-
Cartas de amor
Le regresé las hojas de amor. Y él, en un gesto que yo no esperaba, las rompió. Luego depositó los pedazos en un cenicero y les prendió fuego. Así acaban todos los amores locos, en cenizas -
Caballo negro de la noche
Si se acerca un hombre sin rostro en la sombra y empuña una peligrosa arma amenazante, recurro a lo que los neurólogos llaman sueño lúcido y le doy la espalda a ese espectro del mal. -
Perder peso
No creo en los productos milagro, pero se oye aquí y allá la palabra de un medicamento: Ozempic, una pasta compuesta para diabéticos que sirve también para perder peso -
Viene el Mundial
El futbol puede ser tan apasionante que ha aceptado que escritores mayores logren piezas de literatura verdadera. Y claro, si a usted no le gusta, adelante, no lo vea y asunto arreglado. -
Los llanos de Balbuena
Los Llanos de Balbuena estaban formados por dos Haciendas: Santa Lucía y Magdalena. La brújula ha perdido la aguja, pero sé que por aquí empezó todo -
Aeropuerto
Todos los que viajan en estos días saben que el Aeropuerto de la Ciudad de México está hecho una mierda, perdón por la prosa poética. -
Dónde estuviste de noche
Tengo cuatro monstruos en el cajón del buró, todos con manecillas que brillan en la oscuridad. Los que no nos quitamos el reloj en la noche ¿a que le tenemos miedo? -
Mariano Otero
En estos días en los cuales reescribr la historia es una tentación, la biografía y la historia de Mariano Otero es una lección de rigor histórico. -
Invierno
Por más que ser viejo ocupe un lugar privilegiado en cuanto al prestigio y el respeto de los otros, los jóvenes son quienes tienen la posibilidad de vivir el futuro