Rafael Pérez Gay
  • Cartas de amor

    Le regresé las hojas de amor. Y él, en un gesto que yo no esperaba, las rompió. Luego depositó los pedazos en un cenicero y les prendió fuego. Así acaban todos los amores locos, en cenizas
  • Caballo negro de la noche

    Si se acerca un hombre sin rostro en la sombra y empuña una peligrosa arma amenazante, recurro a lo que los neurólogos llaman sueño lúcido y le doy la espalda a ese espectro del mal.
  • Perder peso

    No creo en los productos milagro, pero se oye aquí y allá la palabra de un medicamento: Ozempic, una pasta compuesta para diabéticos que sirve también para perder peso
  • Viene el Mundial

    El futbol puede ser tan apasionante que ha aceptado que escritores mayores logren piezas de literatura verdadera. Y claro, si a usted no le gusta, adelante, no lo vea y asunto arreglado.
  • Los llanos de Balbuena

    Los Llanos de Balbuena estaban formados por dos Haciendas: Santa Lucía y Magdalena. La brújula ha perdido la aguja, pero sé que por aquí empezó todo
  • Aeropuerto

    Todos los que viajan en estos días saben que el Aeropuerto de la Ciudad de México está hecho una mierda, perdón por la prosa poética.
  • Dónde estuviste de noche

    Tengo cuatro monstruos en el cajón del buró, todos con manecillas que brillan en la oscuridad. Los que no nos quitamos el reloj en la noche ¿a que le tenemos miedo?
  • Mariano Otero

    En estos días en los cuales reescribr la historia es una tentación, la biografía y la historia de Mariano Otero es una lección de rigor histórico.
  • Invierno

    Por más que ser viejo ocupe un lugar privilegiado en cuanto al prestigio y el respeto de los otros, los jóvenes son quienes tienen la posibilidad de vivir el futuro