M+.- Felipe Cabrera Sarabia, a sus 56 años dejó la penitenciaría federal de Lompoc, en California luego haber cumplido la sentencia que una jueza de los Estados Unidos le impuso en 2023 por haber traficado cientos de kilos de heroína desde México a los Estados Unidos en complicidad con Ismael Zambada García, El Mayo, uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con el Buró Federal de Prisiones de los Estados Unidos, el mexicano originario de Durango dejó la prisión el 4 de septiembre de este 2026, un día antes de cuando se tenía prevista su liberación. Actualmente se encuentra bajo custodia del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE) en el Centro de Procesamiento de Adelanto, en California, desde donde se prevé que sea enviado a México.
Fue en enero de 2023 cuando Cabrera Sarabia formalizó su declaración de culpabilidad por tráfico de heroína que le permitió que después fuera sentenciado a poco más de 19 años de prisión. Evitó con éxito cargos por tráfico de cocaína, otra de las drogas que habría ayudado a traficar de la mano del Mayo Zambada, además de que se le tomó en cuenta el tiempo que estuvo recluido en México y una reducción de sentencia por buena conducta dentro de prisión.
El proceso judicial de El Inge en EU
La fiscalía estadunidense acordó solamente dejar un cargo vigente por tráfico de heroína sustentado en el testimonio de dos testigos colaboradores quienes detallaron el trasiego de 15 kilos de heroína desde México hasta Chicago, Illinois, a cambio de 715 mil dólares. Los testigos revelaron a la Administración para el Control de Drogas (DEA) cómo se llevó a cabo la operación, desde la primera reunión donde se acordó el envío del cargamento.
“Durante la reunión, bajo órdenes de uno de los individuos en la reunión, se realizaron acuerdos para que el acusado (Cabrera Sarabia) vendiera heroína que estaba en Chicago y que pertenecía a Zambada”, se lee en el expediente que conforma el caso criminal contra El Inge, quien inicialmente enfrentaba tres cargos.
Washington logró construir el caso a través del testimonio de dos colaboradores del gobierno estadunidense, los hermanos gemelos Margarito y Pedro Flores, traficantes originarios de Chicago, con quienes Cabrera Sarabia coordinaba la entrega de heroína a nombre del Mayo Zambada, por órdenes del propio fundador del Cártel de Sinaloa.
El expediente judicial consultado por MILENIO relata que durante una reunión en México, El Mayo ordenó a Cabrera Sarabia y a uno de los gemelos Flores intercambiar números telefónicos para que se comunicaran entre ellos y, de este modo, pudieran coordinar la venta de la droga del cofundador del Cártel de Sinaloa, la cual ya se encontraba en Chicago. A cambio de los 15 kilos de heroína, detalla el Departamento de Justicia (DOJ), El Inge recibió 715 mil dólares, que para el tipo de cambio de 2008 representaban unos 8 millones de pesos.
Según el informe previo a la sentencia de Felipe Cabrera Sarabia -a quien llegaron a apodar El Rey de la Heroína- Ismael Zambada García le presentó a los gemelos Flores durante una reunión en México entre 2008 y 2011, el tiempo, que según el gobierno estadunidense, El Inge se mantuvo operativo.
En su informe de hechos, Felipe Cabrera aseguró que contrario a lo que aseguraban las agencias de seguridad estadunidense, solo operaba junto con su hermano Luis Alberto, alias El Arqui, quien para entonces llevaba más de diez años muerto, tras ser abatido por fuerzas federales en un enfrentamiento en Canatlán, Durango. Así, dejaba fuera de su red criminal a José Luis y Alejandro, quienes se presume, quedaron al frente del clan en México.
La Oficina para el Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC-Treasury), opina lo contrario.
“Alejandro ayudó a Zambada García a transportar toneladas de narcóticos a Estados Unidos a través del estado mexicano de Baja California. Las autoridades mexicanas arrestaron a Alejandro Cabrera Sarabia en Culiacán el 11 de febrero de 2013. José Luis Cabrera Sarabia administra los ranchos de la familia Cabrera Sarabia y colabora con la logística del transporte de marihuana”, señala la OFAC, que en 2015 incluyó en su lista negra a los tres hermanos Cabrera Sarabia que sobreviven.
