El toque Lucas

Ciudad de México /
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La primera edición de Un tal Lucas (1979) de Julio Cortázar era un libro precioso de Alfaguara con tapas corrugadas e interiores de papel amarfilado: tan cercano en un estante de la librería El Juglar y tan lejano de mi bolsillo entonces. Qué bueno. Al ver que había aparecido en inglés A Certain Lucas fui a mi librero por los Cuentos completos/2 (Alfaguara, 1994) para leerlo por vez primera. Cortázar escribió el libro en el sexto y rumbo al séptimo piso de su edad.

Se me hizo irresistible el tono o, mejor, el toque Lucas para un sesen-seten-tón. Desde el primer texto “Lucas, sus luchas con la hidra”: “Ahora que se va poniendo viejo se da cuenta de que no es fácil matarla. Ser una hidra es fácil pero matarla no, porque si bien hay que matar a la hidra cortándole sus numerosas cabezas (de siete a nueve según los autores o bestiarios consultables) es preciso dejarle por lo menos una, puesto que la hidra es el mismo Lucas y lo que él quisiera es salir de la hidra pero quedarse en Lucas, pasar de lo poli a lo unicéfalo”.

Hay toque Lucas al ir de compras, al dar clases de español en un  Berlitz, al inventar un soneto zipper que puede leerse “de arriba abajo o bien de abajo arriba” ya que abre y cierra con este verso. Toque Lucas en los hospitales, al pronunciar conferencias que sólo explican de qué trata la conferencia, al referirse a qué pedirá oír en la hora de su muerte: “El último quinteto de Mozart y un cierto solo de piano sobre el tema de ‘I ain’t got nobody’. Si siente que el tiempo no alcanza, pedirá solamente el disco de piano. Larga es la lista pero él ya ha elegido. Desde el fondo del tiempo, Earl Hines lo acompañará”.

Decía la reseña anónima (TLS, 13/6/26): A Certain Lucas es al fin sobre cómo ponerse de acuerdo respecto a la propia mortalidad. Sólo añadir lo que el toque Lucas deja ver varias veces en el libro: mejor si ese “ponerse de acuerdo” con la muerte puede incluir un whisky, dos hielitos y agua como a eso de las 6 y ya muy avanzadas de la tarde.


  • Luis Miguel Aguilar
  • lmacx@prodigy.net.mx
  • Ensayista, narrador y poeta. Ganó el Premio del PEN Club México 2010 por Excelencia Literaria, y el Premio del Festival Internacional de Poesía Ramón López Velarde, en 2014. Publica todos los martes su columna El camaleón peripatético.
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