• Agave, dinero y poder: el alcalde que convirtió Tequila en caja chica del CJNG

Rivera Navarro gobernó Tequila como si fuera feudo: cobros en efectivo a turistas, clausuras simuladas, amenazas y una red ligada al CJNG. Era el alcalde del “pueblo más mexicano”.

Ciudad de México /

DOMINGA.– El sol cae de lleno en Tequila un día después de la detención de su alcalde Diego Rivera Navarro y sus más cercanos colaboradores. Los sembradíos de agave brillan con toda intensidad en la carretera, en la calle principal los comercios abrieron con normalidad, el turismo nacional y extranjero sigue llegando y los promotores turísticos ofrecen tours por este pueblo de 44 mil habitantes, Patrimonio de la Humanidad por su paisaje de tierra oro azul y sus viejas destilerías.

La hermosa Tequila quedó a merced de un narco alcalde que se dedicó a extorsionar, clausurar negocios, tequileras, secuestrar, despojar de sus propiedades a los tequilenses y presumir de sus vínculos criminales con la organización más sanguinaria, el Cartel Jalisco Nueva Generación. La gente ni siquiera se atreve a nombrarlo, por eso le llaman el “cártel de las cuatro letras”, el CJNG.

La postal turística se mantiene intacta un día después del arresto del alcalde que gobernó entre extorsiones y miedo | Concepción Peralta


Un arco con la leyenda “¡El Pueblo más Mexicano!” da la bienvenida. La
Guardia Nacional y la Policía estatal hacen rondines. Antes de llegar a la plaza principal aparece la parroquia de Santiago Apóstol y a la izquierda la Antigua Capilla del Antiguo Hospital de Indios, dos joyas arquitectónicas. Niñas y niños vestidos con el uniforme escolar salen de la misa de las 12. Estamos en tierra cristera.

Tequila, además de ser insigne por la bebida más famosa de México, es un municipio sumamente religioso. Cuando los campesinos se alzaron en armas para defender a la Iglesia de las políticas del presidente Plutarco Elías Calles, la Guerra Cristera se escenificó en los Altos de Jalisco; pero aquí los soldados asesinaron el padre Toribio Romo, un sacerdote que daba misas en la clandestinidad, canonizado por Juan Pablo II en el año 2000 como mártir de la fe.

En la plaza, la alcaldía atiende al público: hay vacunación contra el sarampión y turistas extranjeros esperan su tour con tequila en mano. Niños de secundaria, mamás con bebés y adultos mayores se suben a la cybertruck tuneada con logos de la Policía Estatal de Caminos. “Es para crear cercanía con la ciudadanía”, dice un oficial.

Entre iglesias, agave y tours, Tequila intenta volver a la normalidad tras el derrumbe de su gobierno local | Concepción Peralta

No podían faltar las letras monumentales del pueblo, con tierra roja y pencas de agave que embellecen la foto o el video para las redes sociales.

El típico kiosco quedó solitario y sin visitantes, en unas bocinas se escucha a Jorge Negrete, Pedro Infante y, claro, la publicidad municipal que reza: “en el gobierno de Diego Rivera se implementó la clínica móvil de atención médica general gratuita… En Tequila vamos en serio. ¡El Pueblo más Mexicano!”.

El CJNG se apodera de Tequila

El periodista Oscar Balderas reveló en MILENIO que en noviembre de 2025 Diego Rivera Navarro organizó una fiesta en el Lienzo Charro de Zapopan para celebrar su cumpleaños 45, amenizada por la estrella de los narcocorridos Chicho Castro. A los invitados, víctimas también de extorsión, les quitaron el celular pero algunos lograron burlar la medida y grabaron al alcalde cantando en el escenario y expresando su admiración al líder del CJNG: “¡Pura gente del señor Mencho!”, decía.

Esa noche el alcalde hizo disparos al aire y se consumió cocaína del CJNG en los baños, confirmando su lealtad al líder criminal. Ya había sido llamado a declarar en mayo de 2025, al permitir un baile en donde se proyectó la imagen del Mencho.

A la redacción de DOMINGA llegaron varias denuncias confidenciales de que el alcalde además estaba metido en la venta de terrenos que se robaba de los ejidos; engañó a sus clientes con que eran remates bancarios o terrenos regularizados, y cuando los afectados se dieron cuenta del fraude y exigieron su dinero, amenazó con hacerles daño. “Vendió muchos de esos terrenos a personajes del CO [crimen organizado] que desplazaron a los dueños legítimos”, dice la denuncia.

Diego Rivera Navarro es detenido tras ser señalado por extorsión y vínculos con el CJNG. En Tequila, el arresto se recibió con alivió | EFE


Una vez detenido, en las calles de Tequila se respira alivio
y la gente dice que está contenta porque les quitaron a ese alcalde que no los dejaba trabajar. No fue difícil encontrar los testimonios de personas que sufrieron sus abusos. “Sobrevolaban las casas con drones, si detectaban que estabas haciendo obras te caían y te multaban”, dice una tequilense afectada.

El día en que Tequila Plus estrenó su nueva central de autobuses en este municipio, la empresa preparó una comilona para los trabajadores; pero cayó la otra maña: gente del municipio llegó a cerrar porque no tenían el comprobante del curso de extintores. Pusieron los sellos de clausura y la fiesta con sus tacos se canceló.

Un día el municipio publicó en sus redes sociales que quedaba prohibido estacionarse en tal calle y a la hora pasaron las grúas por los autos estacionados. Testigos aseguran que Rivera Navarro también se robó el negocio de las grúas y éste ya forma parte de sus intereses. Afectó hasta a los albañiles, muchas obras pararon. “A una señora que iba a hacer un cuarto en su casa le cobraban 50 mil pesos de puro permiso, ¡no, pus cuando!”, dice un vendedor de tejate, la bebida típica.

Sellos de clausura en un negocio de Tequila, símbolo de los abusos que impidieron trabajar a decenas de familias | Concepción Peralta

A Rivera Navarro le acusan de extorsiones, crimen organizado, secuestro agravado, violencia política de género, ejercicio ilícito del servicio público (corrupción), abuso de autoridad, amenazas de muerte; pero ante el juez, la Fiscalía General de la República (FGR) sólo imputó delincuencia organizada, secuestro agravado, con denuncia y denunciantes, y extorsión de manera general.

El alcalde intentó cobrar 60 millones de pesos de predial a la tequilera José Cuervo y, ante la negativa, quiso clausurar una de sus plantas en diciembre de 2025. El gobernador Pablo Lemus frenó la medida y sentó a las partes, que acordaron un pago de 17 millones; pero la tequilera se quejó con Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional, vínculo de los empresarios con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y denunció el intento de extorsión ante la Fiscalía de Jalisco.

Rivera Navarro se convirtió en un fuerte opositor

El organismo de inteligencia encabezado por Omar García Harfuch detectó que Diego Rivera Navarro había tejido una red criminal desde el ayuntamiento vinculada al CJNG. La consignación de la FGR incluye la denuncia de los políticos Guillermo Cordero García y Julio Alejandro García Gutiérrez, quienes lo acusan a él y a Juan Gabriel Toribio Villarreal, director del Catastro y Predial, de secuestrarlos y torturarlos en 2021 para forzarlos a abandonar la candidatura de Morena.

Ese año Toribio perdió la candidatura a la alcaldía, pero a Rivera Navarro le alcanzó para convertirse en regidor por Morena. El presidente saliente Alfonso Magallanes llevaba seis años y Rivera, como regidor, se convirtió en un fuerte opositor: se levantaba en las reuniones de cabildo, le exigía hacer cosas. La tequilera Newton arregló un pasillo y los lavaderos del pueblo, y Rivera Navarro se encargó de decir que Magallanes los había vendido a la tequilera y la gente le creyó. “Era un hombre muy entrón, lo veíamos que protestaba”, dice una testigo que votó por él.

Tequila permanece intervenido tras revelarse vínculos criminales desde el ayuntamiento | EFE


En junio de 2024 se postularon a la presidencia municipal de Tequila cuatro candidatos: Diego Rivera Navarro, impulsado por Morena, PT, PVEM, Futuro y Hagamos; Guillermo Cordero García, regresó como candidato de PAN, PRI, PRD; José de Jesús Durán Magallanes, de Movimiento Ciudadano, y Evelin Sarahí Castañeda Sánchez, candidata independiente.

Rivera Navarro no se presentó al debate entre los aspirantes, las encuestas lo daban como favorito al grado de que ya se tomaba fotos con los candidatos a regidores o diputados locales de Morena para impulsarlos. El acta señala que se emitieron 20 mil 450 votos, de los cuales 7 mil 490 fueron para él, 6 mil 686 para Cordero García y 3 mil 754 votos fueron para Evelin Sarahí, ambos son hoy regidores en Tequila.

