Pablo Ayala Enríquez
  • Más allá de las buenas intenciones

    Como señala Rutger Bregman en Ambición moral, la forma de ser y actuar de un ambicioso moral se distingue por cuatro rasgos
  • De la mediocridad a la ambición moral

    El ambicioso “a secas” es quien babea, sufre y delira por lo que no tiene, de ahí que no dude en hacer lo que sea para lograr lo que quiere
  • Ambición moral

    Además de su mente apacible, ¿qué abonó Ricard durante ese periodo a la sociedad? Aparentemente poco.
  • ¿Qué leer?

    Si en estas vacaciones aún le queda un día para descansar, le dejo cuatro recomendaciones breves de lectura que, seguramente, disfrutará.
  • ¿Qué ver?

    En caso de que tenga ánimo y tiempo, le recomendaré tres series palomeras para que se arrellane en el sofá y las vea con quien guste y mande.
  • Dos punzadas

    Las redes sociales marketean un estilo y tipo de vida difícil de alcanzar. Aunque digan lo contrario, cuando no se nace en el privilegio godinato es destino
  • El efecto cohorte

    Dicha involución resulta, por decir lo menos, paradójica, ya que nuestras condiciones de vida son mucho mejores que las de nuestros abuelos
  • Lo veo difícil

    La predicción de Pask es que en un par de décadas los servicios de Viagen estarán al alcance de “cualquiera”. Fecha en la que, dice, la clonación de humanos tampoco será un sueño
  • ¿Nos vio la cara?

    Infundado o no, el mito de que las personas muy inteligentes son muy despistadas sigue siendo vigente.