La fuga de 23 reos de alta peligrosidad del centro penitenciario de Puerto Vallarta ha generado un clima de tensión y alerta en la región. Los fugitivos, acusados de delitos como narcotráfico, desaparición forzada, homicidio y secuestro, habrían aprovechado un ataque perpetrado el domingo contra esa instalación penitenciaria tras la presunta muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La evasión masiva ocurrió el pasado 22 de febrero, cuando los reos aprovecharon el asalto al lugar, así como los disturbios y la quema de vehículos para escapar.
El lunes, el secretario de Seguridad estatal, Juan Pablo Hernández, informó que el grupo criminal había derribado un portón del penal con un vehículo y realizado disparos contra las instalaciones.
“Ya se están realizando los alertamientos correspondientes a las distintas entidades federativas para su captura”, señaló.
Durante el ataque, un custodio perdió la vida al repeler la agresión. Asimismo, tras el ingreso de los atacantes, se registraron conatos de riña al interior del centro penitenciario.
Ante la emergencia, se enviaron refuerzos desde la zona metropolitana, así como personal adicional de Puerto Vallarta, con lo que se logró restablecer el control de la situación en un 90 por ciento.
Autoridades de inteligencia en materia de seguridad han identificado a la totalidad de los fugitivos y, con ello, se activaron alertamientos en diversas entidades federativas para coordinar su localización y recaptura.
Reos plenamente identificados
Entre los fugitivos se encuentran César Antonio Hernández Figueroa, Chrysthian Alejandro Lozano Mendoza y Sergio Alejandro López Balderas, entre otros. La identificación de los reos se realizó mediante fuentes de seguridad, lo que permitió alertar a la población sobre los perfiles de quienes aprovecharon el motín para escapar.
La situación en Puerto Vallarta es crítica, con un saldo de un elemento de la policía penitenciaria fallecido y varios heridos. El alcalde Luis Munguía confirmó que la seguridad se reporta restablecida en un 90 por ciento, mientras continúan las investigaciones sobre el ataque externo.
Psicosis y alerta en el aeropuerto
Esta liberación puso en alerta a autoridades del Aeropuerto de Vallarta; la psicosis se apoderó de viajeros y trabajadores. Lo que solía ser un flujo constante de turismo se convirtió en un embudo de revisiones de seguridad.
La consigna fue blindar las salidas. Los vuelos comenzaron a retrasarse y la imagen de turistas formados bajo vigilancia armada se volvió recurrente. La paz en Puerto Vallarta no es solo un deseo, es una urgencia.
Las autoridades desplegaron refuerzos y solicitaron apoyo de la Guardia Nacional y del Ejército para localizar a los fugitivos. La Comisión Estatal de Derechos Humanos se mantiene presente para supervisar el diálogo al interior del centro penitenciario y minimizar riesgos adicionales.
Muerte de custodio y control del penal
Fue en ese momento cuando un custodio perdió la vida al repeler la agresión, mientras que, tras el ingreso de los atacantes, se generaron conatos de riña al interior del centro penitenciario. Las autoridades enviaron refuerzos desde la zona metropolitana y personal adicional de Puerto Vallarta, en un esfuerzo por restablecer el control de la situación.
A pesar de que el alcalde de Puerto Vallarta no había sido informado oficialmente sobre la fuga, Hernández aseguró que la situación está bajo control y que se activaron alertas en todas las entidades federativas para la recaptura de los 23 reos evadidos.
“De momento vemos poco probable que se hayan fugado más reos, porque ya hicimos el pase de lista y son solo 23 los que están evadidos”, agregó.
Acompañamiento permanente de la CEDH
La Comisión Estatal de Derechos Humanos ha mantenido acompañamiento permanente durante el proceso de diálogo y restablecimiento del orden dentro del penal de Puerto Vallarta, con el objetivo de minimizar riesgos y garantizar la protección de los derechos de las personas privadas de la libertad tras el ataque y la evasión registrados.
Golpe económico y llamado a la población
La fuga de reos ha generado un impacto significativo en la economía local, con daños estimados en más de 200 vehículos calcinados y 40 comercios vandalizados. El turismo, principal motor económico de la región, se ha visto afectado por las imágenes de violencia y caos que han dado la vuelta al mundo.
