Al listado de golpes de alto calibre que ha recibido el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en 2026 se sumó uno más: la caída de Iván Cazarín Molina, El Tanque. Fue el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, quien informó sobre su arresto el pasado 5 de octubre en Zapopan, Jalisco.
Identificado como líder regional del también llamado cártel de las cuatro letras en Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla, El Tanque no sólo estuvo detrás de delitos como homicidios, extorsiones, privaciones de la libertad, lavado de dinero y tráfico de drogas sino que también operó uno de los negocios más lucrativos para la organización delictiva que fundó Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho: el robo de hidrocarburos.
Iván Cazarín Molina forma parte de un grupo de operadores de la actividad criminal que ha cobrado relevancia en los últimos meses en su modalidad de huachicol fiscal y que ha dejado para la organización delictiva millones de dólares. Si bien su arresto supone un fuerte golpe para la estructura criminal, el CJNG cuenta con otros operadores, socios y facilitadores que sostienen -o han intentado mantener vigente- dicho imperio criminal que va más allá del tráfico de drogas.
El huachicol para el CJNG
Aunque pensar en el Cártel Jalisco Nueva Generación con frecuencia remite a actividades vinculadas al tráfico de drogas, lo cierto es que a través de los años la organización delictiva del Mencho diversificó su portafolio criminal, es decir, aunque el narcotráfico continúa siendo su pilar económico, también han visto oportunidades de exprimir otros lucrativos negocios.
Desde esquemas fraudulentos y hasta el propio robo y contrabando de hidrocarburos, el también llamado cártel de las cuatro letras ha tejido múltiples redes a lo largo y ancho del país para seguir obteniendo ganancias de procedencia ilícita.
Si bien su interés en el huachicol quedó en evidencia en lugares como Guanajuato donde combate al Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL) por el control de los conductos que conectan con la Refinería de Salamanca, lo cierto es que sus redes se han extendido en el este y centro del país, un factor que los llevó al radar de autoridades de ambos lados de la frontera.
En 2025, la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) ya ubicaba a organizaciones delictivas como el CJNG y la Nueva Familia Michoacana como responsables de obtener, robar y luego contrabandear petróleo crudo mexicano de Pemex a Estados Unidos para venderlo a compañías petroleras y gasíferas estadunidenses a través de un esquema de lavado de dinero basado en el comercio.
De este modo, las ganancias del huachicol se convirtieron en una de las principales fuentes de ingresos para las organizaciones criminales. En palabras del analista en seguridad, David Saucedo, aunque no es posible acceder a los libros de contabilidad de los cárteles, el CJNG ha acaparado gran notoriedad en dicha economía delictiva.
"Creo que para el Cártel de Sinaloa la actividad número uno es el narco y la número dos me parece que puede ser el tráfico de armas. En el caso del Cártel Jalisco creo que la actividad uno es el narcotráfico y la actividad número dos es la extracción ilegal de combustible de los ductos de Pemex. Y en el caso de la Nueva Familia Michoacana tengo la impresión de que su principal actividad, la que le reporta más ingresos es el narco y la segunda es la extorsión", precisó David Saucedo en entrevista con MILENIO.
Operar las redes de robo y tráfico de hidrocarburos le es posible al CJNG gracias a operadores como Iván Cazarín Molina quien, de acuerdo con información del Departamento del Tesoro, almacenaba el combustible robado en tanques con capacidad para millones de litros al tiempo que se valía de testaferros que gestionaban una red de gasolineras donde el hidrocarburo era vendido. El Tanque también vendía a terceros en México quienes, a su vez, lo introducían al mercado estadunidense, frecuentemente en Texas.
Si bien Cazarín Molina era uno de los pilares de dicha operación, no es el único socio o facilitador del Cártel Jalisco Nueva Generación para operar el lucrativo negocio.
El Primito
Su nombre es César Morfín Morfín aunque en el hampa mexicano es mejor conocido como El Primito. De acuerdo con investigaciones de agencias de seguridad estadunidenses, dicho operador no sólo lideró a Los Metros -escisión del Cártel del Golfo- sino que también fue el encargado de abrirle las puertas de Tamaulipas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Asociarse con el cártel de las cuatro letras fue estratégico para ambas partes pues el CJNG potenció sus actividades de transportación, importación y distribución de fentanilo, heroína, metanfetaminas, cocaína y marihuana, mientras que la red de contrabando de petróleo crudo a Estados Unidos del Primito prosperaba.
