M+.- Un joven wixárika —huichol, adaptado al español— camina nervioso hacia la casa de sus padres en Tateikie, Mezquitic, al norte de Jalisco. Va hacia allá porque le han dicho que hombres armados están merodeando las rancherías. La puerta abierta presagia que los sicarios se adelantaron: corre y encuentra a su padre y madre, ambos de unos 80 años, maniatados en el piso y cubiertos de sangre; al lado, sus hermanos también gimen de dolor.
Los padres están vivos, apenas. Los tablearon hasta fracturarles los huesos. Los quemaron con leña. Los asfixiaron con bolsas de plástico. Agonizantes, los octogenarios cuentan que los sicarios llegaron a las 11 de la mañana y por siete horas los martirizaron. No les importó la fragilidad de su edad, sólo se detuvieron un poco cuando los otros hijos llegaron a la casa sin saber qué ocurría adentro. A todos los torturaron frente a la familia. Están rotos, avergonzados y dolorosamente solos.
Ocurrió a principios de mes. La historia, con nombres y datos precisos que aquí se omiten por petición de las víctimas, la contaron autoridades comunitarias al secretario de Gobierno de Jalisco, Salvador Zamora, quien en su escritorio tiene —o debería tener— al menos tres expedientes que inician con FED/FEMDO/FEIDMS-JAL/000047 y que detallan un horror que comenzó en febrero, cuando unos 120 sicarios que se identificaron como CJNG llegaron a Tateikie, una comunidad de unas 70 mil hectáreas que gracias a su aislamiento geográfico en la Sierra Madre Occidental ha logrado conservar casi intacta su cosmovisión, lengua y tradiciones.
Ese apartamiento que por años los resguardó, hoy los pone en riesgo: el cártel desea esos caminos solitarios y las rancherías incomunicadas para traficar y guardar drogas y armas. Desde su irrupción, los sicarios ocupan las casas y esclavizan a sus habitantes exigiéndoles comida, bebida y hasta que les laven la ropa. El que se niega, es desplazado o asesinado. Lacerados sin importar su edad. Despojados. Los wixárika piden auxilio desde las rancherías: que el país no los deje solos.
CÓDIGO. Hay adultos mayores desaparecidos, niños torturados. ¿Qué hace falta para salvar a Tateikie?