Tres regidoras lo demandaron por violencia política de género –entre ellas Castañeda– y amenazas de muerte, y se atrevieron a declarar ante la FGR los vínculos del alcalde con el CJNG, como que debía pagarles 40 millones de pesos al año, que su vida era ostentosa y llena de lujos que no se explicaba con su sueldo, tenía autos de lujo, joyas y propiedades, obtenidas de las extorsiones.

La vigilancia estatal siguió a las denuncias de secuestro y control político desde el gobierno local | EFE

El juez de la causa otorgó la vinculación a proceso de Diego Rivera Navarro por Delincuencia Organizada y secuestro agravado, delitos graves que lo podrían mantener en prisión hasta 90 años; pero la extorsión de que fueron víctimas cientos de personas en Tequila hasta ahora está en la impunidad y sin sistematizar.

La noche de los drones en Tequila

La detención del alcalde se hizo con un operativo de la Marina y la Secretaría de Seguridad Ciudadana. A la captura no fueron invitadas las autoridades estatales. La Fiscalía de Jalisco juntaba diez denuncias de tequileras y cerveceras, incluida la de José Cuervo, a las que cobraba hasta 7 millones de pesos al mes, sin hacer nada. Fue hasta que las quejas llegaron a la presidenta Sheinbaum que se actuó.

Para los vecinos de Diego Rivera Navarro el operativo no pasó desapercibido, lo recuerdan como la noche de los drones: “Alrededor de las tres de la madrugada se oían unos helicópteros sobrevolando arriba de mi casa, luego se escucharon más y más. Pero eran drones. Mi papá salió asustado de su cuarto para ver qué estaba pasando, no se escucharon disparos pero sí vio muchos drones. Ya luego vimos en las noticias y en las redes sociales que se llevaron al presidente, pero casi todo el pueblo no durmió esa noche”, dice una vecina de la colonia Miguel de la Madrid. “La casa de él era austera, tiene un portón muy alto, no sabemos qué había adentro”, describe un testigo. “Yo conozco esa casa por dentro, es muy austera y es rentada”, señala otro.

Cuarenta y dos elementos de la Marina irrumpieron la casa. Diego Rivera se encontraba en una habitación del segundo piso y no opuso resistencia, en una habitación conjunta se encontraba Isaac Carbajal Villaseñor, director de Obras Públicas de Tequila, quien salió amenazante y armado pero fue sometido y detenido con un arma prohibida, cartuchos útiles, 39 gramos de metanfetamina y 245 mil pesos en efectivo. Lo consignaron por cometer delitos en flagrancia.

Tras denuncias desatendidas y cobros millonarios, fuerzas federales intervinieron en Jalisco para detener al alcalde | Concepción Peralta


Esa madrugada también fueron detenidos Juan Manuel Pérez Sosa, director de Seguridad Pública, y Juan Gabriel Toribio Villarreal, quien después se supo había declarado ingresos anuales de 34 millones de pesos.

En los eventos oficiales, el edil Rivera vestía de jeans, tenis y gorra, pero en su otra vida amaba las cosas caras: relojes, cinturones, lentes y zapatos caros, además de cirugías, blanqueamiento dental, camioneta blindada sin placas y constantes viajes al extranjero: España, Brasil, Colombia, Perú. Su pareja, Raquel N., una empresaria que, dice, ya tenía buena posición económica antes de relacionarse con él, tiene visitas a Madrid, Zúrich, Venecia, Capri, Roma, París, Londres y Panamá.

Rivera Navarro pasará como el hombre que institucionalizó “la mordida” y la elevó a extorsión, creador de un mecanismo para hacerse de dinero en efectivo cuando las instituciones fallan. “Te cobraban hasta por pintar tu casa”; “si eras opositor te acosaban con inspecciones”; “si lo criticabas en las redes sociales, te buscaban algo con que perjudicarte”, declararon los afectados. Y si esto no funcionaba, había otras medidas, como las amenazas del CJNG.

La pulsera de colores, impuesto al turismo

En el centro de Tequila hay una rebelión: guías turísticos se quitan y tiran los chalecos guinda impuestos por el municipio. Yesenia Pérez Correa, guía certificada y representante de la Unión de Guías de Jalisco, explica que antes contaban con credenciales oficiales estatal y federal, que costaban 4 mil 500 pesos y duraban cuatro años, con cursos para su refrendo. Con la llegada del alcalde Rivera Navarro, esas credenciales dejaron de valer y él se creó un gafete municipal: 800 pesos más un chaleco de 250, ambos renovables cada seis meses. Unos 120 guías debían pagar mil 050 pesos semestrales. Como comprobante recibían una hoja en blanco, sin folio ni sellos, con datos escritos a mano y pago en efectivo.

Recibo escrito a mano, sin validez fiscal, usado para cobrar permisos a guías turísticos en Tequila. Los pagos eran en efectivo y obligatorios | Especial


Los guías y promotores rechazan el chaleco guinda porque lo ven como una imposición y una extorsión
: los confunden con “servidores de la nación”, con personal del aseo público, quienes usan el mismo chaleco, los asocian con Morena. Si cambiaban de empresa los multaban con 4 mil 800 pesos; por no portar el chaleco, dos mil pesos. Intentaron formar un sindicato para mejorar condiciones –todos son comisionistas– y Yesenia Pérez fue elegida representante. El municipio le negó su refrendo como guía: “porque tú traes la grilla”.

Hizo un video y se volvió viral. El alcalde la buscó y le escribió de su celular: “No era el medio ni la manera de expresarlo”. Se conocían desde la campaña porque les pidió el voto y les prometió un palenque, carreras de caballos, trabajar por conexiones desde los aeropuertos de Tijuana, Guadalajara o Ciudad de México para que los turistas llegaran a Tequila. “Y como nos interesaba que llegara más trabajo y dar a conocer más nuestro pueblo, algunos sí le votaron”, expresa Yesenia con desencanto, en una banca de la placita.

En 2025 Jalisco recibió 33 millones de turistas; 1.1 millones llegaron a la Ruta del Tequila y 624 mil al pueblo, apenas 0.37% más que en 2024, cuando antes crecía 5% anual. El estancamiento se atribuye a medidas del alcalde, como cobrar 50 pesos por visitante en los recorridos en los barriles y camioncitos alegóricos, con el argumento de que provocan el desgaste de las calles.

Millones de pesos circulan en pulseras de papel mientras el turismo en Tequila apenas crece 0.37% y los recorridos se encarecen | Concepción Peralta


Al inicio de la plaza, una caseta concentra millones de pesos: ahí los promotores compran las pulseras que les pondrán a los turistas, sin decirles que es un pago de derechos al turismo: 50 pesos y siempre en efectivo. Yesenia dice que hay unos 120 guías de turistas; en el último puente, un día, le tocó atender a unos 180 turistas ella sola. Un cálculo moderado de 120 guías atendiendo a 100 turistas en un día, por 50 pesos, arroja 600 mil pesos en efectivo, 18 millones al mes.

El director de Padrón y Licencias recogía el dinero y entregaba nuevos brazaletes, cada día de distinto color. Si sobraban o se cancelaban tours, no había reembolso. En el módulo registran a mano las ventas y el número de los brazaletes vendidos, según una testigo. El mío fue el 10 mil 542, una pulsera de papel que dice: “Tequila, el Pueblo más Mexicano”.

El “Alcalde 000” de las clausuras simuladas

Ana Rosa González, psicóloga y homeópata, tenía un puesto en un deportivo y un local de artesanías y baños públicos. La alcaldía la sacó sin explicación y clausuró el negocio por no contar con extintor ni botiquín, y aunque pagó una multa de más de 10 mil pesos e hizo las adecuaciones, desde octubre de 2024 no le permiten reabrir; antes de que le hicieran más daño, mejor cerró su consultorio.

Ella cree que se debe por ser crítica del gobierno. Por eso participó en el festejo por “la liberación” de los tequilenses el 5 de febrero pasado, convocado por WhatsApp y redes sociales sin firmas ni convocatoria formal. Si acudió poca gente fue porque le tienen mucho miedo al alcalde, asegura.

En Tequila, sellos sin folio ni firma sostienen clausuras que comerciantes denuncian como simuladas y arbitrarias | Concepción Peralta


En la puerta del negocio sigue el sello de clausura que parece una simulación: no tiene folio rastreable, fundamento legal ni firma del inspector; sólo dice “Tequila, el Pueblo más Mexicano, No. 000. Clausurado”, además de una advertencia penal para quien violente los sellos. Así el alcalde clausuraba los negocios, como Los Pomos, el lugar típico para comprar “el último pomo” antes de irte, que también tiene el folio 000. La ley indica que, sin folio, la clausura carece de validez y puede constituir delito de los inspectores, sancionado con dos a seis años de prisión.

Como el alcalde y su gente aparentaban actuar dentro de la legalidad, dejó huellas de sus ilícitos por todos lados. Entre las tareas pendientes de la federación y del gobierno del estado queda hacer un censo de víctimas de este alcalde.

Dos vecinos de Ana Rosa, vendedores de tejate desde hace 48 años, cuentan que el ayuntamiento les destruyó su toldo sin explicación y dio su lugar a otro vendedor; nunca habían tenido problemas hasta que llegó este alcalde, por quien incluso votaron. El salpicadero llega hasta los miembros del Cabildo de Tequila, que le aprobaron multas por decir groserías en espacios públicos, provocar escándalos o jugar una cascarita en la vía pública (de 2 mil 300 a 14 mil pesos). Si no entraron en vigor fue porque el Congreso de Jalisco las rechazó.

Guías turísticos rechazan el chaleco guinda por verlo como imposición y extorsión: multas y castigos marcaron la medida | Concepción Peralta


El Mundial de Futbol le dio al edil manga ancha para hacer y deshacer: cerró el acceso vehicular a la plaza principal, pavimentó calles, abrió su gasolinería, marcó cajones de estacionamiento, pintó guarniciones y balizamiento.

¿Cómo fue que Diego Rivera Navarro ganó en Tequila?

“Él no es de Tequila, aquí nadie lo conoce, no sabemos quién es su familia, si tiene hermanos, nunca vivió en Tequila”, dice Ana Rosa. “La gente que le votó quizá quería un cambio pero se equivocaron”.

En los 17 pueblos serranos del municipio –los más olvidados– obtuvo su mayor apoyo. Ahí los “coyotes” pagan en dos pesos el kilo de agave, de bueno a supremo, que revenden a las destilerías en 10 o 12 pesos. Tras el boom del tequila, que llevó el precio a 30 pesos el kilo (2022–2023), muchos pequeños productores migraron a este maguey; pero el mercado bajó y la sobreoferta desplomó los precios, así que terminaron rentando tierras y rematando su producto o quemando los hijuelos.

En estos pueblos, que tradicionalmente votaban por el PAN, cambiaron su voto a Morena en 2024. De esta zona es Rivera Navarro y su familia, arriba de San Salvador. Su primera aparición política fue en Juanacatlán, un municipio al centro del estado: de 2010 a 2012 fue secretario particular del alcalde y de 2012 a 2013, tesorero municipal, según informó en 2021, al postularse como candidato a regidor en Tequila.

Entre agaves mal pagados y promesas baratas, los pueblos del maguey cambiaron de voto y voltearon hacia Morena | AFP
“Cuando se candidateó se empezó a publicar información en el Facebook de aquellos lados, de que era un lacra y que había salido huyendo de allá [Juanacatlán] porque había robado, pero no le hicimos caso”, explica Yesenia.

La FGR afirma que la campaña de Diego Rivera Navarro la financió el CJNG, y testigos aseguraron a DOMINGA que el día de las elecciones pagaron a 500 pesos los votos por él y que un joven tequilense que intentó grabarlos fue golpeado brutalmente. Si Rivera se comportaba con total impunidad fue porque la gente le tenía miedo, sabían que detrás de él estaba la maña. Todas las instituciones que deberían detectarlo, fallaron.

Morena no revisó a sus candidatos en una zona dominada por el crimen; en Juanacatlán lo nombraron tesorero sin un título que lo avalara; el Instituto Electoral de Jalisco lo registró sin currículum y los órganos de transparencia, local y federal no le exigieron publicar sueldos y contratos; la Fiscalía estatal acumuló denuncias sin actuar y la Electoral no investigó la compra de votos. Todos estos funcionarios le fallaron a la gente de Tequila.

Rivera Navarro sólo hizo su declaración patrimonial como regidor, informó que se dedica a la compra y venta de caballos, con ganancias anuales de 30 mil pesos, pero los tequilenses descubrieron el día de su cumpleaños que ni siquiera sabía montar: “Amigo presidente, con todo respeto, pero cuando se monta a caballo en mula o burro se debe de llevar el sombrero en cualquier parte de la República Mexicana, y disculpa mi franqueza”, le escribió en sus redes sociales un respetuoso ciudadano, desatando las burlas en la vida real.

Al pueblo sólo le queda la denuncia pública y la risa catártica. Seis días después ya le habían compuesto un corrido con su desprecio, al estilo Peso Pluma. Lo llaman “archiduque de Tequila, un enano incontrolable, que sólo lana quería”.


GSC /MMM


  • Concepción Peralta Silverio
  • Periodista de investigación enfocada en temas de justicia social, derechos humanos y corrupción, egresada de la carrera de Periodismo por la UNAM y de la maestría en Periodismo y Políticas Públicas por el CIDE.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite