Esta es la cinta que para mí va a cambiarlo todo este año. Sólo les pido que cuando se confirme su estreno en México —ya están evaluando las mejores fechas—, no falten al cine a verla enseguida. Hay muy pocas historias de amor épicas que llegan con esta magnitud y belleza. Por eso Netflix —que tiene los derechos en Estados Unidos, pero no en México— le dará allá 46 días exclusivos en salas antes de llegar al streaming. Créanme, eso pasa cada vez menos.
Justo saliendo de ver la película de Javier Calvo y Javier Ambrossi, Los Javis, me topé con la portada de Variety que asegura que aquí podrían irse todos esos premios de los que tanto nos gusta discutir. A veces me cansa lo obvia que resulta la industria en la que me muevo, sobre todo cuando algo me conmovió tanto que hablar de premios parece un sinsentido frente al logro artístico y emocional que viví. Pero luego recuerdo que eso hace que mucha gente se entere, salga de sus casas y viva la experiencia completa, y se me pasa.
Si Netflix consigue con esto su primer Oscar a Mejor película me dará mucho gusto. Si tengo cientos o hasta miles de personas con quienes compartir y conversar sobre lo que viví en una sala pequeña de cine, mil veces mejor. Por lo pronto, la cinta ya ganó Mejor dirección en Cannes y premios del público en Sídney, Toronto y San Sebastián. Pronto llegará también al Festival de Morelia.
Como sea, aún faltan —en el mejor de los casos— semanas para que llegue a nuestras pantallas en un estreno amplio, y no quiero arruinarles nada. A diferencia de otras cintas que sí se arruinan con spoilers, les aseguro que la belleza aquí está en el camino, en el arte y las emociones por las que nos hace pasar; en su conexión con el teatro, la poesía y la vida misma de Federico García Lorca. Salí del cine a buscar libros que me llevaran más profundo a esa historia. ¿Se les ocurre un mejor devenir que eso?