• ‘El Inge’ del Cártel de Sinaloa: la historia del ganadero que operó para ‘El Mayo’ Zambada el narcotráfico en Durango

  • Felipe Cabrera Sarabia fue extraditado y procesado a Estados Unidos. Pese a su alto perfil, el también llamado ‘Rey de la Heroína’ ya no se encuentra bajo resguardo del Buró Federal de Prisiones (BOP).
y
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

M+.- El 25 de julio de 2023 en una corte federal del Distrito Norte de Illinois la jueza Sharon Johnson Coleman le dictó una sentencia de 19 años en prisión a Felipe Cabrera Sarabia. El destino que el también llamado Inge enfrentaba, fue tan lejano a aquella mañana nevada en la sierra de Durango cuando decidió no llevar a sus hijos a la escuela para pasar un día familiar entre chocolate caliente, monos de nieve, chimenea, cenas y risas. El recuerdo, plasmado en una carta escrita en ese mismo año por su hija Carolina, contrastó con su realidad: una condena por haber traficado decenas de kilos de heroína a Estados Unidos para el Cártel de Sinaloa.

Mejor conocido en el hampa mexicano como El Ingenieo o El Inge, el hombre originario de la comunidad de Vascogil en Santiago Papasquiaro no sólo se convirtió en uno de los operadores logísticos de confianza para Ismael El Mayo Zambada sino que también se encargó de mantener la influencia de la organización delictiva en Durango.

Su amplia trayectoria delictiva que inició en las entrañas de las montañas del Triángulo Dorado lo llevó a enfrentar su destino ante la justicia estadunidense, no obstante, y tras más de 15 años en cárceles mexicanas y estadunidenses, El Inge no se encuentra más bajo el resguardo del Buró Federal de Prisiones (BOP por sus siglas en inglés).

El origen en la sierra

Comunidades incrustadas en la Sierra Madre Occidental fueron la cuna de capos de la droga en México | Cuartoscuro

El 23 de agosto de 1971 Gerónima Sarabia Sarabia y Alberto Cabrera Rodríguez recibieron al primero de los diez hijos que tendrían como matrimonio. Lo nombraron Felipe Cabrera Sarabia aunque años más tarde entre las filas del Cártel de Sinaloa lo conocerían mejor como El Inge, El 1 o el Señor de la Sierra.

El último alias aludía al lugar de origen de su familia: Vascogil, una pequeña comunidad incrsutada en la Sierra Madre Occidental perteneciente al municipio de Santiago Papasquiaro. El monte, las brechas y el difícil acceso posibilitaron la proliferación no sólo de la pobreza sino también de sembradíos de amapola y marihuana que crecían con facilidad.

Cartas que la familia y amigos de Felipe Cabrera Sarabia enviaron a la jueza Sharon Johnson Coleman y que forman parte del memorándum de sentencia promovido por su abogado narran que mientras que su madre, Gerónima, se dedicaba al cuidado del hogar, su padre, Alberto, era agricultor y criaba ganado. Un oficio que Felipe no tardaría en aprender y practicar debido a la pobreza que permeaba su entorno.

Te puede interesar...
EU libera a 'El Inge': Felipe Cabrera Sarabia será deportado a México tras delatar al Cártel de Sinaloa

Desde los ocho años alimentaba a los animales que tenían en su casa. Cerdos, pollos y perros, hasta que creció y cuidó de caballos, yeguas y el resto de ganado de su padre. Para los 12 años, Felipe ya operaba la compra y venta de animales de forma independiente a la de Alberto.

El trabajo lo combinó -o intentó hacerlo- con la escuela. Aunque su defensa argumenta que las condiciones lo llevaron a dejar los estudios a los seis años, su pareja sentimental Hipólita Medina narró haberlo conocido a los 10 años de edad cuando ambos cursaban cuarto grado de primaria.

"Ocurrió lo inevitable, nos enamoramos desde muy pequeños. A los 15 años yo ya tenía el permiso de mis padres para bailar y me reencontré con él en un baile. Bailamos toda la noche y me pidió que fuera su novia a lo cual yo accedí. Pasó alrededor de un mes de relación para cuando decidimos vivir en unión libre", escribió Hipólita Medina en una carta que conforma el memorándum de sentencia consultado por MILENIO.

A la unión de la pareja llegaron hijos e hijas. Para ser exactos, cuatro: Óscar, Carolina, Felipe y María Cristina Cabrera Medina. Todos escribieron cartas para solicitar clemencia por El Inge. Lo recuerdan como un padre presente que les enseñó a cabalgar, a criar ganado o que los consentía con un día en la nieve como narró una de sus hijas.

