Los microorganismos son formas vivientes pequeñas que habitan en casi todas las partes de la tierra. La diversidad microbiana incluye diversos microorganismos clasificados como bacterias, hongos, algas, protistas, cromistas y virus. Su descubrimiento se realizó a partir de las observaciones morfológicas identificadas a través de lentes con diferentes aumentos. Estas observaciones abrieron un mundo hasta entonces desconocido que permitió comprender su participación en las enfermedades y conocer su metabolismo a partir de las fermentaciones.
Estos seres diminutos habitan o se adaptan prácticamente a cualquier ambiente para su desarrollo. Entre los cuales se encuentran: lugares fríos, cálidos, ácidos, alcalinos, aerobios, anaerobios, medios salinos y de alta presión.
El conocimiento de las etapas y condiciones de crecimiento, los nutrientes requeridos, su metabolismo y otras muchas características de interés, se pueden identificar mediante técnicas sencillas de laboratorio basadas en la microbiología clásica. Pero, actualmente la microbiología convencional requiere de la combinación de técnicas modernas de biología molecular que permiten conocer a mayor detalle la información que existe en los ácidos nucleicos (ARN y ADN), para poder detectar la funcionalidad de sus genes, identificar las comunidades metagenómicas, realizar la evaluación y análisis con herramientas bioinformáticas.
El conocimiento acerca de la diversidad microbiana ha sido de gran interés para el ser humano, por las enfermedades que puede llegar a causar. Sin embargo, en los últimos años, se ha observado que cada individuo tiene una microbiota propia y especifica que le puede proporcionar grandes beneficios, los cuales van desde la digestión hasta la aportación de nutrientes. Dicha comunidad microbiana puede variar en un mismo hospedero dependiendo del lugar donde se encuentre (boca, intestino, leche materna, vagina, piel, entre otros), e incluso puede verse alterada por algunos factores como; la dieta, la genética, la inmunidad y el peso (obesidad).
Una observación importante en mamíferos es que la microbiota se determina de acuerdo con los tipos de fuentes nutricionales, siendo diferentes los perfiles de omnívoros, carnívoros y herbívoros. No obstante, existen otros microbiomas de gran importancia en el suelo, ríos, rumiantes, insectos, aves, fermentaciones, entre otros.
En ese sentido, el estado de Hidalgo contribuye a la comunidad con la diversidad de microorganismos. Un ejemplo de ello es la bebida fermentada tradicional llamada pulque, que se elabora a partir de la fermentación de la savia del maguey pulquero. En esta bebida, se ha identificado gran diversidad microbiana de bacterias ácido-lácticas, bacterias ácido-acéticas, y levaduras, entre otras.
En este sentido, las universidades, los centros de investigación y especialistas en la materia juegan un papel muy importante en difundir y compartir el conocimiento disciplinar especializado, generado sobre el tema. Con el objetivo de analizar la microbiota de diversas fuentes, para conocer las características propias de cada microrganismo, la producción de metabolitos diversos, enzimas, antibióticos, alcoholes y ácidos orgánicos, así como posibles compuestos activos para la elaboración de formulaciones de impacto positivo en la población o como fuente principal de otros procesos de interés industrial y comercial.
Teresa Romero Cortes
romero@uaeh.edu.mx