Lavado de dinero y fraudes: los tentáculos del CJNG en el sector hotelero del Pacífico en México

Para sostener su lucrativo negocio de tráfico de drogas, la organización delictiva fundada por Rubén Oseguera Cervantes, El Mencho, vio en el campo turístico la oportunidad ideal para establecer parte de sus operaciones financieras.

Kovay Gardens se ubica en una cala privada de Bahía de Banderas, Nayarit. | Especial
Ciudad de México /
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En el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no todo se ha tratado de drogas y armas. Desde sus orígenes, para sostener sus lucrativos negocios y diversificar su portafolio criminal, la organización delictiva fundada por Rubén Oseguera Cervantes, El Mencho, puso en marcha meticulosos esquemas financieros que le permitieron blanquear las acaudaladas ganancias de procedencia ilícita que comenzaban a generar.

Poco a poco, las transacciones que realizaban en el sistema financiero mexicano y en el estadunidense comenzaron a encender las alertas de autoridades de ambos lados de la frontera, las cuales revelaron como, en las costas del Pacífico, el también llamado cártel de las cuatro letras buscó aprovechar una de las actividades económicas más rentables: el turismo.

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Si bien fue en el sector hotelero donde el Departamento del Tesoro ha identificado parte de las operaciones financieras de lavado de dinero del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), años después dicho rubro se convirtió también en una oportunidad para poner en marcha otra lucrativa e ilícita actividad: los fraudes de tiempos compartidos.

Aunque en un inicio dichas actividades se concentraron en las costas de Jalisco, su expansión también se ha identificado en otros destinos turísticos que se extienden a lo largo del Pacífico mexicano.

El Hotelito Desconocido y Los Cuinis

Hotelito Desconocido fue una de las empresas que EU ligó a Los Cuinis, grupo vinculado al cártel de Jalisco | Especial

Una reserva natural en Tomatlán, Jalisco, declarado refugio de anidación de la tortuga marina por la UNESCO fue el escenario ideal en la década de los noventa para erguir un lujoso hotel cuya construcción inicial estuvo a cargo del arquitecto italiano Marcello Murzilli. Años más tarde, el complejo fue clausurado por conflictos con el gobierno federal por permisos relacionados al uso de suelo, no obstante, para 2007 el predio tenía nuevos dueños.

De acuerdo con documentos judiciales presentados ante una corte federal del Distrito de Columbia, el hotel boutique fue comprado por una mujer mexicana identificada como Wendy Amaral Arévalo, así como por su madre y hermana. No se trataba de una ciudadana cualquiera sino de la esposa de Gerardo González Valencia.

Para entonces, Lalo -como también era conocido- y sus hermanos Abigael y José González Valencia ya formaban parte una organización criminal dedicada al tráfico de drogas y al lavado de dinero que, a la vez que les dejaba ganancias millonarias, financiaba la creación del que se convertiría en uno de los cárteles más peligrosos y poderosos del México: el CJNG.

El dato...

La alianza entre Los Cuinis y el CJNG

El acuerdo entre Rubén Oseguera Cervantes y los hermanos González Valencia no fue solo de negocios sino que también se pactó con un matrimonio. Rosalinda, consanguínea de los líderes de Los Cuinis, contrajo nupcias con El Mencho. De este modo, la unión de ambas familias trascendió al hampa mexicano

Durante al menos ocho años, el Hotelito Desconocido operó como un resort de lujo. Entre palafitos y playas paradisiacas, reportes de la época refieren que pasar una noche no costaba menos de mil dólares por lo que tenía la reputación de albergar a empresarios, sus familias, así como a personas del mundo del espectáculo.

Incluso, la propia Wendy Amaral narró en una carta dirigida a la jueza Beryl A. Howell que forma parte del memorándum de sentencia de Gerardo González Valencia, que el matrimonio y sus tres hijos solían viajar con frecuencia a Tomatlán para vacacionar en su hotel.

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Lo que parecía un atractivo turístico normal de la zona apareció en las investigaciones del Departamento del Tesoro. Fue en 2015 cuando la dependencia incluyó tanto a Wendy Amaral como al Hotelito Desconocido en su lista negra al sancionarlos ante su Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés).

¿El motivo? Tanto la esposa del líder de Los Cuinis como el hotel que compró junto a su madre y hermana formaban parte de una red de personas físicas y morales a través de la cual se lavaban millones de dólares provenientes de actividades ilícitas, específicamente del narcotráfico.

Designación de Wendy Amaral ante la OFAC | Departamento del Tesoro

Wendy Amaral no fue la única en ser sancionada en dicha ocasión puesto que el Departamento del Tesoro también incluyó a otras cuatro mujeres, un hombre así como a empresas relacionadas a las bienes raíces, arquitectura y otras cuyo giro no fue específicado toda vez que se trataba de compañías fantasma.

Las sanciones financieras del Departamento del Tesoro motivaron que la Procuraduría General de la República (PGR) asegurara el Hotelito Desconocido, poniendo así fin al paradisiaco refugio de Los Cuinis en Tomatlán, Jalisco.

Los fraudes de tiempos compartidos

Se presume que Kovay Gardens es parte de un esquema de fraude turístico. | Especial

El precedente del Hotelito Desconocido como recurso para el blanqueo de activos, hizo que el Cártel Jalisco Nueva Generación mantuviera su interés en el sector hotelero. Si bien continuaron con transacciones de lavado de dinero, como parte de la diversificación de su portafolio criminal también apostó por un esquema de fraude que desde 2011 había sido detectado en México: el de los tiempos compartidos.

De acuerdo con información del gobierno estadunidense, el encargado de apropiarse de dicha actividad ilícita fue un operador de alto rango del CJNG identificado como Julio César Montero Pinzón. El Tarjetas, como es mejor conocido, opera junto a su media hermana Margarita Arredondo Pinzón, una red de estafas a propietarios de tiempos compartidos.

A través de call centers, subordinados de El Tarjetas y su consanguínea identificaron a víctimas potenciales que buscaran vender o rentar sus tiempos compartidos. La estafa consiste en cobrarles pagos por adelantado bajo el argumento de que se trataban de impuestos o tarifas que era necesario cubrir antes de recibir ganancias. Una vez realizada la transacción, nadie recibía ningún tipo de recurso.

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Trasciende que en dicho esquema también son utilizados dominios de páginas web, correos electrónicos y contratos ficticios para crear la apariencia de que se trata de operaciones legítimas. Asimismo, las carteras de propietarios de tiempos compartidos son con frecuencia obtenidas a través de colaboradores que el CJNG tiene dentro de hoteles de las zonas turísticas donde opera.

Si bien el fraude se detectó inicialmente en Puerto Vallarta, la acusación que pesa en contra de Julio César Montero Pinzón en el Distrito Este de Nueva York consultada por MILENIO lo vincula con una cadena de hoteles que tiene presencia tanto en Jalisco y Nayarit como en Mazatlán, Sinaloa; Puerto Peñasco, Sonora y en la Riviera Maya en Quintana Roo.

El claro ejemplo de cómo el sector hotelero se ha convertido en terreno de fraudes para el CJNG fue expuesto por el Departamento del Tesoro en febrero de 2026 a través de una sanción directa a Kovay Gardens, un complejo turístico de tiempos compartidos ubicado al noroeste de Puerto Vallarta, específicamente en La Cruz de Huanacaxtle, Nayarit.

Kovay Gardens empresa sancionada por EU (Instagram)
"Kovay Gardens utiliza tácticas engañosas, incluyendo llamadas automáticas, para atraer a posibles compradores a presentaciones, donde emplea prácticas de venta fraudulentas para seducirlos. Por ejemplo, Kovay Gardens promete falsamente a sus propietarios de tiempo compartido que pueden generar ingresos alquilando sus semanas no utilizadas. Además, Kovay Gardens participa en otras estafas, como el cobro excesivo sistemático a tarjetas de crédito", describe el Departamento del Tesoro.

Dicha empresa turística también fue señalada de compartir su base de datos de clientes con centros telefónicos clandestinos controlados por el CJNG, quienes a través de las llamadas llevan a cabo fraudes de reventa, realquiler y revictimización.

Junto a Kovay Gardens también fueron sancionadas otras empresas dedicadas al sector turístico a través de la gestión de reservas hoteleras tal es el caso de la Administradora y Comercializadora del Mar SA de CV y otras como Punto 54 SA de CV y High Land Park, SA de CV.

Es así como, además de buscar controlar diversas economías ilegales, el Cártel Jalisco Nueva Generación ha extendido sus tentáculos a sectores legítimos en México convirtiéndo en más de una ocasión un destino turístico y paradisiaco, en una pesadilla para quienes buscan visitarlos.

ATJ

  • Anel Tello
  • Periodista egresada de la FCPyS, UNAM. Amo los ositos cariñositos pero cubro temas de narcotráfico, justicia y seguridad. Aprendiz de realidades.

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