Las operaciones de Felipe Cabrera Sarabia entraron en radar de 'El Mayo' Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa. | DEA

Felipe Cabrera Sarabia llegó a ser percibido en la región como un benefactor. A sus 18 años fue elegido como juez en Vascogil y, aunque en 1995 se mudó junto a su familia a capital de Durango, los testimonios refieren que regresaba con frecuencia a las comunidades serranas de Santiago Papasquiaro donde se aseguraba de proveer alimentos y medicamentos a quien lo necesitara. A El Inge también se le atribuye la construcción de una iglesia que hasta la fecha sigue en pie, una escuela y caminos en la zona, así como algunos acuerdos establecidos con empresas mineras y sus trabajadores.

Aunque su círculo cercano argumentó que fue gracias a la ganadería que Felipe Cabrera Sarabia podía ayudar a las comunidades y costearle a sus hijos una vida distinta a la que él tuvo, las autoridades tenían otros datos que apuntaban a un hombre que, por destino o casualidad, se cruzó en su camino: Ismael Zambada García, El Mayo.

Su rol como operador del Cártel de Sinaloa

El hijo de 'El Mayo' Zambada identificó a Felipe Cabrera Sarabia como líder de una facción del Cártel de Sinaloa | Cuartoscuro

Vicente Zambada Niebla, hijo del Mayo Zambada y uno de los grandes delatores del Cártel de Sinaloa, aseguró conocer a los hermanos Felipe, José Luis, Alejandro y Alberto Cabrera Sarabia en 2006. Entonces, los describió como operadores de una red de contrabando de drogas a Estados Unidos, no obstante, la versión del Vicentillo dista de lo narrado por el abogado del Inge en su memorándum de sentencia, en donde sostiene que Felipe y El Mayo Zambada se conocieron en 2008.

"Hacia finales de ese año (2008), se cruzó con hombres que trabajaban para el Sr. Zambada y, finalmente, con el propio Sr. Zambada, quien le ofreció la oportunidad de aliviar sus preocupaciones sobre el futuro de su familia y su ciudad natal [...] La decisión del Sr. Cabrera-Sarabia de aceptar este incentivo es algo que siempre lamentará profundamente", se lee en el documento judicial consultado por MILENIO.

Los conocimientos del Triángulo Dorado de Felipe Cabrera Sarabia lo consolidaron como un aliado clave y de confianza para el cofundador del Cártel de Sinaloa y, entonces, el contrabando a gran escala de cargamentos de heroína y cocaína por parte del Inge comenzó.

El Mayo Zambada presentó a Felipe Cabrera Sarabia con Pedro Flores en un rancho de ubicación no especificada. Los gemelos Pedro y Margarito Flores entonces se consolidaban como un eslabón clave de una red de tráfico de drogas que operaba en Chicago, Illinois. El enlace entre ambos operadores comenzó a inundar las calles de dicha ciudad estadunidense de droga.

Te recomendamos...
De capos a cooperantes: Los líderes del Cártel de Sinaloa detenidos durante la ‘Guerra contra el Narco’ que fueron liberados en EU

En su papel como colaborador de la fiscalía estadunidense, Vicente Zambada Niebla también narró que Felipe Cabrera Sarabia le compró a su padre una de seis toneladas de cocaína que el cofundador del Cártel de Sinaloa había adquirido fuentes colombianas.

Haberse involucrado en las operaciones de contrabando de drogas catapultó a El Inge al radar de las autoridades estadunidenses, entonces, fue cuestión de tiempo para que cayera en una trampa de los gemelos Flores quienes optaron por convertirse en colaboradores de la Administración para el Control de Narcóticos (DEA, por sus siglas en inglés).

Tanto Margarito como Pedro grabaron llamadas con El Inge en el que se discutían tanto la calidad de la heroína que estaba siendo contrabandeada como el envío del dinero de las ganancias obtenidas de vuelta a México. Aquella evidencia se convirtió en uno de los pilares del caso en contra de Felipe Cabrera Sarabia en Estados Unidos.

Los hermanos Margarito y Pedro Flores controlaban la venta y distribución de heroína y cocaína en Chicago | Especial

En octubre de 2009 por primera vez su nombre fue plasmado en una acusación formal presentada ante una corte federal del Distrito Norte de Illinois por delitos relacionados al tráfico de drogas. En esa primera acusación también destacaron los nombres de otros personajes como el mismo Mayo Zambada, Joaquín El Chapo Guzmán, Vicente Zambada Niebla, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, los gemelos Pedro y Margarito Flores, entre otros.

