Tigres se fue vivo del Corona

Laguna /
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Una vez más, y como ya ha pasado muchas veces, el Santos fue mejor que su rival; fue mejor que Tigres el sábado y mereció el triunfo. 

Pero esto no se trata de merecer, se trata de obtener resultados. 

El golazo anulado al Santos, por fuera de juego efectivo, habría significado, probablemente, un cambio de rumbo en la situación del equipo. Pero no sucedió. 

Hay un factor determinante: el Santos no tiene los futbolistas de peso para poder dar un golpe sobre la mesa con el puño cerrado. 

Los futbolistas, y esto a toda La Laguna le queda claro, no son de primer nivel. 

No tienen peso específico y su nivel no es de primera división. El único que es de primer nivel es Acevedo y, salvo algún otro, como Pardo y Sánchez, se distinguen del montón.

Esto a todos nos queda claro, excepto a los dueños que siguen pensando que sus actuales futbolistas tienen nivel para jugar en primera división, cuando no es así. 

Y si no ¿entonces por qué el Santos lleva años fracasando y con deshonrosos últimos lugares en la tabla? A los hechos nos debemos remitir todos. 

Durante la semana se he convertido este contexto en una avalancha que cada vez se está haciendo más gigante: influencers generadores de todo tipo de contenido han hecho eco del icónico suceso de la canción “Color esperanza”. 

Sí, ya ni siquiera los que manejan contenido propiamente deportivo. 

Y cuando el eco va creciendo y creciendo, es porque el ruido ya es demasiado. Ruido de ese que contamina, que genera humo, que saca chispas.

En los últimos años el Santos ha vendido (y muy bien vendidos) a futbolistas como Brunetta, Gorriarán o Cervantes, por mencionar algunos recientes. 

Sí, vendieron a 3 futbolistas muy buenos y de calidad comprobada, y compraron a 9 futbolistas de medio pelo, de segundo nivel, de nivel de ascenso. 

Entonces el contexto es muy claro: vendes lo poco que hay de buena calidad y compras productos malos, defectuosos, de mala calidad, sin personalidad ni carácter. 

Más claro ni el agua (pero agua limpia, no el agua puerca del Río Nazas cuando se llena de agua cada 10 años).

Queda el “alivio” de que el Santos, el sábado, mereció la victoria en una noche que tuvo un ambiente de lo lindo, con rivalidad, con pasión en las tribunas, con una oferta de experiencia en el TSM digna de espectáculo de Europa. 

Y esto es otra cosa que deben entender: eso de la experiencia en el Estadio Corona se agradece e impresiona, pero todos, todos, cambiarían eso por un mejor plantel, como los de antes, los que nos dieron glorias.

  • Luis Miguel Rodríguez Cruz
  • luismrdzcruz@gmail.com
  • Columnista en La Afición desde Enero del 2009. Egresado de la Licenciatura en Ciencias de la Información de Universidad La Salle Laguna, con Maestría en Educación por Universidad Interamericana para el Desarrollo.
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