Pablo Ayala Enríquez
  • Un hombre de principios

    No me gusta matar cucarachas, ni piojos, ni seres humanos. No mato por odio, celos, envidia, miedo, casos en los que el asesino también es víctima de ese sentimiento
  • La moral del superhombre

    No son pocas las veces que he escuchado a todólogos que, sin rubor alguno, afirman que 'Así habló Zaratustra', de Friedrich Nietzsche, fue una de las principales fuentes de inspiración para los soldados alemanes que estaban en el frente de batalla
  • El eterno retorno

    Al menos son tres los textos donde de manera explícita Nietzsche habló de la idea del eterno retorno.
  • El idiota hipermoderno

    En la vida diaria hasta cierto punto es fácil lidiar con la falsa modestia o mantener a raya al tramposo, pero del bruto es difícil escapar, porque la idiotez no descansa y se nos cuela como la humedad
  • Hasta el pasto de sus canchas

    En este Mundial, la FIFA ya recorrió, al menos, las primeras cinco letras del abecedario: llevó la competencia al esquema multipaís; impuso condiciones inéditas en la gestión de los estadios
  • Efervescencia colectiva

    Al fenómeno masivo de la contentura, Émile Durkheim le llamó efervescencia colectiva. Estudiando ciertos rituales religiosos, concluyó que la euforia grupal provoca en los individuos la sensación de que son parte de algo que “es superior a sí mismos”
  • Rotunda, valiente, alegre, sin titubeos

    Cuesta mucho entender las razones de esta regresión porque la diversidad, tal como actúa en el caso de nuestra Selección Mexicana, es fuente de riqueza, alegría, valor y orgullo.
  • El verdadero triunfo

    Lo propio del arte, plantean, es dar rienda suelta a la capacidad creadora, liberarla de preconcepciones o convencionalismos que acoten la capacidad creativa.
  • Pase lo que pase

    En el Mundial haga lo que haga la CNTE, la Presidenta, la runfla que le acompaña, quejosos de la CFE y quien sea, no impedirán que celebremos la fiesta futbolera. Pase lo que pase, nada lo impedirá.