Semana de impotencia

México /

Rebasados. El gobierno mexicano le echa la culpa al de Estados Unidos, el de Guatemala se queja ante la ONU, el de El Salvador dice que ningún salvadoreño debería verse en la necesidad de dejar su país por falta de oportunidades. Pero lo dejan. Y por esa razón.

El papa reza, las organizaciones internacionales levantan la voz y nadie puede hacer algo efectivo ante la crisis humanitaria. Salvo Trump: hace campaña.

La foto de los cuerpos de Óscar y Valeria Martínez en el agua se convirtió en emblema. No es que su circunstancia puntual se repita tanto: Matamoros y la frontera tamaulipeca son "un área que, como todos sabemos, está peleada por los cárteles y eso hace que los migrantes tengan más problemas para acercarse al río que para cruzarlo”, de acuerdo con el coordinador del refugio para migrantes Casa Indi de Monterrey, José Jaime Salinas. Añadió que cerca de 20 por ciento de quienes buscan llegar a Estados Unidos transitan por el este y noreste de México para cruzar por Matamoros, Reynosa o Nuevo Laredo.

En ese camino, el jueves fueron halladas alrededor de 200 personas sin aire y deshidratadas dentro un tráiler en una carretera del norte de Veracruz, ya muy cerca de Tampico. Habían sido abandonadas ahí.

Un día antes la policía encontró a 45 migrantes en un tráiler en la zona metropolitana de Monterrey. Igual, ahí los dejaron.

Todos ellos fueron recogidos por el Instituto Nacional de Migración, que los regresará a su lugar de origen. Esta misma semana Guatemala se quejó de que un grupo de 59 guatemaltecos fue detenido sin dar aviso a su país para protegerlos. Superados.

También Estados Unidos: la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes aprobó una partida de 4 mil 500 millones de dólares para mejorar las condiciones de los centros de detención en su frontera sur, aunque fuera el propio presidente Trump el generador del problema. Al día siguiente los republicanos, con mayoría en el Senado, propusieron su propio planteamiento, con cantidades similares pero con mayor margen de discreción al presidente para su uso. Por si quedaba duda de quién manda en este asunto.

Impotencia. El gobierno Mexicano, mientras tanto, estrena la Guardia Nacional colaborando con Trump en la frontera norte. En el sur, México ha suspendido la entrada de quienes pretenden llegar a Estados Unidos y “la crisis humanitaria ha rebasado la infraestructura y los recursos materiales”, según Francisco Garduño, comisionado del INM. Lo primero que está rebasado es la estación migratoria Siglo XXI de Tapachula y después el cuestionado centro de detención para migrantes no continentales, sobre todo haitianos, que se improvisó en las instalaciones de la Feria Mesoamericana y que ha resultado una tragedia.

No se pueden cerrar las fronteras de golpe. Ni cambiar en 15 minutos. Ni esperar a que las cosas cambien. Estamos ante uno de los grandes problemas de la época y hay que hacerlo todo. Las economías que originan migración crecen poco y lo hacen de manera muy desigual. Pobreza, corrupción, incapacidad para proteger a la propia población: mientras esto no cambie seguirá habiendo masas expulsadas en busca de alguna oportunidad. Tendremos que ser capaces de enfrentar crisis y cambios de fondo.

luis.petersen@milenio.com

  • Luis Petersen Farah
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