Caminemos por calles para todas

Tamaulipas /
Únete al canal de Milenio

Hay cosas que muchas mujeres hacemos casi en automático: revisar quién viene detrás, evitar una calle oscura, mandar nuestra ubicación, quitarnos los audífonos al caminar solas, cambiar de banqueta o decidir que es mejor no salir.

Las hemos convertido en hábitos cotidianos. Pero detrás de esos hábitos existe un problema que vale la pena nombrar: las mujeres no vivimos la ciudad de la misma manera.

Los datos recientes del INEGI ayudan a dimensionarlo. En junio de 2026, 65.6% de las mujeres que viven en zonas urbanas consideró inseguro vivir en su ciudad, frente a 52.6% de los hombres. La diferencia es de 13 puntos porcentuales.

La brecha se vuelve todavía más evidente cuando dejamos de hablar solamente de percepción. Durante el primer semestre de 2026, 22.1% de las mujeres mayores de 18 años en áreas urbanas reportó haber enfrentado alguna situación de acoso o violencia sexual en lugares públicos, frente a 8.9% de los hombres. La prevalencia entre mujeres fue aproximadamente dos veces y media mayor.

No se trata de un fenómeno aislado. La ENDIREH 2021 encontró que 45.6% de las mujeres de 15 años y más había experimentado violencia en el ámbito comunitario a lo largo de su vida. Además, la calle y los parques concentraron buena parte de estas agresiones. Por eso hablar de seguridad para las mujeres también implica hablar de ciudad.

Una banqueta inexistente, una calle sin iluminación, un terreno abandonado, una parada de transporte aislada o un parque sin visibilidad pueden parecer problemas urbanos menores. Pero para quien camina todos los días pueden definir por dónde se mueve, a qué hora sale, qué trayecto elige o incluso qué actividades deja de realizar.

El miedo modifica nuestra manera de habitar el espacio público. En el segundo trimestre de 2026, 35.9% de la población urbana dijo haber dejado de caminar de noche alrededor de su vivienda por temor a ser víctima de un delito.

Entonces vale la pena preguntarnos: ¿cuánto de nuestra manera de movernos responde realmente a lo que queremos hacer y cuánto a lo que hemos aprendido a evitar?

Evaluar una calle con perspectiva de género no significa pensar que una lámpara o una banqueta resolverán por sí solas la violencia contra las mujeres. Significa reconocer que el diseño y las condiciones del espacio público pueden favorecer o limitar nuestra autonomía, movilidad y percepción de seguridad.

Este domingo 16 de agosto realizaremos en Ciudad Victoria un recorrido peatonal para aplicar la Metodología de Evaluación de Espacios Públicos con Perspectiva de Género de Liga Peatonal.

El recorrido comenzará a las 6:00 de la tarde en Plaza Hidalgo, conocida como Plaza del 8, será gratuito y tendrá una duración aproximada de una hora y media.

La intención es caminar, observar y documentar cómo se sienten y funcionan nuestros espacios públicos.

Porque quizá una de las cosas más urgentes que podemos cuestionar es aquello que hemos normalizado durante demasiado tiempo: que para muchas mujeres salir a caminar implique, antes que nada, calcular el riesgo.


  • Marcela Brown
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite