En los últimos días se han viralizado una serie de videos donde captaron a funcionarios públicos en situaciones, que ante los ojos de la opinión pública podrían ser comprometedoras, aunque en ninguno de los casos tienen qué ver con su actividad política.
Se trató de eventos de su vida privada, durante la presentación de un artista en el Palenque de la Feria de Puebla, a la cual acudieron como fans, pero tuvieron la mala suerte de ser reconocidos por algunos de los asistentes.
El vicealmirante Francisco Sánchez González, titular de Seguridad Pública Estatal, participó en todas las reuniones previas al evento, y fue el encargado de que hubiera saldo blanco del 23 de abril al 10 de mayo en el recinto ferial ubicado en la zona de Los Fuertes.
Sin embargo, el pasado 7 de mayo acudió a la presentación del cantante Carín León y se le vio platicando con Jorge Aduna, empresario señalado de tener vínculos con grupos delictivos, lo cual causó revuelo entre los cibernautas.
El responsable de la seguridad en el estado aseguró no conocer a esa persona, y que el saludo fue porque otro de los asistentes se lo presentó como un comerciante de la Central de Abasto, y por su cargo atiende a mucha gente que se le acerca.
En otra historia difundida en medios digitales, Edgar Chumacero, coordinador de Obra Comunitaria del Bienestar, fue visto en ese mismo lugar con Natalia Suárez, integrante de esa misma delegación, mientras disfrutaban del concierto muy acaramelados besándose.
El ingrediente extra lo puso la expareja de Chumacero quien dio a entender que hubo una infidelidad, aunque éste asegura que su relación había concluido desde el mes de noviembre, por lo que no hay ningún conflicto de intereses. Este caso en particular, es digno de un capítulo de Cuando los Ángeles Caen, la serie que transmite Canal 6 de Multimedios.
En ambas situaciones, estamos hablando de cuestiones personales que podrían afectar su reputación debido a la gran exposición, ya que la mayoría de los comentarios llevan una carga negativa por parte de los llamados haters.
Lo peor de todo es que ese linchamiento muchas veces tiene graves repercusiones en los involucrados. En otros tiempos, se prohibía a los funcionarios acudir a cualquier tipo de espectáculos, para evitar precisamente eso, ahora con mayor razón, dada la gran influencia que tiene el entorno digital.