Las autoridades hicieron un llamado a la población a mantenerse alerta y a reportar cualquier información sobre los fugitivos. La recaptura —aseguran fuerzas armadas— es prioritaria para garantizar la seguridad y el orden en la región.
La recaptura de los reos es prioritaria para garantizar la seguridad y el orden en la región. Las autoridades insisten en el llamado a la población a mantenerse alerta y a reportar cualquier información sobre los fugitivos.
¿Quiénes son?
De acuerdo con información obtenida por MILENIO, entre los 23 reos que lograron evadirse del Centro Penitenciario de Puerto Vallarta se encuentra Alexis Reyes Corona, también identificado como Jesús Alejandro Valentín Rodarte, de 36 años, originario de Jalisco. El interno cumplía una sentencia por robo calificado y había ingresado al penal el 3 de septiembre de 2022.
Otro de los fugados es César Antonio Hernández Figueroa, de 34 años, sentenciado por delitos contra la salud. Originario de Jalisco, se encontraba recluido desde el 11 de noviembre de 2021.
También escapó Chrysthian Alejandro Lozano Mendoza, de 39 años, quien enfrentaba una condena por homicidio calificado y robo calificado. Había sido ingresado al centro penitenciario desde el 12 de julio de 2016.
Entre los internos procesados que lograron huir se encuentra Moreno Heredia, identificado como Cristian Alonso Moreno Heredia, alias El Joker. De 29 años y originario de Puerto Vallarta, enfrentaba proceso por homicidio calificado tras su ingreso el 4 de julio de 2024.
En la lista también figura David Abraham Ramírez Fuentes, de 30 años, procesado por homicidio calificado, quien permanecía recluido desde noviembre de 2021.
Uno de los perfiles considerados de alta peligrosidad es el de David Pérez Pérez, de 25 años, originario de Chiapas. Estaba sentenciado por delitos contra la salud, desaparición forzada, portación y posesión de armas y cartuchos de uso exclusivo del Ejército, así como asociación delictuosa.
También se evadió Francisco Javier Tapia Corona, alias Leches Güeras, de 31 años, originario de Santiago Ixcuintla, Nayarit, sentenciado por desaparición forzada de personas.
Otro de los fugados es Gustavo Mendoza de León, de 39 años, quien purgaba una condena por secuestro exprés desde su ingreso en 2014.
Entre los sentenciados por homicidio calificado figura Iván Arnulfo Verduzco Medina, alias Harry Potter, de 40 años, originario de Guadalajara.
La lista continúa con José Alfredo González Madrigal, de 44 años, sentenciado por robo calificado, recluido desde febrero de 2014.
También escapó José Refugio Neri Gutiérrez, quien también utilizaba el nombre de Ricardo Nava Ríos, sentenciado por homicidio.
De nacionalidad colombiana, se encuentra Jhon Kennedy Campaz Cuenu, de 38 años, condenado por homicidio, delitos contra autoridades y posesión de arma de uso exclusivo del Ejército.
Asimismo, se fugó Jorge Horacio Santiago Bravo, también identificado como José Jorge Santiago López, sentenciado por homicidio, portación de armas y delitos contra representantes de la autoridad.
La evasión incluyó a Joseph Santos Espino Castellanos, alias Mono, de 25 años, condenado por homicidio calificado.
Otro de los reos es Julio César Hernández Jiménez, alias El Poblano, sentenciado por desaparición forzada.
También figura Luis Antonio Galván García, condenado por delitos contra la salud y portación de arma sin licencia.
Entre los sentenciados por homicidio calificado está Luis Felipe Aceves Gómez, recluido desde 2021.
La lista incluye a Max Rafael Bárcenas Reyes, alias Pinto, sentenciado por posesión de cartuchos de uso exclusivo del Ejército.
También se evadió Michel Naranjo Rojas, identificado también como Michael Anthony Rojas Naranjo, sentenciado por robo calificado.
Otro de los internos fugados es Raúl Salazar García, de 60 años, condenado por homicidio calificado en grado de tentativa.
Desde Nayarit, escapó Sergio Pérez Espino, alias El Chenco, sentenciado por delitos contra la salud desde el año 2000.
También figura Sergio Alejandro López Balderas, condenado por robo calificado y disparo de arma de fuego contra persona.
Finalmente, se confirmó la evasión de Sergio López Rangel, sentenciado por posesión de hidrocarburo y portación de arma de uso exclusivo del Ejército.
AH