"Primito adquiere el crudo robado de diversas fuentes, incluyendo empleados de Pemex y otros miembros del CJNG. Gracias a su control sobre los puentes fronterizos entre Tamaulipas y Texas. Primito también cobra tarifas a los camiones que transportan crudo a Estados Unidos por estas rutas", describe el Departamento del Tesoro.
En dicho esquema, César Morfín Morfín también se vale de subordinados y socios que le ayudan a falsificar documentos aduaneros oficiales para facilitar el contrabando transfronterizo de petróleo crudo robado.
Junto a Primito también operan sus hermanos Álvaro y Remigio Morfín Morfín, siendo el último el encargado de operar el robo de hidrocarburos en Hidalgo. Las empresas vinculadas al esquema de dichos operadores del CJNG son LA. Servicios Logísticos Ambientales, S.A. de C.V. y Grupo Jala Logística, S.A. de C.V, las cuales también fueron sancionadas por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés).
Los Jensen
Los facilitadores y socios del CJNG en el contrabando de hidrocarburos no se ubican únicamente en México. Del otro lado de la frontera existen casos como el de Maxwell Sterling Jensen y James Lael Jensen, acusados de brindar apoyo material al CJNG a través de entramados de lavado de dinero y cargos relacionados al contrabando.
Los Jensen, como son mejor conocidos, fueron señalados de ser cómplices de la entrada fraudulenta de alrededor de 2 mil 881 cargamentos de petróleo en violación a la Ley Arancelaria, además de estar acusados de presunta conspiración para realizar transacciones financieras con el objetivo de ocultar y disimular el origen de los ingresos obtenidos a través del contrabando de hidrocarburos.
La acusación, presentada ante el Distrito Sur de Texas, sostiene que la familia estableció relaciones comerciales con proveedores mexicanos que no operaban bajo la regulación del gobierno sino que trabajaban para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), incluyendo a El Tanque.
Las empresas identificadas dentro de este esquema fueron Arroyo Terminals, LLC, Big Hog Energy y Jentran. Una vez que les entregaban los cargamentos, Los Jensen transportaban los hidrocarburos a través de barcazas tanque de su propiedad cruzando el Golfo de México hacia puertos estadunidenses y, para evitar su origen ilícito, los etiquetaban como "residuos de aceites lubricantes" o "destilados de petróleo".
Una vez del otro lado de la frontera, el petróleo ilegal se convertía en dinero blanqueado al ser vendido a clientes industriales como si proviniera de fuentes legítimas.
Juraidini y Villagómez
A finales del pasado mes de junio, la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) sancionó a dos sujetos y nueve entidades relacionadas con el contrabando de hidrocarburos al amparo y colaboración con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las personas sancionadas fueron identificadas como Óscar Guillermo Juraidini Silva y J. Refugio Ruíz Villagómez. Ambos empresarios fueron incluidos en la lista negra del Departamento del Tesoro por ser dueños o dirigir a varias empresas utilizadas en una red de huachicol fiscal,
Ante la hacienda estadunidense, Juraidini es una pieza clave en el entramado al ser el responsable de crear y operar empresas fantasma en nombre del cártel jalisciense a través de documentos apócrifos aduaneros que facilitan el transporte ilícito de combustible por la frontera.
Entre las empresas detectadas que dejan decenas de millones de dólares en ganancias al año destacaron Centro Cambiario La Peseta, OJ Living Trust, RK Real King, Soma Transporte y Servicios, Ogui Fletes y OF Transportes en México, Cucumber Sweet Waves Ltd en Reino Unido.
Por su parte, J. Refugio Ruíz Villagómez fue incluido en la lista de sanciones con las firmas Jomadi Logistics & Cargo y Ahavat Logistics Solution, en las cuales está al frente de la toma de decisiones para importar combustibles sin pagar los impuestos correspondientes pero sí una cuota al Cártel Jalisco Nueva Generación para operar a través de los puentes fronterizos que controla.
Operadores como el Tanque o empresarios como Juraidini, los socios que la organización delictiva fundada por Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, ha acumulado le ha permitido hacer del robo y contrabando de hidrocarburos una de sus actividades delictivas más rentables tanto en México donde operan con gasolineras apócrifas como en Estados Unidos donde empresarios les compran cargamentos y borran la procedencia ilícita de sus ganancias.
ATJ