cinco lectores, El Santo Oficio los colma de bendiciones. El Señor esté con ustedes. Amén.

José Luis Martínez S.

  • José Luis Martínez S.
  • Periodista y editor. Su libro más reciente es Herejías. Lecturas para tiempos difíciles (Madre Editorial, 2022). Publica su columna “El Santo Oficio” en Milenio todos los sábados.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite