Cuando Álvaro Cueva me recomendó ver la serie de Amazon Prime, la puse en mi radar. Cuando Linda, mi entrañable amiga y gran periodista, de cine y música me insistió, sabía que no podía dejar pasar un momento más. Seamos honestos, no parecía una adivinanza muy complicada, sigo siendo fan aguerrida de Sex and the City, cuando escribo ficción generalmente se trata de las relaciones humanas y bueno, amo Nueva York. No sabía lo que me esperaba.
Cuando tenemos ganadores del Oscar, del Tony o del Emmy apareciendo en un proyecto de televisión, generalmente quienes estrenan cargo se aseguran de que lo sepamos. Pero nadie me dijo que en estos capítulos unitarios aparecerían Anne Hathaway, Tina Fey, John Slattery, Dev Patel (Lion) y Cathetine Keener (Quieres ser John Malkovich). Y tampoco me dijeron que, como en el caso de Hathaway, seguramente me regalarían la interpretación más conmovedora de su carrera cuando menos lo esperaba. No les diré por qué. Ni siquiera de qué trata la historia del personaje. Vale toda la pena del mundo que lo descubran por sí mismos. Pero lo que les puedo asegurar, y no es cualquier cosa, es que terminé sintiéndome un poco menos sola cuando corrieron esos créditos. Y apenas estaba empezando. Así como otras series, en otras plataformas, Modern Love está siguiendo la muy emocionante tendencia de convertir en formato televisivo o cinematográfico, algunas de las columnas (y en algunos casos podcasts) de opinión más relevantes de diversos periódicos del mundo, en este caso como The New York Times.
Y en este caso el resultado es magnifico, porque si de algo se trata es de exponer historias reales de amor. De amor como el que nunca nos dijeron que viviríamos en nuestras vidas. De esas sorpresas que no siempre tienen que ver solo con romance o sexo sino de verdaderamente comulgar con alguien. De dejarte ser un ser imperfecto y averiguar lo que pasa en el proceso, porque uno nunca sabe por dónde estará esa historia en el que el “yo˝ de pronto ya será un “nosotros”, y para eso estamos en esta vida.
Al contar estas historias sin muchas pretensiones, al no prometernos finales felices a la antigüita, al reconocer que hay miles de maneras de relacionarnos y encontrarle sentido a nuestra existencia en este mundo a través de eso, Modern Love es un enorme regalo para quien quiera recibirlo. Yo ya me puse a leer la columna que me mandó Melissa, otra de mis mejores amigas con quien nos encontramos compartiendo esta nueva hermosa experiencia. Por cierto, todos los amigos mencionados en este texto que están leyendo, perfectamente podrían ser parte del capítulo que yo escribiría de las mejores sorpresas que me ha dado la vida si estuviera haciendo esa serie.
Por el momento solo queda agradecer que los esquemas de la industria han cambiado tanto que lo que le está importando a las estrellas es realmente poder contar una gran historia, no importa como. Y que se sigan ampliando las opciones, para amar, para ver la tele, para compartir sentimientos. Por el momento me quedo con la buena noticia de que Amazon Prime acaba de anunciar una nueva temporada de Modern Love. Estoy segura de que historias les sobran.
susana.moscatel@milenio.com