García Márquez

Ciudad de México /

Le habían otorgado a Rubem Fonseca el Premio Juan Rulfo de la FIL de Guadalajara. Cal y Arena publicaba entonces la obra completa del gran escritor brasileño en México. Los organizadores nos hospedaron en un hotel de primera. Era tan de primera que en ese hotel había un menú de almohadas. Elegí una de plumas de gansos salvajes. Sé que no me creen, no importa, sigo.

El día de la inauguración una Suburban tipo caguama nos recogió. Mala suerte. Al llegar a la recepción, nos enteramos de que en ese hotel se hospedaba García Márquez y que haríamos juntos el breve viaje a las instalaciones de la feria. Saludé, inhibido y amable, pero no obtuve respuesta. Conocer a un clásico vivo de las letras es lo peor que le puede pasar a cualquier persona, yo era uno de esos casos de azar negro.

Un silencio de hierro forjado se impuso en la parte trasera de la Suburban tipo caguama. Cometí un gran error mental, le pregunté a García Márquez: ¿No vino Mercedes? Me animé a preguntar con discreta e imperdonable familiaridad pues el clásico era buen amigo de amigos queridos y también de mi hermano, incluso estuve en dos o tres comidas donde todos debíamos callar mientras él hacía el elogio de El conde de Montecristo.

Después de, no sé, tres eternos segundos, me contestó el clásico: “Do”. No era un “No”, sino un “Do” de majadería con una “d” muy pronunciada. Al llegar a las afueras de la feria, García Márquez bajó de la Suburban tipo caguama sin pronunciar palabra. Adiós al clásico.

Viene a cuento esta breve y penosa historia porque he leído todos y cada uno de los libros de García Márquez. No iba a perderme su breve novela póstuma En agosto nos vemos. Yo digo que los hijos de García Márquez no se equivocaron al publicar estas páginas que al parecer el clásico desdeñaba. Se trata de una bella historia que como la mayor parte de esa obra me ha hechizado de nuevo.

Si hubiera tenido cabeza y tiempo, el clásico la habría dejado flamante y casi perfecta. Sí: repeticiones, alguna contradicción obvia en la edad del personaje central, lo que ustedes quieran, pero a mí esta trama de amores a través del tiempo me parece García Márquez concentrado. Es más: voy a leer de nuevo En agosto nos vemos.


Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.