El mexicano también aseguró que su papel dentro del Cártel de Sinaloa era el de un intermediario en transcciones de narcóticos, y que nunca reclutó gente ni daba órdenes a otras personas.
“La base de hechos en este caso muestra, a lo sumo, que el señor Cabrera Sarabia estaba siguiendo las instrucciones de Zambada al comunicarse con los otros conspiradores; no hay evidencia de que el señor Cabrera Sarabia reclutara o supervisara a cómplices”
De ingeniero a cantante
El Inge, además de haberse declarado culpable, se convirtió en un testigo colaborador de las autoridades. De acuerdo con un informe obtenido con MILENIO, participó en al menos 4 eventos en los que entregó información sobre sus operaciones junto con El Mayo Zambada.
“También debe de hacerse notar que el señor Cabrera Sarabia realizó esfuerzos para cooperar con el gobierno al entregar información a través de una oferta a través de su abogado, además de paticipar en tres entrevistas de ofrecimiento”, señala la propia defensa de Cabrera.
El reporte presentencia del Inge explica cómo fue que Felipe Cabrera, quien nació en el pequeño pueblo de Vascogil, en Durango, en una humilde familia de ganaderos, logró obtener varios cargos como representante local de su comunidad hasta que, por la ubicación de su comunidad en el Triángulo Dorado del narco, se cruzó con El Señor del Sombrero, Ismael Zambada.
“A finales de ese año (2008), cruzó caminos con hombres que trabajaban con el señor Zambada, y finalmente, con el mismo señor Zambada, quien le ofreció la oportunidad para mitigar sus preocupaciones sobre el futuro de su familia y de su pueblo”, explica Cabrera Sarabia a través del reporte escrito por sus abogados.
La OFAC, por otro lado, asegura que el hombre trabajó por mucho tiempo al amparo del Mayo Zambada, aunque no detalla entre qué años.
“Felipe Cabrera Sarabia fue lugarteniente de Zambada García durante mucho tiempo en el estado mexicano de Durango, donde controlaba grandes plantaciones de marihuana y amapola, y era responsable del transporte de marihuana y heroína a Estados Unidos”, apunta la OFAC.
Para 2011, tres años después de cuando, asegura, conoció al Mayo Zambada, la promesa de prosperidad se esfumó. Un operativo federal logró su captura en una residencia en Culiacán, Sinaloa. Faltaban dos días antes de la navidad de aquel año. El gobierno mexicano lo presumió con bombo y platillo al asegurar que habían arrestado a un importante operador del Cártel de Sinaloa, dedicado al trasiego de drogas y a defender las operaciones de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, y del Mayo Zambada.
“FELIPE CABRERA SARABIA integró un grupo delictivo conformado por sus hermanos LUIS ALBERTO, JOSÉ LUIS y ALEJANDRO, quienes inicialmente se dedicaron a actividades de siembra y cultivo de marihuana en la zona serrana del estado de Durango.”, señala el ejército mexicano en una ficha de prensa tras su arresto.
Cabrera Sarabia asegura que su estadía en México fue un infierno. Prisionero en los penales del Altiplano, Estado de México, y en el de Hermosillo, Sonora, acusa que los guardias lo torturaron en varias ocasiones, que lo vendaban de los ojos y lo asfixiaron poniéndole una bolsa sobre su cabeza en cuatro o cinco ocasiones, además de haber pasado la mayoría del tiempo en confinamiento solitario. Asegura que en septiembre de 2022, ya en suelo estadunidense, tuvo una cirugía para corregir una hernia resultado de los abusos a los que fue sometido.
De acuerdo con su expediente, se prevé que el hombre sea deportado a México, donde fue sentenciado a 24 años de prisión por varios delitos como crimen organizado, posesión de armas de fuego y tráfico de drogas, aunque logró que su sentencia fuera suspendida por un juez federal.
ATJ