La falta de dinero para comprar alimentos provocó que, en cerca de 730 mil hogares de México, al menos una niña, niño o adolescente se acostara con hambre, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Inegi identificó 3.8 millones de hogares con menores de edad donde el dinero no alcanzó para alimentarse adecuadamente, una carencia que en cerca de 730 mil casos provocó que alguna niña, niño o adolescente se fuera a dormir con hambre.
Las dificultades también llevaron a reducir o saltarse comidas, pues en aproximadamente 756 mil hogares algún menor sintió hambre, pero no comió, mientras que en unos 661 mil se reportó que una niña, niño o adolescente comió sólo una vez al día o pasó una jornada completa sin comer.
Las dificultades económicas también limitaron la variedad de los alimentos disponibles, pues en aproximadamente 2.1 millones de estos hogares los menores tuvieron una dieta basada en muy pocos tipos de comida.
A esa carencia se sumaron las restricciones en las cantidades, ya que en alrededor de 1.4 millones de hogares algún menor comió menos de lo que debía y en una cantidad similar se redujeron las porciones servidas.
El problema alcanzó también a las personas adultas, pues el Inegi identificó un conjunto más amplio de 7.2 millones de hogares donde faltó acceso a los alimentos o alguien de 18 años o más enfrentó restricciones para comer.
De ese universo, 31 por ciento reportó que una persona adulta sintió hambre, pero no comió, lo que equivale a unos 2.2 millones de hogares, mientras que en aproximadamente 2 millones alguien comió una sola vez al día o dejó de hacerlo durante todo un día.
LG