Durante un cateo realizado por agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) en un inmueble de la junta auxiliar de La Resurrección, en Puebla capital, se reportó el hallazgo de restos humanos que se presume, serían de Jonathan Marcelo Bravo, joven de 24 años que fue privado de la libertad el pasado 6 de mayo frente a la clínica 55 del IMSS Amalucan.
Las diligencias se realizaron el miércoles 30 de septiembre, como parte de la investigación por la desaparición de Jonathan, hecho comprobable a través de la carpeta de investigación FGEP/CDI/FEIDDFPDCP/DESAPARECIDOS.B-1/000594/2026, misma que acompañaba el boletín de búsqueda del joven y en los sellos de la FGE colocados en el acceso del inmueble.
De acuerdo con los primeros reportes, los agentes localizaron una excavación clandestina en el patio de una vivienda, donde fueron encontrados restos óseos aparentemente correspondientes a un hombre.
Junto a los restos habrían sido localizadas prendas y algunos objetos que generaron la sospecha de que podrían pertenecer al joven desaparecido. Sin embargo, la identidad aún no ha sido confirmada, por lo que los restos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo), donde serán sometidos a estudios genéticos y otras pruebas periciales.
A Jonathan lo privaron de la libertad al acudir a vender su motocicleta
Jonathan desapareció el 6 de mayo de 2026, cuando acudió acompañado de otro joven identificado como Leonardo al IMSS de Amalucan para concretar la venta de una motocicleta Vento Nitrox 300, modelo 2024 con personas que aparentemente lo habían contactado por redes sociales.
Cuando ambos jóvenes se encontraban sobre la avenida Las Torres, frente a la Unidad de Medicina Familiar número 55 del IMSS, fueron interceptados por un grupo de hombres vestidos de negro que los amenazaron con armas de fuego para despojarlos de la motocicleta.
Ante la resistencia, los agresores realizaron disparos que lesionaron a Leonardo, mientras que Jonathan fue obligado a subir a una camioneta particular; momento en que se inició la investigación para conocer su paradero.
A lo largo de casi cinco meses la búsqueda del joven no se detuvo en redes sociales y con apego a las diligencias de la FGE.
Vale la pena destacar que tras su posible fallecimiento, el joven originario de San Pedro Cuayuca, habría dejado a un niño de dos años en orfandad; no obstante, todo esto aún está pendiente a resolver a través de las pruebas forenses que emprendió la Fiscalía este miércoles.
CHM