Además de su rol como operador logístico, en México la Secretaría de la Defensa Nacional ya lo ubicaba como integrante de un grupo delictivo, junto a sus hermanos Luis Alberto, José Luis y Alejandro, encargados de la siembra y cultivo de marihuana en la zona serrana de Durango, pero también como los artífices de una disputa en contra de Mario Núñez Meza alias M-10 por el control de las zonas de producción en el mismo estado y en el sur de Chihuahua. Aquel conflicto desató un alto índice de violencia en la región que se manifestó a través de inhumaciones clandestinas, secuestros, extorsiones, quema de negocios y casas habitación, además de la difusión de mensajes en contra de la ciudadanía y grupos antagónicos.

El alto rango que llegó a ocupar en el organigrama del Cártel de Sinaloa, así como la conformación de su propia célula delictiva encargada de operar en Durango hizo del Inge un objetivo prioritario para las autoridades. Poco a poco su suerte se agotaría.

La caída de El Inge

Felipe Cabrera Sarabia fue trasladado a las inmediaciones de la SIEDO en la Ciudad de México | Cuartoscuro

La fecha fue el 23 de diciembre de 2011. Aquel día, personal del Ejército Mexicano y de la Procuraduría General de la República (PGR) pusieron en marcha la Operación Laguna. ¿El objetivo? Líderes de organizaciones delictivas con presencia en la región, un perfil que encajó a la perfección con el de Felipe Cabrera Sarabia.

El Inge fue arrestado durante un operativo de precisión en Culiacán, Sinaloa. Entonces, la Defensa lo identificó como lugarteniente del Chapo y como responsable de las actividades de narcotráfico y violencia en Durango y el sur de Chihuahua.

Tras su arresto, el Ministerio Público de la Federación abrió una investigación en su contra por los delitos de delincuencia organizada, contra la salud, portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada o Fuerza Aérea y falsificación de documento público.

El proceso judicial por dichos ilícitos llevaron a Felipe Cabrera Sarabia a ser recluido en al menos dos Centros Federales de Readaptación Social (CEFERESO): el No.1 en Almoloya de Juárez, Estado de México y el No. 11 en Hermosillo, Sonora. Durante nueve años, El Inge libró su respectivo proceso judicial hasta que su hora para comparecer ante la justicia estadunidense llegó.

En Estados Unidos, 'El Inge' realizó estudios biblícos para persuadir a la jueza de su redención y, de este modo, buscar una sentencia reducida | DOJ

El 12 de junio 2020 Felipe Cabrera Sarabia fue extraditado a Estados Unidos para responder por los cargos que pesaban en su contra en la corte federal del Distrito Norte de Illinois. Su estrategia no fue distinta a la de otros capos del narcotráfico juzgados en el país de las barras y las estrellas pues recurrió al tan codiciado acuerdo de culpabilidad.

Haber admitido traficar kilos de heroína a Estados Unidos para el Cártel de Sinaloa y cooperar con información de la organización delictiva le valió a El Inge algunos beneficios. Algunos de ellos: una sentencia reducida y que le tomaran a cuenta los años que pasó recluido en México.

Las plegarias de sus familiares, buen comportamiento en prisión y hasta un curso de estudios bíblicos hicieron que de aquellos 19 años en prisión impuestos por la jueza Sharon Johnson Coleman únicamente queden documentos judiciales. Felipe Cabrera Sarabia salió de prisión mientras que, del otro lado de la frontera, su legado que quedó en manos de sus hermanos Alejandro y José Luis Cabrera Sarabia, cuenta una historia distinta a la de aquel ganadero “altruista” que terminó traficando drogas para Ismael El Mayo Zambada.

ATJ

  • Anel Tello
  • Periodista egresada de la FCPyS, UNAM. Amo los ositos cariñositos pero cubro temas de narcotráfico, justicia y seguridad. Aprendiz de realidades.
  • Ángel Hernández
  • Reportero en Milenio desde hace seis años. Cuento historias sobre crimen organizado, narcotráfico, lavado de dinero, trata de personas y lo que quepa entremedio. Cubrí el juicio a Genaro García Luna y el Menchito; los casos contra El Mayo Zambada, Los Zetas, Rafael Caro Quintero, Naasón Joaquín García, y lo que falta. Estudié periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite