El 29 de abril, la Fiscalía federal de Nueva York acusó de narcotráfico al actual gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros nueve funcionarios del estado por sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
Según las investigaciones de Estados Unidos, los servidores mexicanos se asociaron con el Cártel de Sinaloa, pero… ¿de dónde surge esa acusación?
MILENIO tuvo conocimiento de que el nombre de Rocha Moya surge de una acusación complementaria contra al menos seis presuntos miembros de Los Chapitos que ya han sido sentenciados, entre ellos un cocinero de fentanilo identificado como Silvano Francisco Mariano, El Rayo.
Carpeta de investigación contra Rocha Moya
El caso se encuentra en el expediente penal número 23-cr-00180, iniciado en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, en el que el equipo de MILENIO constató que el nombre de Rubén Rocha Moya aparece en 19 ocasiones.
Otros nombres de funcionarios sinaloenses que aparecen en el documento son Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, quien de forma voluntaria se entregó en mayo de 2026 ante autoridades estadunidenses; y el senador Enrique Inzunza, quien recientemente se separó del grupo parlamentario de Morena y se convirtió en legislador sin partido.
Ambos políticos son nombrados 16 veces en la carpeta, en la que se les acusa de haber recibido apoyo financiero y operativo de Los Chapitos para obtener cargos de elección popular y, posteriormente, brindar protección a sus negocios ilícitos.
En el caso particular de Rocha Moya, se le señala por presuntamente proteger y hacer crecer el tráfico de drogas de Los Chapitos gracias a alianzas políticas.
“Los acusados han participado en esta asociación delictuosa con el cártel para importar cantidades masivas de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México a los Estados Unidos”.
El gobierno de Estados Unidos asegura que los 10 funcionarios mexicanos protegieron a los líderes del cártel contra investigaciones, detenciones y procesos judiciales. Además de:
- Facilitar información sensible de las autoridades del orden público y militar a miembros del cártel y a narcotraficantes aliados para apoyar las actividades delictivas
- Ordenar a miembros de organismos policiales estatales y locales, como la Policía Estatal de Sinaloa, la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa y la Policía Municipal de Culiacán, que protegieran los cargamentos de droga almacenados en México y en tránsito hacia los Estados Unidos
- Permitir que los miembros del cártel cometieran actos de violencia brutal relacionados con el tráfico de drogas sin que ello tuviera consecuencias
A cambio, los acusados recibieron millones de dólares en dinero procedente del narcotráfico del Cártel de Sinaloa.
Rocha Moya fue elegido gobernador de Sinaloa en junio de 2021 con el apoyo de Los Chapitos. Para respaldar la elección, los líderes del cártel ordenaron a los criminales que robaran las papeletas con votos de los oponentes del gobernador con licencia, señala el documento, entre otras acusaciones en las que nombran al morenista.
Sentencia contra miembros de Los Chapitos: los testigos potenciales
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ya suma cinco personas sentenciadas dentro del megaproceso en contra del Cártel de Sinaloa en Nueva York, incluido El Rayo, quien fue condenado en agosto de 2026 bajo el argumento de que se trataba de un personaje clave en la fabricación y distribución de fentanilo.
Los sentenciados hasta la fecha son Juan Pablo Lozano, El Camarón; Julio Marín González; Sergio Duarte Frías; Ana Gabriela Rubio Zea, La Gaby; y el ya referido Francisco Mariano, El Rayo.
Todos ellos aceptaron su responsabilidad sin comparecer en un juicio; es decir, reconocieron su responsabilidad en los hechos de forma voluntaria, tras negociar los acuerdos con los fiscales.
Además, todos aceptaron que la facción de El Chapo Guzmán y sus hijos operó desde Sinaloa para producir y traficar fentanilo entre 2020 y 2025, por lo menos.
Además de los ya sentenciados, los fiscales estadunidenses trabajan otros acuerdos con personas implicadas en estas acusaciones que ya fueron detenidas o se encuentran procesadas dentro del mismo expediente penal, entre ellos el exsecretario de Administración y Finanzas del estado, Enrique Díaz Vega, quien también se encuentra voluntariamente ante autoridades estadunidenses.
Sobre este mismo caso, también está programada para el 29 de septiembre otra audiencia de sentencia contra Carlos Omar Félix Gutiérrez, un delincuente que en su momento estuvo en la lista de los diez traficantes más buscados por la DEA y que en mayo confesó haber participado en operaciones de tráfico de fentanilo desde Sinaloa.
De acuerdo con la investigación de MILENIO, una vez impuesta la sentencia, el Departamento de Justicia de Estados Unidos sumará oficialmente a su sexto testigo dentro del proceso penal abierto en contra de los hermanos Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán López, Rubén Rocha Moya y los otros funcionarios de Sinaloa.
Tanto Félix como los otros implicados ya sentenciados confirmaron voluntariamente la narrativa de la Fiscalía estadunidense, que plantea que, desde Sinaloa, en un periodo de tiempo que coincide con el del gobierno de Rocha Moya, se ejecutaron operaciones de tráfico de fentanilo y lavado de dinero de las que ellos formaron parte.
En el caso específico de Félix Gutiérrez, este aceptó que, en sociedad con la facción liderada por Los Chapitos, estableció una serie de acuerdos que permitieron obtener desde China una serie de precursores y sustancias para la fabricación de fentanilo.
Félix Gutiérrez también confesó que, al menos hasta inicios de 2023, él, junto con tres de los acusados más, entre ellos El Rayo, estableció una red de narcolaboratorios en el estado de Sinaloa al servicio del referido grupo criminal, desde los cuales se podían manufacturar más de cien mil pastillas de fentanilo diariamente.
Las pastillas generadas en los narcolaboratorios operados por Félix Gutiérrez fueron constantemente modificadas para mejorar su pureza.
En 2022, Ovidio Guzmán, uno de los hijos de El Chapo, habría ordenado probar en una mujer los resultados de pureza de las pastillas fabricadas, lo que le habría causado la muerte.
RM