De la especulación a la infraestructura: México y la madurez de la industria cripto

  • Perspectiva InBrand
  • Varios Autores

Ciudad de México /

Por: Salvador Rivero, gerente general Binance México

Durante años, la conversación sobre las criptomonedas giró en torno a una sola variable: el precio. El precio es una métrica de mercado, pero la utilidad es la métrica del negocio. Y en México, esa utilidad ya es innegable.

México no es un laboratorio. Es un ecosistema

Los datos de Chainalysis y Binance Research nos mantienen firmemente en el Top 20 de adopción global (posición 14 entre 151 países analizados, y segundo lugar en América Latina). Pero el indicador más revelador ya no es el volumen: es la evolución en el uso.

En un país con más de 60 mil millones de dólares anuales en remesas, los activos digitales están habilitando transferencias más rápidas, a menor costo y con mayor trazabilidad que los sistemas tradicionales. Las redes de segunda capa (L2) ya procesan transacciones a fracciones de centavo frente a los $1–$50 dólares que pueden costar en cadenas base, con escalabilidad diseñada precisamente para casos como remesas y pagos B2B.

Las stablecoins, antes reservadas a nichos tecnológicos, se consolidan hoy como infraestructura de pagos y marco de cumplimiento. Y la industria ya no opera en paralelo al sistema financiero: la frontera entre fintech, banca y Web3 se está borrando para dar paso a una infraestructura híbrida más eficiente.

Salvador Rivero, gerente general Binance México. (Cortesía)

Esto no es una tendencia. Es una reconfiguración

Según el reporte State of Crypto 2024 de a16z, hay 716 millones de propietarios de activos digitales en el mundo, con 181 millones de direcciones activas mensualmente. Una capitalización de mercado de varios trillones de dólares, una correlación con el S&P500 de entre 0.1 y -0.2 que lo posiciona como activo diversificador real, y una participación institucional consolidada (con ETFs de Bitcoin aprobados por los principales reguladores del mundo y marcos regulatorios como MiCA en Europa y el GENIUS Act en Estados Unidos) confirman que los activos digitales han dejado de ser una apuesta para convertirse en una clase de activo reconocida a escala global.

El siguiente paso para México es claro: la integración natural

No se trata de que el usuario comprenda la tecnología, sino de que acceda a sus beneficios sin fricciones, a través de rieles de pago más ágiles y soluciones financieras más inclusivas. La capa invisible: infraestructura que habilita adopción masiva sin que el usuario tenga que saberlo.

La pregunta para los tomadores de decisión ya no es si las criptomonedas formarán parte del sistema financiero. La pregunta es: ¿qué tan rápido nos integraremos antes de perder competitividad frente a otros mercados?

México tiene la adopción, el talento y el contexto para liderar esta transición en América Latina. No estamos observando el cambio desde afuera.

Estamos construyendo la infraestructura que define el futuro del dinero.




RRR

Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite