Este fin de semana terminaron las finales de la FedEx Cup con el Tour Championship, que marca el final de la temporada regular del PGA Tour, con una victoria más para el número uno del mundo, Scottie Scheffler, quien además era el defensor de la Copa.
Con su triunfo en East Lake, Scottie celebró su victoria número 22 en tan sólo cinco años.
Al final, demostró por qué es el número uno del ranking mundial viniendo de atrás con la ronda más baja de 66 golpes para dejar muy rezagado a Viktor Hovland, quien venía demostrando un gran nivel durante toda la semana.
Me da mucho gusto ver a Alex Fitzpatrick jugando al nivel, después de haber conseguido este año su tarjeta del PGA Tour, llegando al Tour Championship y terminando empatado en tercer lugar. También me sorprende lo que sigue jugando Adam Scott, acaba de participar en su major número 100 de forma ininterrumpida y, a sus 46 años de edad, estuvo a punto de terminar en el top 10.
No es noticia que Scheffler sea el mejor golfista de los últimos años, esta semana rompió el récord de dinero ganado de todos los tiempos que le perteneció durante mucho a Tiger Woods. Con el triunfo se llevó 10 millones de dólares, de una bolsa total de 40 millones para sumar un total de más de 130 millones en toda su carrera. Sólo para poner en contexto, Tiger en su mejor época (1997-2009), nunca ganó un evento con premios de más de 10 millones; el récord le perteneció 27 años.
La realidad es que a este nivel y con apenas 30 años, seguramente vendrán varios récords más.
Scottie es un competidor incesante y todo el tiempo busca ganar, le importa poco el dinero y la fama, sólo quiere competir y ganar. Tiene el equilibrio en casa, con su esposa Meredith y sus hijos Bennett y el recién nacido Remi, quienes ya están acostumbrados a estar en el campo.
Tal vez debamos aprender más cosas de Scottie que únicamente jugar al golf