'Los Cuates' buscaban validación entre los incels y en redes sociales: experto analiza la psicología detrás de los agresores de la secundaria No. 13 de Torreón

El presidente del Consejo Mexicano de Psicología, Samuel Islas Ramos, advirtió que hay una desintegración del núcleo familiar que está afectando a las juventudes.

MILENIO contacto a un analista para la psicología de 'Los Cuates'. | Creada con IA
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El jueves primero de octubre se vivió una jornada de terror en la escuela secundaria 13 de Torreón, Coahuila. Lo que parecía ser una mañana común y corriente se convirtió en una verdadera pesadilla: dos estudiantes —gemelos de 18 años— irrumpieron en el plantel con armas blancas para cometer una masacre.

El saldo final fue de cuatro personas heridas y la subdirectora del plantel asesinada. El hecho pudiera parecer un ataque aislado en una escuela de México; sin embargo, tiene un trasfondo más grande que preocupa: los ataques en planteles educativos van en aumento y todo parece indicar que el problema viene desde el núcleo familiar.

El presidente del Consejo Mexicano de Psicología, Samuel Islas Ramos, advirtió que hay una desintegración del núcleo familiar que ha llevado a los jóvenes a buscar validación fuera de casa. MILENIO platicó con el experto para conocer más de la psique detrás de Carlos 'N' y David 'N', Los Cuates.

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Grupos incels dan validación

Inmediatamente después del crimen, usuarios en redes sociales encontraron el perfil de TikTok de los gemelos, en el que compartieron la ropa y las armas que usaron el día del ataque, acompañadas de la frase: “Ya me toca”.

En la publicación también había imágenes con mensajes incels, un grupo de hombres heterosexuales que se definen a sí mismos como incapaces de encontrar pareja romántica o sexual, a pesar de desearla.

Al respecto, el psicólogo explicó a MILENIO que los jóvenes tienen una importante necesidad de encontrar su identidad. En este sentido, las redes sociales se han convertido en una ventana mediante la cual las personas se identifican y aspiran a ser como creadores de contenido, también llamados influencers.

Sin embargo, alertó el experto, no existe una cultura de educación para identificar los comportamientos buenos y malos de los llamados influencers. Incluso, dijo, se ha detectado que una persona puede hacerse famosa en internet cuanto más ridículo sea su contenido para conseguir seguidores.

“Es un tema de identidad de nuestros jóvenes, porque buscan validación en redes sociales y grupos (como los incels) (...) He tenido varios pacientes que se sienten invalidados en su familia, pero no con sus amigos o con personas en redes sociales que ni conocen”, comentó el experto.

Esta explicación cobra sentido luego de que, entre la ropa que usaron para cometer el crimen Los Cuates, destacara una playera con un collage de varias personas con el rostro cubierto y portando armas, entre las que destaca Lex Ashton, el joven que hace más de un año cometió un ataque similar en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), plantel Sur, Ciudad de México.

Dentro de los grupos incels hay personajes —como Lex Ashton— que son admirados por la comunidad debido a los crímenes que cometen. Esto hace que se vuelvan un referente y ejemplos a seguir para otros jóvenes sin identidad propia que aspiran a conseguir fama de la misma manera.

Lex Ashton se volvió un referente entre la comunidad Incel | MILENIO

Con el avance de las investigaciones sobre el caso de Los Cuates, las autoridades y el equipo de MILENIO lograron entrar a la casa de los presuntos agresores, donde encontraron dibujos de símbolos extraños en las paredes del cuarto que compartían.

Al respecto, el entrevistado explicó que esto podría interpretarse como una señal de que los hermanos vivían en una realidad completamente diferente a la de las demás personas.

Aunque precisó que esto no siempre quiere decir que sea algo bueno o malo, la respuesta sólo se puede conocer analizando el contexto familiar en el que vivían para identificar los cambios emocionales que pudieron provocar un acto como el ataque en la escuela de Torreón.

“Los incels, dentro de su propia filosofía, pasan de un estado de ánimo tranquilo a explosivo (...) Ellos aparentemente son tranquilos, pero recordemos que se trata de una tribu o grupo que está pasando por complicaciones sociales para definir su estilo de vida”.
Dibujos encontrados en el cuarto de Los Cuates | Especial

Entre los rayones que había en el cuarto de Los Cuates se encontró escrita, en una hoja de papel pegada a la pared, la frase: “La vida no tiene valor cuando no eres nadie”, lo que para Samuel Islas Ramos podría mostrar ideas suicidas por parte de los hermanos.

Aunque, explicó, se tendría que estudiar si en su caso se trataba de ideas suicidas o del impulso por querer acabar con la vida de otras personas a través de un homicidio como el que cometieron.

En cuanto a la primera hipótesis, el experto advirtió que el año pasado se registraron ocho mil 846 suicidios en el país, la mayoría de jóvenes entre los 15 y los 34 años de edad.

Pero, si se trataba de impulsos agresivos, reconoció que esta es la forma en que los incels buscan ser recordados y validados dentro de esta tribu, que ha ido en aumento.

