Pablo Ayala Enríquez
  • Tres riesgos

    Entendido como factor transversal de riesgo, el crimen organizado ha traído efectos muy perniciosos para el despliegue logístico de la industria, el florecimiento del comercio, la seguridad urbana y la gobernanza
  • La talla moral

    En un país donde existen libertades civiles y políticas, lo más razonable es dejar vivir a cada quien con su budismo, cristianismo, ateísmo, veganismo y demás filias existenciales.
  • Una fantasía atractiva, sin duda

    Que yo “trascienda” a través de la tecnología mis debilidades genéticas y limitaciones físicas, no garantiza que dichas mejoras vayan a ser puestas al servicio de los demás
  • Dos discursos fantásticos

    Esta forma de entender la reflexión moral y su aterrizaje en la vida diaria, me parece, mantiene un cierto paralelismo con las fantasías embebidas en el discurso transhumanista. Me explico.
  • Experimentos mentales filosóficos

    Los juegos de mesa, además de divertidos, son casi tan estimulantes para el desarrollo del pensamiento analítico y la imaginación como los experimentos mentales filosóficos
  • Las razones correctas

    Casos como estos nos permiten entender que las razones que están detrás de las acciones que consideramos justas y debidas, tienen un telón de fondo que dista mucho de nuestras aspiraciones morales.
  • Eso sí, malos no somos

    Como seres no fijados, no determinados de una manera, irremediablemente, nos vemos enfrentados al dilema de darle rienda suelta o ponerle un freno a nuestra capacidad de ser libres
  • Así como 'La Motomami'

    Así como La Motomami reconoció su falla, yo reconozco la mía. En mi próxima charla sobre la ambición moral, comentaré de David Noel Ramírez Padilla
  • Los buenos modales

    La rupestre tozudez de quienes desoyen los ruegos de la tripulación no es un acto ilegal, porque no existe una norma jurídica que impida a estos gandallas estrellarte en la cabeza la portezuela del portaequipaje