Una serie de ataques escolares registrados el último año en México muestra cómo la cultura incel, una comunidad digital misógina vinculada a otras subculturas digitales de odio en Estados Unidos, comienza a tener eco entre los jóvenes mexicanos.
Dos exalumnos mataron el jueves a una profesora e hirieron a cuatro personas más en la Escuela Secundaria 13 de Torreón, Coahuila, un ataque que ha conmocionado al país y llevado al gobierno federal a anunciar medidas contra contenidos violentos en redes sociales.
Las claves de las agresiones armadas que han saltado de las redes a las escuelas en México
1. El ataque de Torreón
Los hermanos gemelos, de 18 años, irrumpieron en la escuela con machetes y cuchillos. Testigos dijeron a medios locales que lanzaron petardos y gritaron que iban "por todas las mujeres". Vecinos los sometieron hasta que llegó la policía.
Tras el ataque circularon publicaciones de TikTok atribuidas a los jóvenes, en las que se observan armas, pirotecnia casera, ropa y otros objetos supuestamente utilizados en los hechos.
La Fiscalía estatal analiza sus dispositivos móviles y posibles vínculos con comunidades que los agresores "idolatraban", ligadas con violencia en otros países.
2. Las huellas en redes
Las publicaciones atribuidas a los hermanos incluyen la frase No falling in love (No enamorarse) y otras referencias incel, hombres que se autodenominan célibes voluntarios o involuntary celibate en inglés.
También contienen respuestas de otros usuarios con frases como: "el pana chad (hombre exitoso y atractivo)" o "buen perp (perpetrador)", jerga usada en espacios que ensalzan este tipo de ataques y comunidades.
Una de las imágenes muestra además una camiseta con varios rostros de atacantes, entre ellos Lex Ashton, quien en septiembre de 2025 irrumpió en el CCH Sur, donde asesinó a un estudiante y agredió a varias personas.
3. Lex y la cultura 'incel'
Lex Ashton, con 19 años, también publicó fotografías con armas y vestimenta similar horas antes del ataque, además de mensajes con esa jerga y lenguaje misógino.
Por ejemplo, expresó que se percibía a sí mismo como "escoria" y lamentaba que los 'chads' pudieran disfrutar de las 'foids' (mujeres cosificadas) y él no, términos despectivos asociados al discurso de la masculinidad tóxica y antifeministas de los incel.
Seis meses después, en marzo pasado, otro estudiante de 15 años entró con un arma AR-15 a una preparatoria en Michoacán y asesinó a dos maestras. Antes, compartió un video con amenazas a "las feministas" que le "arruinaron la vida" y referencias a tiroteos escolares.
4. Teotihuacán y otras alertas
Aunque no ocurrió en una escuela, otro caso que conmocionó al país este año fue el del llamado tirador de Teotihuacán, quien asesinó a una turista canadiense en dicha zona arqueológica e hirió a otras 13 personas.
También había difundido mensajes con resentimiento hacia las mujeres y referencias a autores de masacres, como los de Columbine, Estados Unidos, en 1999.
Pero en el último año no todas las alertas fueron consumadas. Desde el caso de Lex, publicaciones con armas y mensajes similares han provocado la suspensión de clases, así como evacuaciones en varias ciudades.
5. Del gobierno de México a TikTok
El gobierno federal anunció este viernes que prepara un decreto para obligar a las plataformas a detectar, reportar y retirar contenidos que inciten a la violencia, además de reforzar el monitoreo de redes, foros y comunidades vinculadas con "extremismo violento".
La red social TikTok, por su parte, lamentó el ataque en Torreón y aseguró que mantiene "cero tolerancia" a contenidos que promuevan, glorifiquen o faciliten la violencia, en respuesta a las publicaciones difundidas por medios mexicanos, como reportó MILENIO.
¿Qué significa 'incel'?
El término incel, abreviación de involuntary celibate (célibe involuntario), fue acuñado a mediados de la década de 1990 por una mujer canadiense conocida bajo el seudónimo Alana.
En las comunidades incels de México y otros países, las personas que se identifican a sí mismas bajo este término suelen compartir contenido con el que se fomentan discursos de odio hacia las mujeres.
Los usuarios encuentran a otras personas que interpretan experiencias de soledad, rechazo o dificultades afectivas. Parte de las conversaciones identifican a las mujeres como responsables de sus problemas personales.
Con información de Rubi Martinez
IYC