Entorno: lo que rodea a las mentes criminales

Para entender mejor qué tanto influye el entorno social en el que vive una persona para llegar a cometer un atentado, Samuel Islas Ramos recreó el siguiente escenario:

    • Experimento psicológico
    • “Hay un experimento de psicología social en el que ponen dos automóviles nuevos en distintos lugares de Estados Unidos: uno en la zona más exclusiva de Los Ángeles, es decir, en Hollywood, y otro en los suburbios, en las zonas marginadas de Nueva York, a las afueras de Brooklyn (...) Una vez que dejan los vehículos, surge la pregunta de en qué parte iban a robar primero el coche y la hipótesis es que pasaría en Brooklyn, pero en la realidad pasó todo lo contrario: primero se lo robaron en Hollywood (...) No fue hasta que una persona rompió el cristal del coche estacionado en Brooklyn que el automóvil fue vandalizado (...) El experimento permite entender que cuando se vive en un escenario social desordenado, tu nivel psicológico no tiene orden ni estructura”.
  • En el caso de Los Cuates, el experto percibió que vivían en un entorno de soledad y de completo abandono por parte de sus familiares.

    Samuel Islas detectó que no existía una validación entre los propios hermanos, por lo que fueron las ideas incels las que adoptaron para alcanzar algún tipo de reconocimiento social.

    En este sentido, el psicólogo dijo: “Necesitamos mejorar las relaciones familiares, porque los jóvenes están olvidando. No hay ninguna estrategia de seguridad que los lleve a un reconocimiento social”.

    —El abuelo de Los Cuates dijo que sus nietos se la pasaban todo el tiempo en el celular, ¿qué mentes son más susceptibles a consumir el tipo de contenidos de los grupos incels?—, se le preguntó al experto.

    “Todos los jóvenes son susceptibles, pero en el caso de Los Cuates no hay que olvidar que estaban abandonados, ese es un factor de susceptibilidad (...) Yo creo que la incomunicación familiar y el abandono de los hijos son los principales factores”.

    Para el experto, se actuó mal desde el momento en que los familiares permitieron que Los Cuates no terminaran sus estudios, ya que el abuelo de ellos reveló que dejaron de ir a la escuela a días de terminar la secundaria. Aunque también detectó que la institución académica falló, ya que no le dio seguimiento al caso de deserción estudiantil.

    “No se trata de buscar culpables, pero sí hay que tener alternativas para poder sanar las heridas que ya están muy profundas en nuestra sociedad”, dijo.

    Recorrido por la recámara de Los Cuates 

    Importancia del núcleo familiar

    Para entender la psicología detrás de agresores como Carlos 'N' y David 'N', Samuel Islas profundizó en el núcleo familiar de los agresores, en el que identificó un daño en el tejido social, pues los padres han dejado de relacionarse con sus hijos.

    “El común denominador de este tipo de personas (agresores) es que los padres no saben comunicarse con sus hijos. No tienen ningún vínculo afectivo fuerte. No saben de qué hablar ni cómo hablar”.

    —¿Qué les recomiendas a los papás para comunicarse mejor con sus hijos?—

    “Les pedimos mucho a los papás que se sienten a jugar videojuegos con sus hijos, pero que les pregunten de qué es el juego para que les enseñen a diferenciar lo bueno de lo malo”.

    Para el experto en psicología, este tipo de dinámica fomenta una validación del padre hacia su hijo, al mismo tiempo que ambos aprenden a identificar los comportamientos violentos que no sólo promueven los videojuegos, sino que hoy en día también se ven en redes sociales.

    Hay que recordar que la madre de Los Cuates comentó que su padre los abandonó desde pequeños, pero, para el experto, también hay un descuido por parte de la progenitora, ya que nunca se dio cuenta de las señales de alerta que presentaban sus hijos.

    —¿Cuáles son los focos rojos en los que se tienen que fijar los padres?—

    “Los Cuates tenían todas las alarmas, pero en general a este tipo de personas les gusta aislarse, no querer convivir, tienen cambios en su estado de ánimo y comienzan a estar más tiempo con ciertos tipos de nuevos amigos que los papás muchas veces no conocen por completo.
    “Los padres deben estar atentos a si sus hijos están comiendo o si duermen (...) Por ejemplo, si un joven o niño no duerme por más de 24 horas, lo más probable es que le dé un brote psicótico”, explicó.

    Samuel Islas Ramos dijo que, para entender las mentes criminales, casi siempre es importante adentrarse en el núcleo familiar, en el que en la mayoría de los casos se observa una desintegración.

    Para el experto, no se trata de culpar al padre o a la madre, sino de reconstruir el tejido social y mejorar la comunicación dentro de la familia.

    “Previamente, vimos el caso de Claudia Tacoronte —la estudiante de intercambio de España que fue asesinada en Morelos—, que se trató de un crimen que difícilmente pudo ser evitado, pero en el caso de Los Cuates sí se pudo evitar si los padres hubieran estado al pendiente de sus hijos, si revisaran qué están viendo en redes sociales o con qué amigos se están juntando”.

    RM

    • Rafael Mejía Fernández de Lara
    • Hoy editor de noticias, algún día presentador de TV. La vida me puso en la sección de policía, pero yo decidí entre ser el periodista bueno o malo. Fan de los deportes

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