El milagro de vivir

Ciudad de México /

Ayer volví a ser testigo del milagro de la vida, nació mi sexta sobrina, una bebé sumamente deseada y añorada por toda la familia. Su nacimiento me recordó aquella reflexión sobre lo que implica que cada uno de nosotros estemos en este mundo. Platicando con mi cuñado (el papá de la beba) le decía que yo me rehusaba a creer que solo somos resultado de la evolución de la especie y que venimos del chango, no porque tenga algo en contra de los pobres changos (aunque sí nos parecemos bastante, unos más que otros), pero es que somos una máquina tan perfecta que es imposible que solo seamos resultado de esa teoría, en verdad la lógica me dice que somos mucho más.

Y es que desde nuestra formación, en el momento de la concepción empieza esa lucha en donde comenzamos a luchar por vivir y llegar a este mundo, cuando lo logramos y somos el resultado celular con potencial de vida que empieza a crecer dentro de nuestra madre, alimentándonos, acomodándonos, dando señales de vida desde el vientre, que campeones ya somos cada uno de nosotros. Después viene la hora del nacimiento y luchar por ese primer respiro, con el llanto que representa vida, nivelar la temperatura, comer, poner a trabajar cada uno de nuestros órganos vitales, respirar, somos tan pequeñitos y nuevos, pero ya sabemos cómo hacer todo y aunque hay doctores que nos van guiando y ayudando, ahí estamos recién llegados a la tierra luchando.

La lucha no acaba ahí, en realidad los seres humanos estamos programados para subsistir y se nos olvida que desde el día uno ya somos luchadores campeones, es que no hay nadie que esté vivo que no haya pasado por todo ese proceso que les acabo de describir coloquialmente, no hay una persona que esté aquí que no sea así de especial. Por eso cuando nos sentimos tristes, deprimidos, que no valemos nada, cuando alguien nos hace sentir basura, cuando no entendemos el sentido de estar aquí, tantas situaciones que vivimos todos en el día a día que nos dan desesperanza, por favor recuerden lo campeones que ya somos y lo mucho que valemos simplemente por haber llegado. No quería dejar de compartirles este pensamiento porque estoy convencida que vivimos en una sociedad a la que le conviene que olvidemos eso, en un mundo que quiere que sintamos que no valemos nada si no tenemos cosas o cumplimos expectativas externas o tenemos un título o un puesto, o si no nos vemos de una u otra forma en un mundo que quiere que consumamos basura para que se nos olviden las cosas que en verdad importan. la vida son momentos y milagros, y cada uno de nosotros somos los dos!! 

Nancy Fonseca*

@SoyNancyFonseca

* Analista Política en Derecho Internacional


  • Nancy Fonseca
  • Analista política en Derecho Internacional
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite