Fuerzas federales detuvieron en Zapopan a Iván Cazarín Molina, El Tanque, operador regional de alto rango del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y hombre cercano a su fallecido líder Rubén Oseguera Cervantes; las autoridades lo señalan de lavado de dinero, extorsión, robo de combustible, narcotráfico, homicidio y otros delitos.
A Cazarín Molina también se le vincula con el ataque perpetrado en 2015 contra un helicóptero del Ejército, con huachicol fiscal a través de una familia estadunidense y con La Barredora.
El Tanque, quien operaba principalmente en Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla, fue capturado el domingo “en flagrancia” por elementos de Defensa, Marina, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad federal en dicho municipio de la zona metropolitana de Guadalajara con un arma y diversas drogas.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó en sus redes sociales del arresto y resaltó la cooperación de los gobiernos de Jalisco y Veracruz.
En 2022 se relacionó al Tanque con el hallazgo de tres cuerpos desmembrados en Veracruz y dos años después con el decomiso de 6.8 toneladas de mariguana que tenían como destino República Dominicana.
En septiembre de 2024, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EU lo identificó como líder de una red de evasión de impuestos y contrabando transfronterizo de hidrocarburo.
Cazarín Molina estuvo al menos 18 años en el CJNG, primero bajo las órdenes del Mencho y de su hijo, Rubén Oseguera González, El Menchito, y después bajo el mando de Juan Carlos Valencia González, El Pelón, sucesor de Oseguera Cervantes.
Su trayectoria criminal inició de la mano de su hermano César, El Tornado, con quien dirigió el robo de hidrocarburo y se encargó de administrar y lavar el dinero de las operaciones criminales, así como actividades de control territorial, que incluyeron el asesinato de narcomenudistas en Mérida, Yucatán.
El apodo de El Tanque salió a relucir en unas grabaciones telefónicas, en las que Luis Alberto Olán, hermano del empresario Jorge Amílcar, señalado de huachicol fiscal, presume que conoce al integrante del CJNG.
El Departamento del Tesoro de EU, a través de su unidad contra delitos financieros en el extranjero, señaló a Cazarín Molina como el líder de una célula dedicada al huachicol.
“El Tanque roba combustible mediante conexiones ilegales a los oleoductos de Pemex y lo almacena cerca de la ciudad de Veracruz en depósitos con capacidad para millones de litros. A través de familiares y asociados que actúan como testaferros, administra una red de gasolineras aparentemente legítimas donde vende la mercancía hurtada.
“También vende hidrocarburo robado a terceros en México, quienes lo comercializan en el mercado estadunidense, a menudo en Texas”, señaló la OFAC.
Evidencia y testimonios que forman el caso criminal contra la familia Jensen, en Estados Unidos, apuntan a que El Tanque está involucrado en el trasiego de combustible entre ambos países.
En un documento presentado por los abogados de James Leal y su hijo Maxwell Jensen ante una corte de Texas se solicitó a la fiscalía estadunidense la entrega de pruebas sobre declaraciones que forman parte del expediente por robo de hidrocarburos contra los originarios de Utah, en los que sus clientes habrían hecho referencia a Cazarín Molina y a otros líder de ese cártel.
El Tanque y su hermano, El Tornado, fueron arrestados en noviembre de 2015, unos meses después del helicopterazo en Villa Purificación, Jalisco, que dejó ocho militares y una agente federal muertos; sin embargo, las autoridades desconocen por qué fueron liberados.
Informes de inteligencia militar filtrados por el colectivo Guacamaya ubicaron al hoy detenido en una expansión criminal desde Veracruz hasta Tabasco, donde generó nexos con La Barredora, organización encabezada por el entonces secretario de Seguridad estatal, Hernán Bermúdez.
Reportes de la Defensa Nacional elaborados entre 2019 y 2022 siguieron la evolución de Cazarín Molina y las alianzas del CJNG en el sureste del país.
Un informe confidencial del Ejército de 2019 perfilaba que El Tanque tomaría el control de las actividades delictivas en Veracruz. Documentos posteriores (2021 y 2022) ya lo ubicaban como uno de los principales operadores del CJNG en esa entidad, con nexos con otras organizaciones.