Negocios incendiados, tiendas saqueadas, transporte público vandalizado, cientos de pintas, 18 personas con lesiones menores y un joven a quien le explotó un artefacto que portaba, fue el saldo que dejó el llamado bloque negro que se manifestó de forma paralela a la marcha por el 58 aniversario de la matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968.
El Gobierno de la Ciudad de México informó que la movilización concluyó con una asistencia de 8 mil personas, para lo cual fueron desplegados 900 policías de sector y metropolitanos, además de 200 elementos de la Subsecretaría de Control de Tránsito, quienes con vallas amortiguaron los disturbios.
En los portales del Palacio del Antiguo Ayuntamiento, integrantes del bloque negro lanzaron cohetones y bombas molotov, con lo que incendiaron la puerta del edificio. Bomberos controlaron el incendio y al parecer los daños al inmueble no fueron graves.
Uno de los momentos más tensos fue cuando los encapuchados intentaron derribar las vallas metálicas a patadas, martillazos y algunos quisieron escalarlas, pero no tuvieron éxito.
Los rijosos, con martillos y picos, desprendieron fragmentos del piso de la Plaza de la Constitución y los lanzaron contra los policías que mantenían firmes las vallas metálicas.
De acuerdo con una imagen aérea, un joven encapuchado de aproximadamente 17 años encendió una bomba molotov e intentó arrojarla; sin embargo, el objeto explotó provocándole lesiones, de inmediato otros manifestantes se acercaron para apoyarlo y sacarlo del lugar.
De manera inmediata fue atendido por paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas y más tarde se informó que presentó fractura múltiple de la mano derecha con heridas avulsivas (lesión traumática grave en la que el tejido o la piel se desgarra, separa o arranca por completo del cuerpo); así como quemaduras de primer grado en el cuello y por encima de la clavícula; por lo que fue trasladado a un hospital para recibir atención especializada.
Mientras, otro grupo embozado rompió vidrios y lanzó cohetones al interior de la estación Tlatelolco del Metro y varios jóvenes vandalizaron los vidrios de los convoyes en la parada de Bellas Artes.
Derivado de ello, se llevaron a cabo revisiones por parte de la autoridad a los manifestantes para retirar objetos aptos para agredir, como cadenas, palos, cohetones y martillos, lo que provocó que lanzaran petardos a los uniformados.
Tras el paso de los manifestantes y encapuchados del llamado bloque negro, un grupo de trabajadores del gobierno capitalino pintaron de color gris los muros del bajo puente de Eje Central que fueron vandalizadas.
Decenas de estudiantes, familiares, sobrevivientes, organizaciones y distintos colectivos caminaron por las calles de la capital del país en demanda de que existan garantías de la no repetición de esos actos.
El secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto informó: “Hay un grupo como de 600 personas que están lanzando petardos, tratando de tirar las vallas y el grupo (policiaco) de contención está atento al asunto. No queremos que haya un enfrentamiento, un contacto con la policía.
“Hasta el momento estamos tratando de que cualquier artefacto que lancen y que genere fuego sea apagado con los extintores, pero no ha habido contacto. Por eso, envallamos, para que no se generara contacto directo entre la policía y los manifestantes”, dijo en entrevista con Rodrigo Rico y Sandra Sandoval para MILENIO Televisión.