En los últimos años, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ha identificado redes de empresas aparentemente legítimas en México que sirven como fachadas para el lavado de dinero y apoyo logístico de los principales cárteles del país.
Los negocios han sido sancionados por las autoridades estadunidenses, con el objetivo de desarticular los flujos financieros del crimen organizado.
Con las designaciones, se ha expuesto cómo grupos como el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel del Noreste (CDN) utilizan desde puestos de comida típica y heladerías hasta farmacias y casinos para el lavado de dinero. A continuación te presentamos los casos más relevantes.
Gorditas Chiwas y la red de criptomonedas de Los Chapitos
En Chihuahua, el negocio de comida Gorditas Chiwas fue señalado por la OFAC el 20 de mayo de 2026 como parte de una red de lavado de dinero vinculada a Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa.
La empresa fue fundada en enero de 2006; es controlada por Alfredo Orozco Romero, quien se desempeña como asesor de seguridad y cobrador de deudas para Armando de Jesús Ojeda Avilés, líder de una red que recolecta efectivo de la venta de fentanilo en Estados Unidos para convertirlo en criptomonedas.
Según las investigaciones, Orozco Romero emplea a sus familiares, Amalia Margarita Romero Moreno y Liliana Orozco Romero, como prestanombres para operar tanto el restaurante como una empresa de seguridad denominada Grupo Especial Mamba Negra.
La panadería artesanal y pastelería del CJNG
En Zapopan, Jalisco, la panadería artesanal Bake and Kitchen (operada por Comercializadora Trade Clear, S.A. de C.V.) y una pastelería controlada por Operadora de Reposterías y Restaurantes, S.A. de C.V., fueron señaladas como parte de la red financiera de Los Cuinis, del CJNG, en 2017 y 2020.
Se ubicaban en la Plaza Los Tules, un centro comercial también señalado bajo el control de Abigael González Valencia, líder de Los Cuinis.
Los establecimientos fueron señalados por la OFAC por brindar apoyo material y asistencia a las actividades de narcotráfico internacional de ambos grupos criminales. Las autoridades estadunidenses indicaron que estos negocios, de apariencia legítima, funcionaban para lavar el dinero de las ganancias por tráfico de fentanilo y otras drogas.
La operación de estos establecimientos involucraba directamente al círculo familiar de la cúpula delictiva. Jeniffer Beaney Camacho Cázares, esposa de El Cuini, desempeñaba un rol fundamental en la gestión de Bake and Kitchen, mientras que Silvia Romina Sánchez Carlon figuraba como copropietaria de la pastelería contigua.
Asimismo, se identificó a Salime Abouzaid El Bayeh como la administradora de Bake and Kitchen y una distribuidora farmacéutica local.
En un intento por evadir las sanciones impuestas inicialmente en 2017, la red criminal intentó mantener el control operativo mediante la creación de una nueva entidad denominada Master Reposterías y Restaurantes, S.A. de C.V., la cual fue designada por la OFAC en 2020 como la nueva empresa administradora de Bake and Kitchen.
Farmacia y Mini Super Trinidad: Inversión en la frontera de Nogales
Ubicada en la calle Orizaba de Nogales, Sonora, la Farmacia y Mini Super Trinidad fue identificada en septiembre de 2024 como un negocio bajo el control de José Arnoldo Morgan Huerta, alias Chachio.
El hombre es hermano de Juan Carlos Morgan Huerta, alias Cacayo y jefe de plaza del Cártel de Sinaloa en Nogales, quien supervisa el tráfico de toneladas de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos.
La farmacia, que aparentemente ofrecía servicios minoristas de productos médicos y cosméticos, funcionaba como una inversión comercial del cártel en una zona estratégica para el cruce fronterizo.
De Mizu Sushi a Kenzo Sushi: La fachada del CJNG y Los Cuinis
El sector restaurantero en Jalisco también ha sufrido la intervención del crimen organizado, en específico Los Cuinis del CJNG. El establecimiento originalmente conocido como Mizu Sushi Lounge, con sedes en la Residencial Fluvial Vallarta (Puerto Vallarta) y la Plaza Entorno Margarita (Guadalajara), fue sancionado inicialmente en 2015 por apoyar materialmente al narcotráfico.
Sin embargo, la red criminal intentó evadir las sanciones operando bajo el nombre de Kenzo Sushi a través de la empresa Operadora Los Famosos, S.A. de C.V.
Los propietarios de esta nueva entidad, Alfonso Corona Romero y Edgar Alfonso Corona Robles, actuaron como prestanombres del líder criminal Abigael González Valencia, El Cuini.
Nieves y Paletas EVI: Postres para ocultar el dinero de las drogas
En Culiacán y municipios aledaños como Pueblos Unidos y Tacuichamona, el negocio de postres helados Nieves y Paletas EVI fue vinculado en septiembre de 2024 con las ganancias derivadas de la venta de fentanilo ilícito.
Los propietarios, Jesús Norberto Larrañaga Herrera (conocido como El 30) y su esposa Karla Gabriela Lizarraga Sánchez, fueron designados por las autoridades estadunidenses por utilizar el negocio para integrar fondos del Cártel de Sinaloa.
Apuestas y tortura: Los casinos del Cártel del Noreste
En Tamaulipas, el Departamento del Tesoro puso la mira en el Cártel del Noreste (CDN), designando en abril de 2026 a seis personas y dos casinos afiliados que operaban en Nuevo Laredo.
Uno de los establecimientos fue el Casino Centenario, operado por la empresa Comercializadora y Arrendadora de México (CAMSA). Según las indagatorias, este sitio era utilizado por miembros del cártel como lugar de resguardo de pastillas de fentanilo y cocaína, así como para lavar dinero a través de operaciones de apuestas.
Se identificó que el lugar era frecuentado por miembros de esta organización delictiva, además de que era usado para torturar e intimidar a rivales del cártel.
El otro establecimiento designado fue el Casino Diamante, de Tampico y operado por CAMSA, por actuar directamente en beneficio del cártel.
ROA