Adversarios se dan tregua por funerales

Exequias. Sheinbaum encabeza guardia de honor en el Panteón Francés; realizan hoy homenaje en Bellas Artes y programan otros en CdMx y Cámara de Diputados

La titular del Ejecutivo federal en el funeral. ESPECIAL
Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

Como en vida, su muerte reunió a políticos de todas las siglas y colores. El luto por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas congregó en sus exequias a personajes distantes.

El cardenismo no sólo está en el ADN de Morena; también en el PRI, en MC, en Somos, en los restos del PRD, en los políticos sin partido y hasta con atisbos en el Partido de Acción Nacional.

Su legado obligó, incluso a regañadientes, a varios a verse las caras. ¿Quién iba a imaginar en una misma sala a Rosario Robles coincidir con Ariadna Montiel y César Cravioto? ¿A Francisco Labastida y César Nava junto a Martí Batres y Ricardo Monreal?

¿Quién iba a pensar que un candidato presidencial ungido por la vieja nomenclatura reconocería, 26 años tarde, que la mejor opción era Cárdenas y no Fox?

¿Quién iba a pensar que la unidad política la lograría un hombre a sus 92 años?

Fue el primer tres veces candidato presidencial, el primer jefe de Gobierno electo democráticamente en la Ciudad de México y ahora será, junto a Heberto Castillo, uno de los dos únicos políticos en recibir un homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes este viernes.

Entre las figuras que no quisieron perderse el último adiós del llamado líder moral de la izquierda estuvieron Brugada, Monreal, Montiel, Batres, Godoy, Ebrard, Garduño, Dante Delgado, Ivonne Ortega, Nava, González Morfín, Labastida, Robles Berlanga, Lomelí, entre muchos otros.

En ese sentido, la presidenta Claudia Sheinbaum asistió a la ceremonia para expresar sus condolencias a la familia y montó una guardia de honor junto a los hijos del ingeniero.

Cuestionada sobre el legado del ingeniero, lo definió en tres palabras: “libertad, democracia y congruencia”.

Comentó que habló con la familia para que en los próximos días se le rindan los homenajes correspondientes para un hombre de su estatura política y altura moral.

Horas antes, durante su conferencia en Palacio Nacional, retumbaron en el Salón Tesorería dos frases: “Hasta siempre, ingeniero” y “México está de luto”. La mandataria invitó a tres personas que conocieron bien al dirigente de izquierda: Rosa Icela Rodríguez, Laura Itzel Castillo y Pablo Gómez.

A su vez, Clara Brugada anunció un homenaje al ingeniero el próximo 5 de diciembre, fecha en la que se conmemoran 29 años de la toma de protesta de Cárdenas como jefe de Gobierno tras la primera elección democrática en el entonces DF.

Cuauhtémoc nació en plena campaña presidencial de su padre, el general Lázaro Cárdenas del Río, en 1934, y dio sus primeros pasos en la vida en la residencia oficial de Los Pinos. El último trayecto de su cuerpo hasta la capilla donde fue velado antes de ser cremado estuvo también rodeado de pinos. 

“Heureux qui meurt dans le seigneur” —dichoso aquel que muere en el señor— se lee en la entrada del Panteón Francés; para el caso del fundador del PRD vivió y falleció en la izquierda. Fue el ingeniero de la democracia nacional.

Quienes mostraron sus respetos afirmaron que ni el país ni la transición democrática ni la izquierda se entenderían sin él.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reconoció el “gran vacío que deja” Cárdenas, con quien lo unió no sólo dirigir la Ciudad de México, sino compartir el proyecto dentro del PRD. El subsecretario de Gobernación, César Yáñez, destacó que no se entendería el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2018 sin lo que el ingeniero construyó 40 años antes con su salida del PRI y la fundación del PRD.

Ricardo Monreal, líder de Morena en la Cámara de Diputados, anunció una sesión solemne para el ingeniero el 4 de noviembre para que todas las bancadas fijen posicionamiento en tributo al fallecido.

Uno de los últimos políticos con esta amplia convocatoria —si no el último— pasará el resto de sus días junto a su amada Celeste Batel, a cuatro kilómetros de los restos de su padre Lázaro, que yace en el Monumento a la Revolución.

El general no sólo le heredó el peso y el legado de su apellido. Marcó los pasos de un bebé, Cuauhtémoc Cárdenas, recorriendo Los Pinos y lo despidió, en su último recorrido, por un camino de pinos.


  • Israel Navarro
  • israel.navarro@milenio.com
  • Licenciado en Comunicación y Periodismo por la UNAM. Reportero de Grupo MILENIO desde hace más de 10 años asignado a temas de política y crimen organizado.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite