Un hecho inusual y profundamente sensible para la comunidad católica de Tlaxcala se registró la noche del Sábado de Gloria en la localidad de San Lucas Cuahutelulpan, donde cuatro sujetos armados perpetraron un asalto en una capilla anexa al templo principal. Se llevaron consigo la imagen del Santísimo y las hostias.
De acuerdo con reportes policiales, los asaltantes ingresaron durante la velada religiosa que realizaban algunos pobladores durante la madrugada del día santo y, tras amenazar a los presentes, despojaron de sus pertenencias a varios de ellos. Sin embargo, lo que ha causado mayor consternación entre la comunidad fue el robo del Santísimo Sacramento junto con las hostias consagradas.
Diócesis de Tlaxcala se pronuncia sobre el suceso
La Diócesis de Tlaxcala emitió un comunicado en el que condenó enérgicamente lo ocurrido, calificándolo como un acto grave no solo por el delito cometido, sino por su significado religioso.
"Estos acontecimientos nos lastiman profundamente, pues entre los delitos que se comenten contra la fe católica, el robo de la Eucaristía constituye uno de los más graves, reservados a la congregación para la doctrina de la fe", cita el comunicado.
En el mismo documento, la autoridad eclesiástica hizo un llamado urgente a la devolución de las hostias consagradas, subrayando que, de acuerdo con el Derecho Canónico, un agravio de esta naturaleza afecta a toda la Iglesia católica y no únicamente a la parroquia donde sucedieron los hechos.
Asimismo, se exhortó a las autoridades civiles a llevar a cabo las investigaciones correspondientes para dar con los responsables, mientras que la comunidad católica ha manifestado su preocupación y tristeza ante lo ocurrido.
Para los próximos días y durante la Semana de Pascua, la Diócesis de Tlaxcala pidió a todos sus párrocos encabezar Jornadas de Oración Eucarística como acto de desagravio por la profanación de la Eucaristía, hasta que el obispo, Julio Salcedo, realice el rito de reparación, previsto para el próximo 11 de abril en el templo de San Lucas Cuahutelulpan.
La iglesia católica local también conminó al resto de las comunidades a cuidar el Sacramento de la Eucaristía, los objetos sagrados de los templos y, sobre todo, la vida e integridad de los feligreses.
AH