Canallas con derecho de réplica

Ciudad de México /

Hay que ser un auténtico canalla para culpar a la madre de una niña asesinada de no haberla cuidado bien. Cualquiera de nosotros ha dejado a sus pequeños en casa de unos amiguitos –teniendo amistad con los padres, además— sin imaginar, ni remotamente, que los van a estrangular y que jamás los volveremos a ver con vida.

El mundo, por desgracia, está repleto de individuos tan ruines como insensibles. Sin embargo, hubo tiempos en que la bajeza se disimulaba porque a la gente le preocupaba parecer digna y honorable. Pero, qué caray, se encaramaron los populistas al poder y cambió el estilo de la casa: cuando un cacique suelta infundios y vulgaridades sin pudor alguno, la gente de a pie, por no hablar de los simpatizantes, se siente autorizada para ser tan rústica como el de arriba.

Si un candidato presidencial vocifera en los mítines que a su opositora partidista hay que enjaularla y que los miles de seguidores que se encuentran en la concentración lo secundan rugiendo la misma consigna, entonces la civilidad misma de los ciudadanos ahí reunidos comienza a ser bastante dudosa. Donald Trump, porque de él estamos hablando, ha sido un sujeto absolutamente nefario para la vida pública del planeta entero. Pero no es el único, ni mucho menos.

La ejemplaridad del líder en su decoro es absolutamente necesaria para que florezca lo mejor de una sociedad, no lo peor. Pero, cuando en las más altas tribunas medran los más zafios, la virtud deja de ser un valor y lo que comienza a emularse es, justamente, la tosquedad.

La política no ha sido nunca particularmente apreciada por los votantes pero, lo repetimos, los encargados de la cosa pública solían guardar unas mínimas formas. Hoy, la encargada del deporte nacional masculla, al ser cuestionada su estrategia de apoyos a unas nadadoras que terminaron vendiendo trajes de baño para pagarse los gastos de participar en una competición internacional: “Por mí, que vendan calzones…”. Y, ahí sigue, la mujer, tan campante luego de haber exhibido parecida ordinariez. Y, de nuevo, hay muchos otros de su especie en las filas de esos oficialistas que pretenden sojuzgarnos pretextando que están transformando a la nación mexicana.

Bueno, sí están cambiando a México. Para peor...


  • Román Revueltas Retes
  • revueltas@mac.com
  • Violinista, director de orquesta y escribidor a sueldo. Liberal militante y fanático defensor de la soberanía del individuo. / Escribe martes, jueves y sábado su columna "Política irremediable" y los domingos su columna "Deporte al portador"
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