Andy, Rocha… ¿Quién los asesora?

Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

Los sainetes que está protagonizando el régimen morenista no los habíamos todavía presenciado en la vida pública de este país, por más que el oficialismo rentabilice la machacona denuncia de que todo fue peor en los tiempos del satanizado PRIAN. 

¿Quién pudo, por favor, haberle dictado la delirante misiva que el sumo heredero de la dinastía López le escribió al mismísimo presidente de los Estados Unidos de América? O, en todo caso, ¿cómo fue que su propio redactor no se lo pensara un poco –por mera prudencia y con una mínima disposición a sopesar cuál es su verdadero lugar, e importancia, en este ancho mundo— antes de proceder a su temeraria publicación?

Tan sencillo como quedarse calladito en su rincón y, llegado el momento de responder, no convertir un asunto personal en un embarazoso trance para los gestores de su movimiento político. Aunque, viendo la reacción colectiva de la militancia y su subordinada adhesión a los procederes del príncipe, lo que muchos de nosotros percibimos como una morrocotuda ridiculez resulta que a ellos, los súbditos del Reino de la Cuarta Transformación, les pareció la dignísima postura de un mexicano agraviado por el intervencionismo yanqui al punto de que invocaron la defensa de la “soberanía nacional”, ni más ni menos. 

O sea, que nuestros vecinos y principalísimos socios comerciales decidan, justamente, ejercer su muy soberana potestad de decidir quién entra a su país y quién no, impacta directamente en la majestad de la nación mexicana. ¡Madre mía!

Les digo, ¿quién diablos asesora a esa gente?

Y luego, el otro, el gobernador de Sinaloa. Ya no es una simple visa la que le ha sido retirada de sus documentos de viaje sino que afronta una solicitud de extradición para enfrentar la acusación formal, enunciada por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, de tener nexos con una organización criminal.

El hombre pidió licencia y dejó el cargo precisamente por encontrarse en tal circunstancia. Pues, miren ustedes, en algún momento se le ocurrió –o, nuevamente, recibió consejo de alguien— que podía retomar el timón de mando, así nada más, por sus fueros.

Ah, pero tan triunfal retorno al trono estatal no cayó nada bien entre las huestes de su propia cofradía y, al cabo de 34 horas, hubo de retractarse y volver a su dorado retiro. Aquí, con perdón, ya no entendemos nada. 

¿Asesores?


  • Román Revueltas Retes
  • revueltas@mac.com
  • Violinista, director de orquesta y escribidor a sueldo. Liberal militante y fanático defensor de la soberanía del individuo. / Escribe martes, jueves y sábado su columna "Política irremediable" y los domingos su columna "Deporte al portador"
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite