Ciudad sitiada

Ciudad de México /
Lorenzo Rocha

Hoy es la tercera vez que se inaugura un Mundial de futbol en el Estadio Azteca de Ciudad de México. Han pasado 56 años desde la primera vez y las condiciones sociales y políticas de la ciudad han cambiado radicalmente. ¿Quién hubiera pensado en 1970 que las principales avenidas de la ciudad serían bloqueadas por protestas populares? Está claro que el clima político que vivimos ahora nos ha puesto al límite de lo que nuestra ciudad es capaz de tolerar. El deporte siempre ha estado ligado al nacionalismo y a los beneficios económicos que produce. Casi todos los regímenes a nivel internacional aspiran a albergar los eventos deportivos más significativos como los Juegos Olímpicos. Los políticos aprovechan estas ocasiones para promover sus logros e ideas, los comerciantes también intentan sacar el mayor provecho posible y si todo marcha bien, obtienen beneficios.

Pero una parte importante de estos eventos es su exposición a los medios de comunicación y a la publicidad. Durante la última década ha habido protestas de manera paralela a los campeonatos, en algunas ocasiones más visibles que en otras. Sin duda las tensiones tanto geopolíticas como aquellas que existen en las sociedades a nivel nacional aumentan cuando existen coyunturas en las que se hacen evidentes los problemas previamente existentes. En nuestras ciudades más pobladas: México, Guadalajara y Monterrey hay distintos niveles de inconformidad y violencia que es lógico que se acentúen cuando se organizan eventos masivos. Nuestra ciudad está siempre asediada por la inestabilidad social y esta no es la excepción.

Será interesante observar cómo se comportan los habitantes y las autoridades de otras ciudades donde habrá actividad deportiva, tanto en Estados Unidos como en Canadá, países que no están exentos de los retos a los que nos enfrentamos en el presente. 

TANGENTE

Ilusión e incomodidad 

Los eventos deportivos masivos como el campeonato mundial de futbol se han convertido en sucesos que por una parte ilusionan y benefician a muchas personas y por la otra incomodan y amenazan a gran parte de la población de los lugares donde se llevan a cabo.


  • Lorenzo Rocha
  • arquitectonicos@gmail.com
  • Arquitecto mexicano y maestro en teoría crítica. Su interés se centra en el uso experimental del espacio. Autor de los libros Arquitectura crítica y Comunidad en obra, el más reciente.
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